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Tu visita al cirujano ortopédico

Has concertado una cita con un cirujano ortopédico para tratar un problema musculoesquelético, una lesión o una enfermedad. En este artículo se explica:

  • En términos generales, esto es lo que puede esperar durante su primera visita, aunque la experiencia de cada paciente será única en función de su situación particular.
  • Cómo prepararte para tu visita, incluyendo qué debes llevar contigo.
  • Los tipos de tratamientos quirúrgicos y no quirúrgicos que tu cirujano podría recomendarte.

Qué puedes esperar durante tu cita

Durante tu primera cita, tu cirujano ortopédico llevará a cabo una evaluación exhaustiva. Esto incluye recabar el historial de tu enfermedad o lesión y, a continuación, realizar un examen físico. A continuación, es posible que se realicen análisis de sangre y/o pruebas diagnósticas, como radiografías, resonancias magnéticas (RM) y tomografías computarizadas (TC).

Si ya te has hecho pruebas y tu cirujano tiene acceso a los resultados —ya sea a través de tu historia clínica electrónica o porque has traído copias impresas de los resultados a la cita—, es posible que no sea necesario que solicite nuevas pruebas. Esto puede depender del tiempo que haya transcurrido desde que se realizaron las pruebas y de la complejidad de tu afección.


A continuación, tu médico te explicará el diagnóstico y te ayudará a elegir el mejor plan de tratamiento para que puedas llevar una vida activa y funcional, o bien te derivará a otro especialista, como otro traumatólogo, un reumatólogo o un oncólogo, si procede.

El equipo de atención ortopédica

El cirujano ortopédico es el responsable del equipo de atención ortopédica, que está formado por los siguientes profesionales sanitarios altamente cualificados:

  • Otros médicos, entre ellos especialistas en medicina deportiva de atención primaria, especialistas en tratamiento del dolor, especialistas en medicina física y rehabilitación (fisiatras), radiólogos y anestesistas
  • Asistentes médicos
  • Enfermeras especializadas
  • Enfermeros titulados
  • Técnicos ortopédicos
  • Fisioterapeutas
  • Estudiantes en formación (becarios, residentes, estudiantes de medicina)

Durante tu cita y a lo largo de todo el proceso de atención médica, es probable que te relaciones con varios miembros del equipo. Aunque el equipo está dirigido por tu cirujano ortopédico, cada uno de sus miembros desempeña un papel fundamental a la hora de garantizar tu seguridad y tu recuperación.

Mira este vídeo para obtener más información sobre el equipo de atención ortopédica dirigido por médicos.

Cómo prepararse para su cita

Para prepararte para tu primera cita con el cirujano ortopédico, empieza por hacer lo siguiente:

  • Elabora una lista de todos los medicamentos que tomas, incluidos los recetados, los de venta libre, los preparados a base de plantas y los suplementos vitamínicos.
  • Si tu consulta ortopédica tiene lugar fuera de la universidad o del sistema sanitario en el que recibes asistencia médica, asegúrate de que se transfieran tu historial médico, tus pruebas de diagnóstico por imagen y los informes correspondientes.
  • Si te has realizado pruebas de diagnóstico por imagen avanzadas, como una resonancia magnética, en otro centro, es posible que tengas que llevar un disco físico a la cita para que el cirujano pueda cargar y revisar las imágenes. Si el cirujano ortopédico no puede revisar la resonancia magnética o el informe radiológico, tu tratamiento podría retrasarse, así que no confíes en que el centro donde te has realizado las pruebas se las envíe al cirujano ortopédico. 
  • Elabora una lista exhaustiva y un cronograma de los tratamientos previos que hayas recibido para tu afección, incluyendo el tratamiento del dolor, el uso de ortesis, la fisioterapia, las inyecciones y las intervenciones quirúrgicas relacionadas. Reflexiona sobre la eficacia de cada tratamiento (en qué medida mejoró o alivió tus síntomas y durante cuánto tiempo sentiste alivio).
  • Elabora una lista de preguntas que quieras hacerle al médico sobre tu diagnóstico y/o tratamiento, para que no se te olviden durante la consulta.

Durante la cita:

  • Prepárate para hablar de tus enfermedades crónicas (por ejemplo, diabetes, enfermedades cardíacas o renales) y de cualquier complicación médica o problema que hayas tenido con la anestesia en intervenciones quirúrgicas anteriores. Esto ayudará al cirujano a identificar el lugar más seguro para realizar la intervención y a determinar si esmás adecuado para ti un procedimiento con ingreso hospitalario o ambulatorio.
  • Pregunta a tu cirujano ortopédico cuáles son las complicaciones más habituales que suelen sufrir sus pacientes tras la intervención a la que te vas a someter, y cómo las trata en sus propios pacientes.
  • Infórmate bien sobre las expectativas relativas a la recuperación posoperatoria, incluyendo el uso de férulas o aparatos ortopédicos, las restricciones en cuanto a la carga de peso y la actividad física, el tiempo de baja laboral y el tiempo necesario para la recuperación completa.

Más información: Cómo sacar el máximo partido a tu visita al médico

Tratamiento no quirúrgico

Los cirujanos ortopédicos tratan numerosas afecciones musculoesqueléticas sin necesidad de cirugía, recurriendo a uno o varios de los siguientes métodos:

  • Medicamentos orales: hay diversos medicamentos, tanto con receta como de venta libre, como los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), que pueden ayudar a aliviar el dolor y reducir la inflamación.
  • Inyecciones: las inyecciones de medicamentos antiinflamatorios (por ejemplo, corticosteroides), anestésicos o productos biológicos (por ejemplo, plasma rico en plaquetas) en una articulación, un disco intervertebral, un punto gatillo o un músculo pueden ayudar a aliviar el dolor cuando otros tratamientos conservadores no resultan eficaces.
  • Estimulación nerviosa eléctrica: los dispositivos estimuladores transmiten descargas eléctricas de baja intensidad a la zona del cuerpo donde se siente el dolor. Esta terapia puede resultar útil para tratar el dolor relacionado con lesiones, como fracturas y esguinces, así como ciertas afecciones de dolor crónico, como la lumbalgia.
  • Ejercicio y fisioterapia: los ejercicios pueden ayudar a aliviar el dolor, recuperar la movilidad y amplitud de movimiento, y mejorar la fuerza. Prácticamente todos los planes de tratamiento no quirúrgicos incluyen un programa de ejercicios personalizado, que se puede realizar por cuenta propia o con un fisioterapeuta.
  • Otras terapias de rehabilitación o alternativas

A menudo, los tratamientos no quirúrgicos pueden resolver eficazmente tu afección o aliviar tus síntomas lo suficiente como para retrasar la necesidad de una intervención quirúrgica.


Para la mayoría de las enfermedades y lesiones ortopédicas, existe más de una forma de tratamiento. Si es necesario, tu cirujano ortopédico podría recomendarte una intervención quirúrgica en caso de que no respondas a los tratamientos no quirúrgicos.

Tratamiento quirúrgico

Los cirujanos ortopédicos realizan numerosos tipos de intervenciones quirúrgicas. Entre las intervenciones más habituales se encuentran:

  • Artroscopia — procedimiento en el que se utilizan cámaras y equipos especiales que se introducen a través de pequeñas incisiones para visualizar, diagnosticar y tratar problemas en el interior de una articulación. Se puede tratar mediante artroscopia una amplia variedad de afecciones, entre ellas la sinovitis (inflamación), los desgarros del manguito rotador, los desgarros de menisco y los desgarros de tendones o ligamentos.
  • Descompresión del túnel carpiano: una intervención que se utiliza habitualmente para tratar el síndrome del túnel carpiano. El cirujano secciona el ligamento que forma el techo del túnel carpiano, un estrecho conducto situado en la muñeca, lo que reduce la presión (compresión) sobre el nervio mediano.
  • Restauración del cartílago — procedimientos que estimulan el crecimiento de nuevo cartílago o sustituyen las zonas de cartílago dañado, restaurando la anatomía natural de la articulación, permitiendo su funcionamiento normal, aliviando el dolor y, potencialmente, ralentizando la progresión de la osteoartritis.
  • Desbridamiento: procedimiento para extirpar tejido dañado, infectado o necrosado
  • Sustitución de discoscervicales o lumbares: intervención quirúrgica consistente en extirpar los discos vertebrales dañados y sustituirlos por discos artificiales.
  • Fusión: proceso de soldadura mediante el cual se unen los huesos con injertos óseos y dispositivos internos (como varillas metálicas) para que se consoliden en un único hueso sólido. La fusión puede realizarse en los tobillos, los pies, los dedos de las manos y los pulgares, la columna vertebral y las muñecas.
  • Fijación interna — método que consiste en mantener los fragmentos óseos fracturados en la posición correcta mediante placas, clavos o tornillos metálicos mientras el hueso se cura.
  • Prótesis articular (parcial, total y de revisión): consiste en extirpar una articulación artrítica o dañada y sustituirla por una articulación artificial denominada prótesis. Aunque inicialmente se realizaba en la cadera y la rodilla, la prótesis articular es ahora una opción para el pie, el tobillo, los dedos de la mano, la muñeca, el codo y el hombro. En algunas intervenciones de prótesis articular pueden utilizarse técnicas mínimamente invasivas y tecnología asistida por robot.
  • Osteotomía — corrección de una deformidad ósea mediante el corte y la recolocación del hueso.
  • Reparación de tejidos blandos: la reparación de tejidos blandos, como tendones o ligamentos desgarrados. Estas intervenciones suelen realizarse mediante artroscopia.

Aportado y/o actualizado por

MD Thomas Ward Throckmorton, FAAOSMD Mary K. Mulcahey, miembro de FAAOS

La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en el presente documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.

 

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