Tratamiento
Prótesis total de cadera
Tanto si acabas de empezar a informarte sobre las opciones de tratamiento como si ya has decidido someterte a una artroplastia total de cadera, este artículo te ayudará a comprender las ventajas y las limitaciones de esta intervención. En este artículo se describe:
- Cómo funciona una cadera normal
- Las causas del dolor de cadera
- Qué hay que tener en cuenta antes de someterse a una artroplastia total de cadera
- ¿Qué ejercicios y actividades te ayudarán a recuperar la movilidad y la fuerza, y te permitirán volver a tus actividades cotidianas?
Si la cadera se ha visto afectada por la artritis, una fractura (una rotura del hueso) u otras afecciones, actividades cotidianas como caminar o sentarse y levantarse de una silla pueden resultar dolorosas y difíciles. Es posible que sienta rigidez en la cadera y que le cueste ponerse los zapatos y los calcetines. Incluso puede sentir molestias mientras descansa.
Si los medicamentos, los cambios en tus actividades cotidianas y el uso de ayudas para caminar no alivian adecuadamente tus síntomas, podrías plantearte someterte a una artroplastia total de cadera. La artroplastia total de cadera es una intervención segura y eficaz que puede aliviar el dolor, aumentar la movilidad y ayudarte a volver a disfrutar de tus actividades cotidianas normales.
La artroplastia total de cadera es una de las intervenciones quirúrgicas con mayor éxito de toda la medicina. Desde principios de la década de 1960, las mejoras en las técnicas quirúrgicas y la tecnología de las artroplastias han aumentado considerablemente la eficacia de la artroplastia total de cadera. Según la Agencia para la Investigación y la Calidad de la Atención Sanitaria, cada año se realizan más de 450 000 artroplastias totales de cadera en Estados Unidos.
Anatomía
La cadera es una de las articulaciones más grandes del cuerpo. Se trata de una articulación esférica.
- La cavidad está formada por el acetábulo, que forma parte del pelvis de pelvis .
- La bola es la cabeza femoral, que es el extremo superior del fémur (hueso del muslo).
Las superficies óseas de la cabeza y la cavidad articular están recubiertas de cartílago articular, un tejido liso que amortigua los extremos de los huesos y les permite moverse con facilidad.
Una fina membrana denominada membrana sinovial rodea la articulación de la cadera. En una cadera sana, esta membrana produce una pequeña cantidad de líquido que lubrica el cartílago y elimina casi por completo la fricción durante el movimiento de la cadera.
Unas bandas de tejido denominadas ligamentos (la cápsula de la cadera) conectan la cabeza femoral con la cavidad acetabular y aportan estabilidad a la articulación.
Causas habituales del dolor de cadera
La causa más frecuente de dolor crónico de cadera y discapacidad es la artritis. La osteoartritis, la artritis reumatoide y la artritis postraumática son las formas más comunes de esta enfermedad.
- Artrosis. Se trata de un tipo de artritis relacionada con el desgaste propio de la edad. Suele aparecer en personas de 50 años o más y, a menudo, en personas con antecedentes familiares de artritis. El cartílago que amortigua los huesos de la cadera se desgasta. A raíz de ello, los huesos rozan entre sí, lo que provoca dolor y rigidez en la cadera. La artrosis también puede estar provocada o acelerada por ligeras irregularidades en el desarrollo de la cadera durante la infancia.
- Artritis reumatoide. Se trata de una enfermedad autoinmune en la que la membrana sinovial se inflama y se engrosa. Esta inflamación crónica puede dañar el cartílago, lo que provoca dolor y rigidez. La artritis reumatoide es el tipo más frecuente de un grupo de trastornos denominados «artritis inflamatorias».
- Artritis postraumática. Puede aparecer tras una lesión grave o una fractura de cadera. El cartílago puede resultar dañado y, con el tiempo, provocar dolor y rigidez en la cadera.
- Osteonecrosis. Una lesión en la cadera, como una luxación o una fractura, puede limitar el riego sanguíneo a la cabeza femoral. A esto se le denomina osteonecrosis (también conocida a veces como necrosis avascular). La falta de riego sanguíneo puede provocar el colapso de la superficie ósea, lo que dará lugar a artritis. Algunas enfermedades también pueden causar osteonecrosis.
- Enfermedades de la cadera en la infancia. Algunos bebés y niños padecen problemas de cadera. Aunque estos problemas se traten con éxito durante la infancia, pueden provocar artritis más adelante en la vida. Esto ocurre porque es posible que la cadera no crezca con normalidad y que las superficies articulares se vean afectadas. Más información: Displasia del desarrollo de la cadera (DDH), Displasia de la cadera en adolescentes
Descripción
En una artroplastia total de cadera (también denominada «prótesis total de cadera»), se extirpan el hueso y el cartílago dañados y se sustituyen por componentes protésicos.
- Se extrae la cabeza femoral dañada y se sustituye por un vástago metálico que se coloca en el centro hueco del fémur. El vástago femoral puede fijarse al hueso mediante cemento o mediante «ajuste a presión».
- Se coloca una bola de metal o cerámica en la parte superior del vástago. Esta bola sustituye a la cabeza femoral dañada que se extirpó.
- Se extirpa la superficie cartilaginosa dañada del acetábulo y se sustituye por un acetábulo metálico. En ocasiones se utilizan tornillos o cemento para fijar el acetábulo en su sitio.
- Se inserta un espaciador de plástico, cerámica o metal (también denominado «revestimiento») entre la nueva cabeza y la cavidad, para proporcionar una superficie de deslizamiento suave.
¿Es la artroplastia total de cadera la opción adecuada para ti?
La decisión de someterse a una artroplastia total de cadera debe ser una decisión conjunta entre usted, su familia, su médico de cabecera y su cirujano ortopédico. El proceso para tomar esta decisión suele comenzar con la derivación de su médico de cabecera a un cirujano ortopédico para una evaluación inicial.
Cuándo se recomienda la cirugía
Hay varias razones por las que tu cirujano ortopédico podría recomendarte una artroplastia total de cadera. Las personas que se benefician de esta intervención suelen presentar:
- Dolor de cadera que limita las actividades cotidianas, como caminar o agacharse
- Dolor de cadera que persiste en reposo, tanto de día como de noche
- Rigidez en la cadera que limita la capacidad para mover o levantar la pierna
- Alivio insuficiente del dolor con medicamentos antiinflamatorios, fisioterapia o ayudas para caminar
Candidatos para una intervención quirúrgica
No existen restricciones absolutas de edad ni de peso para las artroplastias totales de cadera. Más información: Obesidad, pérdida de peso y artroplastia
Las recomendaciones para la intervención quirúrgica se basan en el dolor y la discapacidad del paciente, no en su edad. La mayoría de los pacientes a los que se les realiza una artroplastia total de cadera tienen entre 50 y 80 años, pero los cirujanos ortopédicos evalúan a cada paciente de forma individual. Se han realizado con éxito artroplastias totales de cadera en pacientes de todas las edades, desde adolescentes con artritis juvenil hasta pacientes de edad avanzada con artritis degenerativa.
La evaluación ortopédica
Una consulta con un cirujano ortopédico consta de varios elementos:
- Historial médico. Tu cirujano ortopédico recopilará información sobre tu estado de salud general y te hará preguntas sobre la intensidad del dolor de cadera y cómo afecta a tu capacidad para realizar las actividades cotidianas.
- examen físico. En él se evaluarán la movilidad, la fuerza y la alineación de la cadera.
- Radiografías. Estas imágenes ayudan a determinar la gravedad de la lesión o la deformidad en la cadera.
- Otras pruebas. En ocasiones, puede ser necesario realizar otras pruebas, como una resonancia magnética (RM), para determinar el estado del hueso y los tejidos blandos de la cadera.
La decisión de someterse a una artroplastia total de cadera
Habla con tu médico
Tu cirujano ortopédico revisará contigo los resultados de tu evaluación y te explicará si la artroplastia total de cadera es el mejor método para aliviar tu dolor y mejorar tu movilidad. También se pueden considerar otras opciones de tratamiento, como la medicación, la fisioterapia u otros tipos de cirugía.
Además, tu cirujano ortopédico te explicará los posibles riesgos y complicaciones de la cirugía de prótesis total de cadera, tanto los relacionados con la intervención en sí como los que pueden surgir con el paso del tiempo tras la operación.
No dudes en hacer preguntas a tu médico cuando no entiendas algo. Cuanto más sepas, mejor podrás afrontar los cambios que la cirugía de prótesis total de cadera supondrá en tu vida.
Más información: Prótesis total de articulación: preguntas que los pacientes deben plantear a sus cirujanos
Expectativas realistas
Un factor importante a la hora de decidir si someterse a una artroplastia total de cadera es comprender qué puede y qué no puede ofrecer esta intervención.
La mayoría de las personas que se someten a una artroplastia total de cadera experimentan una reducción drástica del dolor de cadera y una mejora significativa en su capacidad para realizar las actividades habituales de la vida diaria.
Con el uso y la actividad normales, el material situado entre la cabeza y la cavidad de cada implante de prótesis total de cadera comienza a desgastarse. Una actividad excesiva o el sobrepeso pueden acelerar este desgaste normal y provocar que la prótesis total de cadera se afloje y cause dolor. Por lo tanto, la mayoría de los cirujanos desaconsejan las actividades de alto impacto, como correr, trotar, saltar u otros deportes de alto impacto.
Entre las actividades que se pueden realizar tras una artroplastia total de cadera se incluyen caminar sin limitaciones, nadar, jugar al golf, conducir, hacer senderismo, montar en bicicleta, bailar y otros deportes de bajo impacto.
Si se adaptan adecuadamente las actividades, las prótesis de cadera pueden durar muchos años.
Posibles complicaciones de la cirugía
La tasa de complicaciones tras una artroplastia total de cadera es baja. Las complicaciones graves, como la infección articular, se producen en menos del 2 % de los pacientes. Las complicaciones médicas graves, como un infarto de miocardio o un ictus, son aún menos frecuentes. Sin embargo, las enfermedades crónicas pueden aumentar el riesgo de sufrir complicaciones. Aunque son poco frecuentes, cuando estas complicaciones se producen, pueden prolongar o limitar la recuperación completa.
Infección. La infección puede producirse de forma superficial en la herida o en profundidad, alrededor de la prótesis. Puede aparecer a los pocos días o semanas de la intervención quirúrgica. Incluso puede producirse años más tarde.
Las infecciones leves de la herida suelen tratarse con antibióticos. Las infecciones graves o profundas pueden requerir una nueva intervención quirúrgica y la extracción de la prótesis. Cualquier infección en el organismo puede extenderse a la prótesis articular.
Coágulos sanguíneos. Los coágulos sanguíneos en las venas de las piernas o pelvis una de las complicaciones más frecuentes de la cirugía de prótesis de cadera. Estos coágulos pueden poner en peligro la vida si se desprenden y llegan a los pulmones. Tu cirujano ortopédico te explicará un programa de prevención, que puede incluir:
- Anticoagulantes (medicamentos que diluyen la sangre)
- Medias de compresión
- Fundas inflables para las piernas
- Ejercicios con la bomba de tobillo
- Movilización temprana
Más información:Prevención de coágulos sanguíneos tras una cirugía ortopédica
Desigualdad en la longitud de las piernas. En ocasiones , tras una artroplastia de cadera, puede parecer que una pierna es más larga o más corta que la otra. Tu cirujano ortopédico hará todo lo posible por igualar la longitud de tus piernas, pero es posible que alargue o acorte ligeramente una de ellas para optimizar la estabilidad y la biomecánica de la cadera. Algunos pacientes pueden sentirse más cómodos utilizando una cuña en el zapato después de la operación.
Luxación. Se produce cuando la cabeza del fémur se sale de la cavidad articular. El riesgo de luxación es mayor durante los primeros meses tras la intervención quirúrgica, mientras los tejidos se están curando. Sin embargo, la luxación es poco frecuente.
Si la cabeza femoral se sale de la cavidad, normalmente basta con una reducción cerrada para volver a colocarla en su sitio sin necesidad de una nueva intervención quirúrgica. En los casos en los que la cadera siga dislocándose, puede ser necesaria una nueva intervención quirúrgica.
Aflojamiento y desgaste del implante. Con el paso de los años, la prótesis de cadera puede desgastarse o aflojarse. Esto se debe, en la mayoría de los casos, a la actividad cotidiana. También puede deberse a un adelgazamiento biológico del hueso denominado osteólisis. Si el aflojamiento es doloroso, puede ser necesaria una segunda intervención quirúrgica denominada «revisión ».
Otras complicaciones. Pueden producirse lesiones en los nervios y los vasos sanguíneos, hemorragias, fracturas y rigidez. Un pequeño número de pacientes sigue padeciendo dolor tras la intervención quirúrgica.
Preparación para la intervención quirúrgica
Evaluación médica
Si decides someterte a una artroplastia total de cadera, es posible que tu cirujano ortopédico te pida que te sometas a un examen físico completo examen físico tu médico de cabecera antes de la intervención quirúrgica. Esto es necesario para asegurarse de que gozas de la salud suficiente para someterte a la cirugía y completar el proceso de recuperación.
Es posible que los pacientes con enfermedades crónicas, como enfermedades cardíacas o renales, también deban ser evaluados por un especialista, como un cardiólogo o un nefrólogo, antes de la intervención quirúrgica.
Pruebas
Es posible que sea necesario realizar varias pruebas, como análisis de sangre y de orina, un electrocardiograma (ECG) y radiografías de tórax, para ayudar a planificar su intervención quirúrgica.
Cómo preparar la piel
Informa a tu médico de cualquier irritación cutánea que tengas en la extremidad que se va a operar, como cortes, arañazos, rozaduras, erupciones o picaduras de insectos. Cualquier alteración de la integridad de la piel (el buen estado de la piel) puede aumentar el riesgo de infección y, si tienes una infección, se cancelará la intervención quirúrgica.
Medicamentos
Informa a tu cirujano ortopédico de los medicamentos que estás tomando. Él o tu médico de cabecera te indicarán qué medicamentos debes dejar de tomar y cuáles puedes seguir tomando antes de la intervención quirúrgica.
Pérdida de peso
Si tiene sobrepeso, es posible que su médico le pida que pierda algo de peso antes de la intervención quirúrgica para minimizar la carga sobre su nueva cadera y, posiblemente , reducir los riesgos de la intervención. Más información: Obesidad, pérdida de peso y cirugía de prótesis articular
Evaluación dental
Aunque las infecciones tras una artroplastia total de cadera no son frecuentes, puede producirse una infección si las bacterias penetran en el torrente sanguíneo. Dado que las bacterias pueden entrar en el torrente sanguíneo durante los procedimientos dentales, los tratamientos dentales importantes (como las extracciones dentales y los tratamientos periodontales) deben realizarse antes de la cirugía de artroplastia total de cadera.
En el caso de los tratamientos dentales tras una artroplastia total de cadera, consulta con tu cirujano si debes tomar antibióticos preventivos. Además, infórmate sobre el tiempo que se recomienda dejar entre un tratamiento dental y una artroplastia total de cadera.
Además, la limpieza habitual de los dientes debe posponerse durante varias semanas tras la intervención quirúrgica.
Más información: Infección tras una artroplastia
Evaluación urinaria
Las personas con antecedentes de infecciones urinarias recientes o frecuentes deben someterse a una evaluación urológica antes de la intervención quirúrgica.
Los hombres de edad avanzada con enfermedades de la próstata deberían plantearse completar el tratamiento necesario antes de someterse a una intervención de prótesis total de cadera.
Planificación social
Aunque podrás caminar con un bastón, muletas o un andador poco después de la operación, es posible que necesites ayuda durante varias semanas para realizar tareas como cocinar, hacer la compra, bañarte y lavar la ropa.
Si vives solo, un trabajador social o un coordinador de altas del hospital puede ayudarte a organizar con antelación que alguien te preste asistencia en tu domicilio. También se puede organizar una estancia breve en un centro de cuidados prolongados durante tu recuperación tras la operación.
Más información: Prótesis articulares para pacientes con recursos sociales o económicos limitados
Planificación del hogar
Si te dan el alta y vuelves a casa tras la operación, hay varias adaptaciones que pueden facilitarte el desplazamiento por tu hogar durante la recuperación. Los siguientes elementos pueden ayudarte en tus actividades diarias:
- Barras de seguridad o pasamanos bien fijados en la ducha o la bañera
- Barandillas seguras en todas las escaleras
- Una silla estable para los primeros días de recuperación, con un cojín de asiento firme (que permite que las rodillas queden por debajo de las caderas), un respaldo firme y dos reposabrazos
- Un asiento de inodoro elevado
- Un banco o una silla de ducha estable para bañarse
- Una esponja de mango largo y una manguera de ducha
- Un bastón para vestirse, un calzador de calcetines y un calzador de mango largo para ponerse y quitarse los zapatos y los calcetines sin tener que doblar en exceso la nueva cadera
- Un utensilio de ayuda que te permitirá coger objetos sin tener que doblar demasiado las caderas
- Cojines firmes para tus sillas, sofás y coche que te permiten sentarte con las rodillas más bajas que las caderas
- Retirar todas las alfombras sueltas y los cables eléctricos de las zonas por donde se camina en tu casa
- Un lugar donde alojarte temporalmente en la misma planta, a ser posible, ya que subir y bajar escaleras te resultará más difícil durante las primeras fases de tu recuperación.
Descubre más consejos sobre cómo preparar tu hogar para tu prótesis total de cadera en esta infografía (haz clic en la imagen para ver la infografía completa).
Tu intervención quirúrgica
O bien te ingresarán en el hospital el mismo día de la intervención, o bien volverás a casa ese mismo día (lo que se conoce como «cirugía ambulatoria»). Antes del día de la operación, debes hablar con tu cirujano sobre si te van a ingresar al menos una noche o si volverás a casa ese mismo día.
Más información sobre la cirugía en el mismo día: Prótesis total de articulación en régimen ambulatorio
Anestesia
Al llegar al hospital o al centro quirúrgico, un miembro del equipo de anestesia te examinará. Los tipos de anestesia más habituales son:
- Anestesia general (te duermen)
- Anestesia espinal, epidural o por bloqueo nervioso regional (estás despierto, pero tienes el cuerpo entumecido desde la cintura hacia abajo)
El equipo de anestesia, teniendo en cuenta tu opinión, determinará qué tipo de anestesia es la más adecuada para ti.
Componentes del implante
En la actualidad se utilizan muchos tipos diferentes de diseños y materiales en las prótesis de cadera. Todos ellos constan de dos componentes básicos:
- El componente esférico (fabricado en metal resistente altamente pulido o en material cerámico)
- El componente del casquillo (una copa resistente de plástico, cerámica o metal, que puede tener una carcasa metálica exterior)
Los componentes protésicos pueden encajarse a presión en el hueso para permitir que este crezca alrededor de ellos, o bien pueden fijarse con cemento. La decisión de encajarlos a presión o fijarlos con cemento depende de varios factores, como la calidad y la resistencia de su hueso. También puede utilizarse una combinación de un vástago cementado y un encaje no cementado.
Tu cirujano ortopédico elegirá el tipo de prótesis que mejor se adapte a tus necesidades.
Procedimiento
La intervención quirúrgica suele durar entre 1 y 2 horas. Tu cirujano ortopédico extirpará el cartílago y el hueso dañados y, a continuación, colocará nuevos implantes de metal, plástico o cerámica para restablecer la alineación y la función de la cadera.
Tras la intervención quirúrgica, se le trasladará a la sala de recuperación, donde permanecerá durante varias horas mientras se supervisa su recuperación de la anestesia.
Cuando te despiertes, te llevarán a tu habitación del hospital o te darán el alta para que te vayas a casa.
Recuperación
El éxito de tu intervención quirúrgica dependerá en gran medida de lo bien que sigas las instrucciones de tu cirujano ortopédico en casa durante las primeras semanas tras la operación (si te dan el alta para volver a casa; si te dan el alta en una unidad de rehabilitación aguda o en un centro de cuidados especializados, el personal de dicho centro se encargará de supervisar tus cuidados posoperatorios).
Tratamiento del dolor
A menudo se recetan medicamentos para aliviar el dolor a corto plazo tras una intervención quirúrgica. Existen muchos tipos de medicamentos que ayudan a controlar el dolor, entre ellos:
- opioides
- antiinflamatorios no esteroideos (AINE)
- Paracetamol
- Anestésicos locales
Es posible que tu médico utilice una combinación de estos medicamentos para aliviar mejor el dolor y reducir al mínimo la necesidad de recurrir a opioides.
Ten en cuenta que, aunque opioides aliviar el dolor después de una intervención quirúrgica, son narcóticos y pueden crear adicción. La dependencia de los opioides y las sobredosis se han convertido en problemas graves de salud pública en EE. UU. Es importante utilizar opioides según las indicaciones de tu médico y dejar de tomarlos tan pronto como el dolor empiece a mejorar. Consulta a tu médico si el dolor no ha empezado a mejorar a los pocos días de la intervención.
Cuidado de las heridas
Es posible que tenga puntos o grapas a lo largo de la herida, o una sutura debajo de la piel. Los puntos o las grapas se le retirarán aproximadamente dos semanas después de la operación.
Evita mojar la herida hasta que se haya cerrado y secado por completo. Puedes seguir vendando la herida para evitar la irritación causada por la ropa o las medias de compresión.
Dieta
Es habitual sufrir cierta pérdida de apetito durante varias semanas después de la operación. Es importante seguir una dieta equilibrada, a menudo acompañada de un suplemento de hierro, para favorecer la correcta cicatrización de los tejidos y recuperar la fuerza muscular. Además, asegúrate de beber mucho líquido.
Actividad
El ejercicio es un componente fundamental de los cuidados en el hogar, sobre todo durante las primeras semanas tras la intervención quirúrgica. Deberías poder retomar la mayoría de las actividades ligeras de la vida diaria en un plazo de entre 3 y 6 semanas tras la intervención. Es habitual sentir algunas molestias al realizar actividades y por la noche durante varias semanas.
Tu programa de actividades debería incluir:
- Un programa de caminatas progresivo —primero en casa y después al aire libre— para aumentar poco a poco tu movilidad.
- Retomar otras actividades domésticas habituales, como sentarse, ponerse de pie y subir escaleras.
- Realiza ejercicios específicos varias veces al día para recuperar la movilidad y fortalecer la cadera. Probablemente podrás realizar los ejercicios sin ayuda, pero es posible que un fisioterapeuta te ayude en casa o en un centro de fisioterapia durante las primeras semanas tras la operación.
Cómo evitar problemas tras la cirugía
Cómo reconocer los síntomas de un coágulo de sangre
Sigue atentamente las instrucciones de tu cirujano ortopédico para reducir el riesgo de que se formen coágulos de sangre durante las primeras semanas de tu recuperación. Es posible que te recomiende que sigas tomando la medicación anticoagulante que empezaste a tomar en el hospital. Informa inmediatamente a tu médico si presentas alguno de los siguientes signos de alerta.
Síntomas de alerta de coágulos sanguíneos. Los síntomas de alerta de un posible coágulo sanguíneo en la pierna incluyen:
- Dolor en la pantorrilla y la pierna que no está relacionado con la incisión
- Sensibilidad o enrojecimiento en la pantorrilla
- Hinchazón nueva o creciente en el muslo, la pantorrilla, el tobillo o el pie
Síntomas de alerta de una embolia pulmonar. Los síntomas de alerta que indican que un coágulo de sangre ha llegado al pulmón son los siguientes:
- Dificultad respiratoria repentina
- Aparición repentina de dolor en el pecho
- Dolor torácico localizado al toser
Prevención de infecciones
Una causa frecuente de infección tras una operación de prótesis de cadera son las bacterias que penetran en el torrente sanguíneo durante intervenciones dentales, infecciones del tracto urinario o infecciones cutáneas.
Tras una intervención quirúrgica, es posible que los pacientes con determinados factores de riesgo deban tomar antibióticos antes de someterse a tratamientos dentales, incluidas las limpiezas dentales, o antes de cualquier procedimiento quirúrgico que pueda permitir la entrada de bacterias en el torrente sanguíneo. Tu cirujano ortopédico te explicará si es necesario que tomes antibióticos de forma preventiva antes de los procedimientos dentales.
Síntomas de infección. Avisa a tu médico de inmediato si presentas alguno de los siguientes síntomas que puedan indicar una posible infección de la prótesis de cadera:
- Fiebre persistente (superior a 100 °F por vía oral)
- Escalofríos
- Aumento del enrojecimiento, la sensibilidad o la hinchazón de la herida de la cadera
- Secreción de la herida de la cadera
- Dolor de cadera que aumenta tanto al realizar actividades como en reposo
Cómo evitar las caídas
Una caída durante las primeras semanas tras la operación puede dañar la nueva cadera y hacer necesaria una nueva intervención quirúrgica. Las escaleras suponen un riesgo especial hasta que la cadera recupere su fuerza y movilidad. Debes utilizar un bastón, muletas, un andador o pasamanos, o pedir ayuda a alguien hasta que mejores tu equilibrio, flexibilidad y fuerza.
Tu cirujano ortopédico y tu fisioterapeuta te ayudarán a decidir qué medios auxiliares necesitarás tras la intervención quirúrgica y cuándo podrás dejar de utilizarlos de forma segura.
Otras precauciones
Para garantizar una recuperación adecuada y evitar la luxación de la prótesis, es posible que se le pida que tome precauciones especiales al sentarse, agacharse o dormir, normalmente durante las primeras 6 semanas tras la intervención. También es posible que deba seguir ciertas precauciones durante las relaciones sexuales. Las precauciones variarán de un paciente a otro, dependiendo de la técnica quirúrgica que haya utilizado su cirujano para realizar la artroplastia de cadera.
Tu cirujano y tu fisioterapeuta te indicarán las precauciones específicas que debes seguir.
Resultados
En qué se diferencia tu nueva cadera
- Es posible que note cierto entumecimiento en la piel alrededor de la incisión. También puede sentir cierta rigidez, sobre todo al inclinarse en exceso. Estos síntomas suelen remitir con el tiempo, y la mayoría de los pacientes consideran que son leves en comparación con el dolor y la limitación funcional que padecían antes de la intervención.
- Tu nueva prótesis de cadera puede activar los detectores de metales que se utilizan por motivos de seguridad en los aeropuertos y en algunos edificios. Si se activa la alarma, informa al agente de seguridad de que llevas una prótesis de cadera.
Cómo cuidar tu prótesis total de cadera
Hay muchas cosas que puedes hacer para proteger tu prótesis de cadera y prolongar la vida útil de tu implante.
- Participa en un programa regular de ejercicio ligero para mantener la fuerza y la movilidad adecuadas de tu nueva cadera.
- Ten especial cuidado para evitar caídas y lesiones. Si te rompes un hueso de la pierna, es posible que necesites otra intervención quirúrgica.
- Asegúrate de que tu dentista sepa que tienes una prótesis de cadera. Consulta con tu cirujano ortopédico si es necesario que tomes antibióticos antes de someterte a cualquier intervención dental.
- Acude periódicamente a tu cirujano ortopédico para someterte a revisiones de seguimiento rutinarias y radiografías, aunque tu prótesis total de cadera parezca funcionar correctamente.
- Si quieres retomar la actividad sexual, habla con tu cirujano sobre cuándo es seguro hacerlo y si hay alguna precaución que debas tomar. Más información: Actividad sexual tras una artroplastia de cadera
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