Tratamiento
Revisión de una artroplastia total de rodilla
La artroplastia total de rodilla es una de las intervenciones más exitosas de toda la medicina. En la mayoría de los casos, permite a las personas llevar una vida más plena y activa, sin dolor crónico de rodilla.
Sin embargo, con el paso del tiempo, una prótesis de rodilla puede fallar por diversas razones. Cuando esto ocurre, la rodilla puede empezar a doler e hincharse. También puede dar sensación de rigidez o inestabilidad, lo que dificulta la realización de las actividades cotidianas.
Si la prótesis de rodilla falla, es posible que tu médico te recomiende someterte a una segunda intervención quirúrgica: una revisión de la artroplastia total de rodilla. En esta intervención, el médico retira algunos o todos los componentes (piezas) de la prótesis (implante) original y los sustituye por otros nuevos.
Aunque ambos procedimientos tienen el mismo objetivo —aliviar el dolor y mejorar la función—, la cirugía de revisión es diferente de la artroplastia total de rodilla primaria. Se trata de una intervención más larga y compleja que requiere una planificación minuciosa, así como implantes y herramientas especializados, para lograr un buen resultado.
Descripción
Durante una artroplastia total primaria de rodilla, la articulación de la rodilla se sustituye por un implante, o prótesis, compuesto por componentes (piezas) de metal y plástico. Un implante de artroplastia de rodilla consta de tres partes:
- Femoral
- Tibial
- Rótula
Aunque la mayoría de las artroplastias totales de rodilla tienen muy buenos resultados, con el paso del tiempo pueden surgir problemas, como el desgaste o el aflojamiento del implante, que pueden requerir una intervención de revisión para sustituir las piezas originales.
Existen diferentes tipos de cirugía de revisión.
- En algunos casos, solo es necesario extraer y sustituir una parte del implante.
- En otras ocasiones, es necesario extraer y sustituir las tres partes del implante: la femoral, la tibial y la rotuliana. Además, hay que reconstruir el hueso que rodea la rodilla mediante implantes óseos (piezas metálicas que sustituyen al hueso que falta) o un injerto óseo.
El daño en el hueso puede dificultar que el médico utilice implantes totales de rodilla estándar para una artroplastia de revisión de rodilla. En la mayoría de los casos, utilizará implantes especializados con vástagos más largos y gruesos que se ajustan más profundamente en el hueso para proporcionar un mayor soporte.
Cuándo se recomienda una artroplastia total de rodilla de revisión
Aflojamiento y desgaste de los implantes
Para que una prótesis total de rodilla funcione correctamente, el implante debe permanecer firmemente fijado al hueso. Durante la intervención quirúrgica inicial, el implante se cementaba en el hueso o se encajaba a presión para permitir que el hueso creciera sobre su superficie. En ambos casos, el implante quedaba firmemente fijado. Sin embargo, con el paso del tiempo, el implante puede aflojarse respecto al hueso subyacente, lo que provoca dolor en la rodilla.
La causa del aflojamiento no siempre está clara, pero entre los factores que pueden contribuir a ello se encuentran:
- Actividades de alto impacto
- Exceso de peso corporal
- Desgaste del espaciador de plástico situado entre las dos piezas metálicas del implante
Además, los pacientes que son más jóvenes cuando se someten a la primera artroplastia de rodilla pueden «sobrepasar» la vida útil de su rodilla artificial. En el caso de estos pacientes, existe un mayor riesgo a largo plazo de que sea necesaria una cirugía de revisión debido al aflojamiento o al desgaste.
En algunos casos, las partículas minúsculas que se desprenden del espaciador de plástico se acumulan alrededor de la articulación y son atacadas por el sistema inmunitario del organismo. Esta respuesta inmunitaria también ataca al hueso sano que rodea el implante, lo que da lugar a una afección denominada osteólisis.
En la osteólisis, el hueso que rodea el implante se debilita, lo que provoca que el implante se afloje o se vuelva inestable. Los avances en la ciencia de los materiales y en la calidad de los plásticos han hecho que la osteólisis sea menos frecuente hoy en día que en décadas pasadas.
Infección
La infección es una posible complicación de cualquier intervención quirúrgica, incluida la artroplastia total de rodilla. La infección puede producirse mientras se encuentra ingresado en el hospital o después de volver a casa. Incluso puede aparecer años más tarde.
Si una articulación artificial se infecta, puede volverse rígida y dolorosa. El implante puede empezar a desprenderse del hueso. Incluso si el implante permanece correctamente fijado al hueso, el dolor, la hinchazón y el supuración provocados por la infección suelen hacer necesaria una cirugía de revisión.
La revisión en caso de infección puede realizarse de dos maneras diferentes, dependiendo del tipo de bacteria, del tiempo que lleve presente la infección, del grado de infección y de la preferencia del paciente.
- Desbridamiento y retención del implante. En algunos casos, es posible eliminar las bacterias mediante lavado, sustituir el espaciador de plástico y dejar las partes metálicas del implante en su sitio.
- Cirugía por etapas. En otros casos, es necesario extraer el implante por completo. Existen dos tipos de cirugía por fases:
- En una intervención quirúrgica en dos fases, se retira el implante, se lava la articulación y se coloca un espaciador temporal de cemento en la rodilla. Este espaciador está tratado con antibióticos para combatir la infección y permanecerá en la rodilla durante varias semanas. Durante este tiempo, también recibirás antibióticos por vía intravenosa (IV). Cuando la infección haya desaparecido, tu médico realizará una segunda intervención quirúrgica para retirar el espaciador con antibióticos e insertar una nueva prótesis.
- En una intervención quirúrgica en una sola fase —que se realiza con menos frecuencia—, se retira el implante, se lava la articulación y se coloca el nuevo implante durante la misma intervención. A continuación, se administran antibióticos por vía intravenosa (IV).
Tu médico te explicará cuál es la mejor opción para ti. La extracción del implante aumenta las posibilidades de curar la infección, pero conlleva un periodo de recuperación más largo.
Inestabilidad
Si los ligamentos que rodean la rodilla sufren daños o pierden el equilibrio adecuado, la rodilla puede volverse inestable. Dado que la mayoría de los implantes están diseñados para funcionar con los ligamentos existentes del paciente, cualquier alteración en dichos ligamentos puede impedir que el implante funcione correctamente. Es posible que sufras hinchazón recurrente y tengas la sensación de que la rodilla «te falla».
Si la inestabilidad de rodilla no puede tratarse con métodos no quirúrgicos, como el uso de ortesis y la fisioterapia, puede ser necesaria una cirugía de revisión.
Rigidez
En ocasiones, una artroplastia total de rodilla puede no ser suficiente amplitud de movimiento recuperes la amplitud de movimiento realizar las actividades cotidianas. Esto puede ocurrir si se ha acumulado una cantidad excesiva de tejido cicatricial alrededor de la articulación de la rodilla. Si esto ocurre, tu médico podría realizar unamanipulación bajo anestesia.
En esta intervención, se le administrará anestesia para que no sienta dolor. A continuación, el médico le doblará la rodilla con el fin de romper el tejido cicatricial.
En la mayoría de los casos, esta intervención logra mejorar amplitud de movimiento de la rodilla. Sin embargo, en ocasiones la rodilla sigue estando rígida. Si la presencia de tejido cicatricial extenso o la posición de las piezas del implante en la rodilla limitan su amplitud de movimiento, podría ser necesaria una cirugía de revisión.
Fracturas
Una fractura periprotésica es una fractura ósea que se produce alrededor de las partes de una prótesis total de rodilla. Estas fracturas suelen ser consecuencia de una caída y, por lo general, requieren una intervención quirúrgica de revisión.
Para determinar el alcance de la revisión necesaria, su médico tendrá en cuenta varios factores, entre ellos:
- La calidad del hueso restante
- El tipo y la localización de la fractura
- Si el implante está suelto
Cuando el hueso está fracturado o debilitado por la osteoporosis, puede ser necesario sustituir por completo la sección dañada del hueso por un componente de revisión de mayor tamaño.
Preparación para la intervención quirúrgica
Evaluación médica
Se le pedirá que concierte una cita para examen físico completo examen físico su médico de cabecera varias semanas antes de la cirugía de revisión. Esto es necesario para asegurarse de que goza de la salud suficiente para someterse a la intervención y completar el proceso de recuperación. Los pacientes con enfermedades crónicas, como enfermedades cardíacas o renales, también pueden ser evaluados por un especialista, como un cardiólogo o un nefrólogo, antes de la cirugía.
Pruebas
pruebas de imagen. Por lo general, tu médico te pedirá que te realices pruebas de imagen obtener más información sobre el estado de tu rodilla.
- Radiografías. Las radiografías proporcionan imágenes de estructuras densas, como los huesos. Es posible que tu médico solicite radiografías de la zona cercana a la prótesis articular para detectar un aflojamiento o un cambio en la posición de las piezas del implante.
- Otras pruebas de imagen. Una gammagrafía ósea de medicina nuclear puede ayudar a determinar si la prótesis se ha aflojado del hueso. En algunos casos, se recurrirá a una resonancia magnética (RM) o a una tomografía computarizada (TC) para ayudar a determinar por qué ha fallado la prótesis de rodilla y obtener más información sobre el estado del hueso.
Pruebas de laboratorio. Para determinar si tienes una infección, tu médico puede solicitarte análisis de sangre y también realizarte una punción de la rodilla. En una punción, se extrae líquido articular con una aguja y una jeringa, y luego se analiza en un laboratorio para comprobar si hay infección.
Planificación del hogar
Dado que tu movilidad estará limitada tras la operación, es posible que necesites ayuda durante varias semanas para realizar tareas como cocinar, hacer la compra, bañarte y lavar la ropa.
Si vives solo, en la consulta de tu médico, un trabajador social o el responsable de la planificación del alta en el hospital pueden ayudarte a organizar con antelación que alguien te preste asistencia en casa.
Dependiendo de tu estado de salud o de si cuentas con alguien que te pueda ayudar en casa, es posible que tengas que permanecer en un centro de cuidados o en un centro de rehabilitación durante algún tiempo después de salir del hospital. Tu equipo sanitario también puede ayudarte a organizar una estancia breve en un centro de cuidados prolongados durante tu recuperación, si fuera necesario.
Más información: Prótesis articulares para pacientes con recursos sociales o económicos limitados
Complicaciones
Al igual que con cualquier intervención quirúrgica, la artroplastia total de rodilla de revisión conlleva ciertos riesgos. Dado que la intervención es más larga y compleja que la artroplastia total de rodilla primaria, presenta un mayor riesgo de complicaciones. Antes de la intervención, tu médico te explicará cada uno de los riesgos y tomará medidas específicas para ayudar a evitar posibles complicaciones.
Entre los posibles riesgos y complicaciones de la cirugía de revisión se incluyen:
- Mala cicatrización de las heridas
- Reducción amplitud de movimiento rigidez en la rodilla
- Infección en la herida o en la nueva prótesis
- Hemorragia
- Coágulos de sangre en las piernas, que pueden desplazarse hasta los pulmones (embolia pulmonar)
- Fractura (es decir, rotura de un hueso) durante la intervención quirúrgica
- Daños en los nervios o los vasos sanguíneos
- Problemas médicos como un infarto, complicaciones pulmonares o un ictus
Procedimiento quirúrgico
O bien te ingresarán en el hospital el mismo día de la intervención, o bien volverás a casa ese mismo día. Debes hablar con tu médico antes de la intervención sobre si te van a ingresar o si volverás a casa.
Anestesia
Antes de la intervención quirúrgica, un miembro del equipo de anestesia te realizará una evaluación. Los tipos de anestesia más habituales son:
- Anestesia general (te duermen)
- Anestesia espinal, epidural o por bloqueo nervioso regional (el paciente está despierto, pero tiene el cuerpo entumecido desde la cintura hacia abajo).
El equipo de anestesia, teniendo en cuenta tu opinión, determinará qué tipo de anestesia es la más adecuada para ti.
Procedimiento
La artroplastia total de rodilla de revisión es más compleja y su realización lleva más tiempo que la artroplastia total de rodilla primaria. En casos complejos, la intervención quirúrgica puede durar varias horas.
Para empezar, tu médico seguirá la línea de la incisión realizada durante tu primera artroplastia total de rodilla. No obstante, es posible que la incisión sea más larga que la original para poder extraer las piezas del implante antiguo.
Una vez realizada la incisión, el médico apartará la patela los tendones hacia un lado para dejar al descubierto la articulación de la rodilla. A continuación, el médico:
- Examina los tejidos blandos de la rodilla para asegurarte de que no presentan infección.
- Examina todas las piezas metálicas y/o plásticas del implante para determinar cuáles se han desgastado, aflojado o desplazado de su posición.
- Si es necesario, extraiga el implante original. Esto debe hacerse con mucho cuidado para conservar la mayor cantidad de hueso posible.
- Si se utilizó cemento en la artroplastia total de rodilla inicial, hay que retirarlo. La extracción de este cemento del hueso es un proceso que requiere mucho tiempo y que aumenta la complejidad y la duración de la cirugía de revisión.
- Tras retirar el implante original, se preparan las superficies óseas para el implante de revisión. En algunos casos, puede producirse una pérdida ósea significativa alrededor de la rodilla. Si esto ocurre, se pueden añadir refuerzos metálicos y bloques de plataforma a los componentes principales para compensar los déficits óseos. En contadas ocasiones, puede utilizarse material de injerto óseo para ayudar a reconstruir la rodilla. El injerto puede proceder de su propio hueso (autoinjerto) o de un donante (aloinjerto).
- Por último, se inserta el implante de revisión especializado, se repara cualquier tejido blando circundante que haya resultado dañado y se comprueba cuidadosamente el movimiento de la articulación.
Es posible que se le coloque un drenaje en la rodilla para recoger cualquier líquido o sangre que pueda quedar después de la intervención quirúrgica.
Tras la intervención quirúrgica, te trasladarán a la sala de recuperación, donde permanecerás varias horas mientras se supervisa tu recuperación de la anestesia. Cuando te despiertes, te llevarán a tu habitación del hospital.
Tu recuperación en el hospital
Si te ingresan en el hospital, es posible que tengas que quedarte varios días. Aunque la recuperación tras una cirugía de revisión suele ser más lenta que tras una artroplastia total de rodilla primaria, el tipo de cuidados que recibirás es muy similar.
Tratamiento del dolor
Después de la intervención quirúrgica, sentirás algo de dolor. Es algo natural en el proceso de recuperación. Tu médico y el personal de enfermería se encargarán de aliviar tu dolor, lo que te ayudará a recuperarte más rápidamente de la intervención.
A menudo se recetan medicamentos para aliviar el dolor a corto plazo tras una intervención quirúrgica. Existen muchos tipos de medicamentos disponibles para ayudar a controlar el dolor, entre ellos opioides y antiinflamatorios no esteroideos (AINE)y anestésicos locales. Su médico puede utilizar una combinación de estos medicamentos para mejorar el alivio del dolor, así como para minimizar la necesidad de recurrir a opioides.
Ten en cuenta que, aunque opioides aliviar el dolor después de una intervención quirúrgica, su uso conlleva riesgos y complicaciones. Estos medicamentos pueden crear adicción y resultar potencialmente peligrosos. Por lo tanto, es importante que opioides utilices opioides según las indicaciones de tu médico, que tomes la menor dosis posible durante el menor tiempo posible y que dejes de tomarlos tan pronto como el dolor empiece a mejorar. Consulta a tu médico si el dolor no ha empezado a mejorar a los pocos días de la intervención.
Fisioterapia
Un fisioterapeuta te indicará ejercicios específicos para fortalecer la pierna y recuperar amplitud de movimiento que puedas empezar a caminar y retomar otras actividades cotidianas lo antes posible tras la operación.
Consulta nuestra Guía de ejerciciospara la artroplastia total de rodillapara ver ejemplos de ejercicios que tu fisioterapeuta podría indicarte. DO realizar estos ejercicios sin consultar primero con tu médico o con un fisioterapeuta.
Prevención de coágulos sanguíneos
Es posible que tu médico te recete una o varias medidas para prevenir la formación de coágulos y reducir la hinchazón de las piernas. Entre ellas pueden figurar medias de compresión graduadas especiales, fundas inflables para las piernas (botas de compresión) y anticoagulantes.
Se recomienda mover el pie y el tobillo inmediatamente después de la intervención quirúrgica para aumentar el flujo sanguíneo en los músculos de la pierna y así ayudar a prevenir la hinchazón de la pierna y la formación de coágulos sanguíneos.
Vídeo: Prevención de coágulos sanguíneos tras una cirugía ortopédica
Prevención de infecciones
Una de las complicaciones más graves a las que se enfrentan los pacientes que se someten a una cirugía de revisión es la infección. Aunque la infección solo se produce en un pequeño porcentaje de pacientes, puede prolongar o limitar la recuperación completa. Para prevenir la infección, se le administrarán antibióticos antes y, en algunos casos, después de la cirugía. El riesgo de infección es ligeramente mayor tras una cirugía de revisión que tras una artroplastia total de rodilla primaria.
Vídeo: Cómo prevenir las infecciones tras una cirugía de prótesis articular
Tu recuperación en casa
Si te dan el alta para recuperarte en casa, en lugar de ingresar en un centro de rehabilitación o de cuidados especializados, es posible que necesites ayuda en casa durante un periodo que puede ir desde varios días hasta varias semanas. Antes de la operación, pide a un amigo, familiar o cuidador que te ayude en casa.
Es posible que necesites un andador, un bastón o unas muletas durante los primeros días o semanas , hasta que te sientas lo suficientemente cómodo como para caminar sin ayuda.
Cuidado de las heridas
Tendrás puntos o grapas a lo largo de la herida o una sutura subcutánea en la parte delantera de la rodilla. Los puntos o las grapas se retirarán varias semanas después de la operación. La sutura subcutánea no será necesario retirarla.
Evita mojar la herida con agua hasta que se haya cerrado y secado por completo.
Fisioterapia
Es importante que sigas moviendo y ejercitando la rodilla cuando estés en casa. Tu fisioterapeuta te indicará ejercicios específicos para aumentar tu fuerza y movilidad, y mejorar tu capacidad para realizar las actividades cotidianas. También trabajarás con tu fisioterapeuta para asegurarte de que puedas estirar la pierna y, a continuación, doblar la rodilla hasta alcanzar al menos 90° de flexión.
Prevención de complicaciones
Sigue atentamente las instrucciones de tu médico para reducir el riesgo de sufrir complicaciones, como coágulos sanguíneos e infecciones, durante las primeras semanas de tu recuperación. Es posible que tu médico te recomiende que sigas tomando los anticoagulantes y los antibióticos que empezaste a tomar en el hospital.
Resultados a largo plazo
La mayoría de los pacientes que se someten a una cirugía de revisión obtienen buenos resultados a largo plazo, entre los que se incluyen el alivio del dolor y una mayor estabilidad y funcionalidad. Sin embargo, no siempre es posible lograr un alivio completo del dolor y la recuperación total de la funcionalidad; algunos pacientes pueden seguir padeciendo dolor o rigidez en la rodilla tras la cirugía de revisión.
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