Tratamiento
Preparación para una cirugía de sustitución articular
La artroplastia puede ayudar a aliviar el dolor y permitirle llevar una vida más plena y activa. Si usted y su cirujano ortopédico han decidido que es un buen candidato para someterse a una artroplastia, no es el único: según el Registro Estadounidense de Artroplastias, entre 2012 y 2020 se realizaron en Estados Unidos más de 2,2 millones de intervenciones quirúrgicas de artroplastia primaria y de revisión de cadera y rodilla.
Es importante que te des tiempo para prepararte para los aspectos físicos, psicológicos y sociales de la cirugía de prótesis articular. Planificar los retos que plantean la cirugía y la recuperación te ayudará a garantizar un resultado más satisfactorio. Este artículo incluye algunos consejos prácticos que te ayudarán a prepararte para tu cirugía de prótesis articular.
Más información sobre la intervención
Habla con tu médico. Infórmate de qué puedes esperar antes, durante y después de la intervención quirúrgica. Algunas de tus preguntas podrían ser:
- ¿Cuál es el proceso para ingresar en el hospital?
- ¿Qué tipo de anestesia me administrarán?
- ¿Qué tipo de implante o prótesis se utilizará?
- ¿Cuánto tiempo estaré ingresado en el hospital?
- ¿Cuánto tiempo tardaré en recuperarme?
- ¿Cómo se controlará el dolor después de la operación?
Además, no dudes en expresar tus inquietudes o en preguntar si hay algo de tu tratamiento que no te quede claro. El artículo «Prótesis total de articulación: preguntas que los pacientes deben plantear a su cirujano» puede servirte de guía en tus conversaciones con tu médico.
Reúne tu información personal y médica
Durante las semanas previas a la intervención, muchas personas te preguntarán sobre tu cobertura de seguro, tu historial médico y tus disposiciones legales. Puede que te parezca que estás respondiendo a las mismas preguntas una y otra vez, pero esta repetición es necesaria para cumplir con las directrices de garantía de calidad y de los seguros médicos.
Cuando tengas un momento de tranquilidad, dedica unos minutos a elaborar una lista detallada con tus datos personales y médicos. Esto ayudará a agilizar el proceso y garantizará que facilites a tu equipo sanitario toda la información esencial necesaria para que la intervención quirúrgica sea un éxito. Asegúrate de que tu lista incluya lo siguiente:
- El nombre de un familiar o amigo que te acompañe a las citas con el médico, te lleve y te recoja del hospital el día de la operación y te ayude a recordar las instrucciones médicas.
- Nombres, direcciones y números de teléfono de todos los médicos a los que acudes actualmente, así como los motivos por los que acudes a ellos.
- Cualquier afección médica o problema de salud que padezcas, como diabetes, asma, anemia o hipertensión arterial. Para consultar una lista de afecciones médicas y otra información médica importante que debes comunicar a tu médico, lee«Preparación para la cirugía: lista de afecciones médicas».
- Cualquier intervención quirúrgica a la que te hayas sometido anteriormente, incluso aquellas que no estén relacionadas con tu problema actual.
- Cualquier medicamento que tome de forma habitual, junto con sus dosis (la cantidad de medicamento que toma; por ejemplo, comprimidos de 50 mg o 2 onzas de líquido) y la frecuencia (con qué frecuencia lo toma; por ejemplo, 2 veces al día o con las comidas). No olvides incluir los suplementos vitamínicos y minerales u otros medicamentos sin receta que tomes habitualmente. Es posible que tu médico te aconseje dejar de tomar determinados medicamentos o suplementos una o dos semanas antes de la intervención quirúrgica, o que te recomiende tomar medicamentos sustitutivos hasta el momento de la intervención. Los medicamentos como los corticosteroides, la insulina y los anticoagulantes deben controlarse tanto antes como después de la intervención. Lee«Preparación para la cirugía: lista de comprobación de seguridad de la medicación » para que te sirva de guía en este proceso.
- Cualquier alergia o reacción adversa (negativa) que haya tenido en el pasado a medicamentos o a la anestesia, como erupciones cutáneas, náuseas o vómitos. Indique el nombre del medicamento, el motivo por el que lo tomaba, una descripción de su reacción y cuándo se produjo.
- Tus restricciones alimentarias y alergias a determinados alimentos.
- El nombre de tu compañía o compañías de seguros, junto con el número de póliza o de grupo y los datos de contacto. Asegúrate de traer contigo al hospital tu tarjeta o tarjetas de seguro.
- Cualquier directiva anticipada que haya redactado, como un testamento vital o un poder notarial duradero. Traiga consigo al hospital una copia de los documentos legales.
Ponte en forma para la operación
Ponerse en la mejor forma física posible antes de la operación puede reducir el riesgo de complicaciones y acortar el tiempo de recuperación:
- Si fumas, reduce el consumo o deja de fumar. Fumar afecta a la circulación sanguínea, retrasa la cicatrización, ralentiza la recuperación y puede aumentar el riesgo de infección. Más información: Cirugía y tabaquismo
- Sigue una dieta nutritiva y equilibrada. Si tienes sobrepeso, la nueva articulación tendrá que soportar una mayor carga. En algunos casos, tu médico puede recomendarte un programa de pérdida de peso antes de la intervención quirúrgica. Más información: Obesidad, pérdida de peso y cirugía de sustitución articular
- Si bebes, no consumas alcohol durante al menos 48 horas (2 días) antes de la intervención quirúrgica.
- Si consumes cualquier otro tipo de sustancia controlada, comunícaselo a tu médico. opioides otros fármacos pueden provocar complicaciones y afectar a tu intervención quirúrgica.
- Pregunta a tu médico qué ejercicios puedes hacer antes de la operación. Si te van a realizar una prótesis de cadera o de rodilla, fortalecer la parte superior del cuerpo te facilitará el uso de muletas o de un andador después de la operación. Los ejercicios isométricos pueden ayudarte a mantener la fuerza de los músculos de las piernas. Además, pregunta por los ejercicios que te recetarán después de la operación. Si te familiarizas con ellos ahora, estarás preparado para realizarlos después de la operación.
Organiza tu vuelta a casa
La artroplastia es una intervención quirúrgica importante y tu recuperación llevará varias semanas, pero hay algunas medidas que puedes tomar ahora mismo para que tu estancia en casa sea más segura y cómoda:
- Si vives solo o existe algún otro obstáculo que te impida valerte por ti mismo en casa, plantéate pedir a un amigo o familiar que se quede contigo durante varios días después de la operación. Si eso no es posible, es posible que necesites acudir a un centro de rehabilitación especializado tras el alta hospitalaria. Tu médico colaborará con el equipo de trabajo social para determinar los centros más adecuados a los que acudir. Si necesitas acudir a un centro de rehabilitación tras la operación, los gastos los cubrirá tu compañía de seguros; estos detalles se acordarán con el trabajador social antes de que salgas del hospital. Aunque es posible que no puedas reservar plaza en un centro concreto, puedes concertar una visita para conocerlo y conocer al personal antes de la operación. Este contacto previo te hará sentir más cómodo cuando llegues al centro.
- Si cocinas, prepara raciones dobles de todo durante 1 o 2 semanas antes de la operación (si es posible). Congela la mitad y así tendrás comida preparada para dos semanas cuando vuelvas a casa. Si no cocinas, y puedes hacerlo, haz acopio de comida preparada que te guste.
- Mientras estés en la cocina (y también en otras habitaciones), coloca los objetos que utilizas habitualmente a la altura del brazo para no tener que estirarte ni agacharte.
- Si es posible, pide prestado un andador, un bastón o unas muletas para comprobar con qué facilidad puedes moverte por tu casa. Quizá tengas que cambiar la disposición de los muebles o, si es posible, cambiar temporalmente de habitación (por ejemplo, convertir el salón en tu dormitorio).
- Retira cualquier alfombra o tapete que pueda hacerte resbalar. Fija bien los cables eléctricos por todo el perímetro de la habitación.
- Si es posible, plantéate adaptar tu cuarto de baño para incluir una silla de ducha, una barra de apoyo o un asiento de inodoro elevado.
- Si es posible, compra artículos que te faciliten la vida después de la operación. Entre los artículos útiles se incluyen un calzador de mango largo, una esponja de mango largo, una pinza para coger objetos, un taburete y una camiseta con bolsillos grandes o una bolsa de hombro blanda para llevar cosas.
- Coloca los objetos que utilizas con frecuencia (por ejemplo, el teléfono, el mando a distancia, la radio, los pañuelos de papel, la papelera, la jarra y el vaso, material de lectura y medicamentos) al alcance de la mano, para que no tengas que estirarte ni agacharte.
- Si tú, un familiar que viva contigo o tu cuidador conducís y aún no disponéis de un permiso de aparcamiento para personas con discapacidad, solicitad un permiso temporal varias semanas antes de la intervención quirúrgica. Ponte en contacto con la Dirección General de Tráfico; es posible que en la consulta de tu médico también dispongan de un formulario de solicitud.
Prepárate para la intervención quirúrgica
Habrá varios profesionales sanitarios que participarán en tu atención. Como miembro activo del equipo sanitario, una de tus tareas más importantes es asegurarte de que cada profesional disponga de la información necesaria para tomar las decisiones adecuadas.
Otra tarea fundamental es seguir todas las instrucciones que se te den para prepararte para la intervención quirúrgica. En las semanas previas a la intervención, tu equipo sanitario tomará una serie de medidas para asegurarse de que estés preparado:
- Tu médico de cabecera o un internista te realizará una evaluación médica general varias semanas antes de la intervención quirúrgica. En este reconocimiento se evaluará tu estado de salud y el riesgo que supone para ti la anestesia. Los resultados de este reconocimiento se remitirán a tu cirujano ortopédico, junto con la autorización para la intervención.
- Es posible que tengas que someterte a varias pruebas preoperatorias, como análisis de sangre, un electrocardiograma (ECG) y una radiografía de tórax. También es posible que te pidan que entregues una muestra de orina.
- El día de la intervención, el anestesista se reunirá contigo para comentarte el tipo de anestesia que se va a utilizar.
- Si tiene previsto someterse a algún tratamiento dental, como una extracción o un tratamiento periodontal, prográmelo con suficiente antelación a la intervención quirúrgica. Debido al riesgo de infección, no programe ningún tratamiento dental, incluidas las limpiezas rutinarias, durante varias semanas después de la intervención. Consulte los plazos recomendados para someterse a tratamientos dentales antes o después de una artroplastia de cadera o rodilla.
- Informa a tu médico si tienes fiebre, un resfriado o cualquier otra enfermedad durante la semana previa a la intervención quirúrgica.
- Informa a tu médico de cualquier irritación cutánea que tengas en la extremidad que se va a operar, como cortes, arañazos, rozaduras, erupciones o picaduras de insectos. Cualquier alteración de la integridad de la piel (el buen estado de la piel) puede aumentar el riesgo de infección y, si tienes una infección, se cancelará la intervención quirúrgica.
Haz los preparativos de última hora
Las 24 horas previas a la intervención serán un momento ajetreado, lleno de preparativos de última hora. Utiliza esta lista de comprobación para asegurarte de que no se te olvida nada:
- Dúchate o date un baño la noche antes de la intervención. Es posible que tu cirujano te recomiende un jabón antibacteriano u otro producto de higiene médica. Esto te ayudará a reducir el riesgo de infección.
- No te afeites la zona de la intervención. Si es necesario afeitarse, se hará en el hospital.
- Examínate bien la piel frente al espejo. Cualquier lesión en la piel ofrece a las bacterias la oportunidad de entrar en tu cuerpo y provocar una infección. Revisa toda la piel, incluyendo la zona de la ingle, debajo de los pechos, detrás de las rodillas y debajo de los brazos. Informa a tu médico de cualquier anomalía.
- Quítate todo el maquillaje, el pintalabios y el esmalte de uñas antes de salir hacia el hospital.
- No comas ni bebas nada a partir de la medianoche de la víspera de la intervención.
- Prepara una bolsa pequeña para llevarte al hospital. Algunas de las cosas que deberías incluir son:
- Un par de zapatillas de casa cómodas y resistentes con suelas antideslizantes
- Una bata o un vestido que llegue hasta la rodilla
- Una camisola ligera o una camiseta de algodón para llevar debajo de la bata del hospital
- Algo para leer
- Copias de tus tarjetas del seguro, instrucciones médicas anticipadas e historial médico
- ¿Tomas algún medicamento de forma habitual?
- Artículos de aseo personal, como un cepillo de pelo, un estuche para dentaduras postizas, un estuche para gafas y un estuche para lentes de contacto. Asegúrate de dejar en casa el dinero en efectivo, las tarjetas de crédito y las joyas.
- Un chándal holgado y unas zapatillas cómodas para volver a casa
- Pide ayuda a un familiar o a un amigo si aún no lo has hecho. Haz que alguien se ponga en contacto contigo a diario. Te recuperarás más rápido si cuentas con ayuda en lugar de intentar hacerlotodo tú solo. Si vas a ingresar en un centro de rehabilitación después de la operación, en lugar de volver directamente a casa, contarás con un equipo de profesionales sanitarios que te supervisarán.
Infografía: Cómo preparar tu hogar para una operación de prótesis articular
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