Tratamiento
Preparación para una cirugía ortopédica: lista de comprobación del estado de salud
Hay muchas afecciones médicas que pueden influir en el resultado de tu cirugía ortopédica.
En el caso de las intervenciones quirúrgicas programadas, tendrás tiempo para planificarlas con antelación y prepararte para la operación, tanto física como emocionalmente. Colabora con tu médico de cabecera y con tu cirujano para asegurarte de que cualquier enfermedad crónica —como la diabetes o la hipertensión— esté bajo control. Habla con tus médicos sobre cómo mejorar de forma segura tu fuerza y resistencia para garantizar una recuperación sin complicaciones.
Aunque no es posible planificar ni prepararse para las emergencias, tomar medidas ahora para controlar tus problemas de salud y mejorar tu estado general te permitirá estar en mejores condiciones si finalmente necesitas someterte a una intervención quirúrgica con poca antelación. Además, asegúrate de que tu historial médico esté actualizado y de que tu cirujano pueda acceder a él; esto es especialmente importante si te vas a someter a la intervención en un centro distinto al que recibes atención primaria.
Estar en buena forma física antes de someterte a una intervención quirúrgica ortopédica aumentará tus posibilidades de obtener un buen resultado y te ayudará a reducir el riesgo de sufrir complicaciones.
Cómo controlar tus enfermedades
Diabetes mellitus y cirugía ortopédica
Si eres prediabético o diabético, consulta con tu médico cuál es la mejor forma de controlar tu nivel de azúcar en sangre y de mantener el funcionamiento de tu corazón, pulmones, riñones e hígado en el mejor estado posible antes de la intervención quirúrgica.
La diabetes no controlada puede:
- Retrasar la cicatrización de los huesos, los músculos, los tendones y/o la piel
- Aumenta tu riesgo de infección
Asegúrate de informar a tu cirujano si estás tomando insulina, medicamentos con GLP-1 o estabilizadores de la glucemia.
- La cirugía puede provocar un aumento del estrés en el organismo y un incremento de los niveles de azúcar en sangre, por lo que es posible que sea necesario ajustar la dosis de insulina.
- Tu cirujano también debe saber si tomas medicamentos orales o inyectables para la diabetes. Algunos de ellos deben suspenderse antes de que te administren la anestesia, ya que pueden interferir con los fármacos anestésicos o ralentizar la digestión y hacer que la comida permanezca más tiempo en el estómago.
La anemia y la cirugía ortopédica
La anemia (recuento bajo de glóbulos rojos) aumenta el riesgo de sufrir complicaciones cardíacas y de cicatrización durante la intervención quirúrgica. Antes de la intervención, se debe comprobar tu recuento de glóbulos rojos. Si es bajo, tu médico te ayudará a aumentarlo antes de la intervención.
Además, coméntale a tu cirujano los planes para tratar cualquier pérdida de sangre que pueda producirse tras la intervención.
Consumo de opioides y narcóticos y cirugía ortopédica
Si toma habitualmente medicamentos opioides o narcóticos para controlar el dolor, esto puede dificultar el control del dolor tras una cirugía ortopédica. El consumo crónico de opioides o narcóticos antes de la cirugía puede provocar complicaciones, como neumonía, y problemas de abstinencia, como convulsiones y confusión.
Habla con tu médico sobre cómo reducir o dejar de tomar los opioides antes de la operación. Puede que sea necesario consultar a un especialista en dolor para optimizar el uso de los opioides y evitar que se desarrolle una adicción.
Asegúrate de comentar con tu cirujano ortopédico y tu médico de cabecera todos los medicamentos opioides y narcóticos que tomes, para que puedan establecer un plan adecuado para el tratamiento del dolor, tanto antes como después de la intervención quirúrgica.
Venas varicosas, hinchazón de las piernas, coágulos sanguíneos y cirugía ortopédica
La cirugía ortopédica y la inmovilidad postoperatoria (falta de movimiento) pueden aumentar el riesgo de que se formen coágulos de sangre en las piernas. Los coágulos de sangre pueden provocar dolor e hinchazón, e incluso pueden desplazarse a otras partes del cuerpo, como los pulmones. Más información: Trombosis venosa profunda
Asegúrate de que tu cirujano sepa si tú o algún familiar tenéis antecedentes de coágulos sanguíneos, varices o hinchazón en las piernas. En algunas intervenciones quirúrgicas se utilizan anticoagulantes o dispositivos de compresión para las piernas con el fin de prevenir la formación de coágulos sanguíneos.
Más información: Prevención de coágulos sanguíneos tras una cirugía ortopédica (vídeo)
Hipertensión arterial y cirugía ortopédica
Si tienes hipertensión, habla con tu cirujano y con tu médico de cabecera sobre la medicación que tomas.
En los días previos a la intervención, comprueba tu tensión arterial varias veces. Para el día de la intervención, debería estar bien controlada con la medicación. Si no está controlada, la intervención podría retrasarse.
Ponerse en forma para una cirugía ortopédica
El tabaquismo y la cirugía ortopédica
Los fumadores corren un mayor riesgo de sufrir complicaciones graves tras una intervención quirúrgica ortopédica que los no fumadores. Entre estas complicaciones se encuentran las infecciones de la herida, la neumonía, el infarto de miocardio y el ictus.
Fumar también puede ralentizar o impedir la consolidación de las fracturas óseas, y puede retrasar la consolidación ósea necesaria para el éxito de las intervenciones quirúrgicas de prótesis articular y fusión vertebral.
Para aumentar tus posibilidades de que la intervención quirúrgica tenga un resultado satisfactorio, se recomienda que:
- Deja de fumar al menos un mes antes de la operación.
- Intenta no volver a practicarlo durante varias semanas después; o, mejor aún, no lo practiques en absoluto.
Más información: Cirugía ortopédica y tabaquismo
Obesidad y cirugía ortopédica
Los pacientes con sobrepeso u obesidad corren un mayor riesgo de sufrir complicaciones médicas y quirúrgicas, como infecciones de las heridas, neumonía, coágulos sanguíneos e infarto de miocardio.
Habla con tu cirujano o con tu médico de cabecera sobre la pérdida de peso antes de la intervención quirúrgica. La pérdida de peso puede reducir el riesgo de sufrir complicaciones y, posiblemente, incluso disminuir la necesidad de recibir atención ortopédica, al reducir la carga que soportan tus articulaciones.
Dieta y nutrición antes de una intervención quirúrgica ortopédica
Una dieta saludable con una nutrición adecuada es importante para tu recuperación. Tanto antes como después de una intervención quirúrgica ortopédica, debes seguir una dieta equilibrada que incluya la cantidad adecuada de proteínas y vitaminas.
Tu cirujano ortopédico o tu médico de cabecera pueden recomendarte análisis de sangre para evaluar tu estado nutricional. Mejorar tu estado nutricional puede reducir el riesgo de infección de la herida y de una cicatrización lenta tras la intervención quirúrgica.
Preparación física y cirugía ortopédica
Si has limitado tus actividades debido a un dolor ortopédico crónico, es posible que hayas perdido fuerza física y resistencia. Consulta a tu cirujano sobre un programa de actividad física y acondicionamiento físico que te ayude a recuperar la fuerza antes de la cirugía ortopédica. Cuanto mejor esté tu forma física antes de la cirugía, antes recuperarás la fuerza después de ella.La apnea del sueño y la cirugía ortopédica
La apnea del sueño es una afección médica que provoca una respiración irregular mientras se duerme. Las personas de edad avanzada o con un IMC más elevado tienen más probabilidades de padecer esta afección. La apnea del sueño no diagnosticada aumenta el riesgo de sufrir complicaciones cardíacas durante la recuperación de la intervención quirúrgica.
Si sospechas que padeces apnea del sueño, consulta a tu médico de cabecera o de familia y a tu cirujano ortopédico sobre las pruebas preoperatorias y el tratamiento de esta afección.
La depresión y la cirugía ortopédica
Un historial de depresión o falta de energía que requiera tratamiento médico puede provocar una mayor dependencia de los analgésicos opioides tras la intervención quirúrgica y ralentizar la recuperación.
Si presenta síntomas de depresión antes de la intervención quirúrgica, acuda a un especialista para que esté preparado tanto física como mentalmente para la intervención y la recuperación.
Trastornos de la memoria, trastornos del movimiento y cirugía ortopédica
La pérdida de memoria y los trastornos del movimiento, como la enfermedad de Parkinson, pueden aumentar el riesgo de que los pacientes sufran caídas o confusión tras una intervención quirúrgica.
Contar con la compañía de un amigo o familiar durante tu hospitalización y recuperación puede ayudarte a mantener la mente despejada y a sentirte más a gusto con el equipo sanitario y el entorno hospitalario. Los familiares y amigos también pueden ayudarte a orientarte en el entorno y apoyarte para evitar caídas.
Informa a tu cirujano de todos los medicamentos que estés tomando para tu trastorno del movimiento, ya que algunos podrían reducir la necesidad de tomar analgésicos tras la operación.
Infecciones por estafilococos y cirugía ortopédica
Actualmente, 1 de cada 4 personas en EE. UU. tiene bacterias del género Staphylococcus (estafilococos) que se desarrollan en sus fosas nasales sin presentar ningún síntoma. Estas bacterias aumentan considerablemente el riesgo de sufrir una infección estafilocócica postoperatoria.
Informa a tu cirujano si tienes antecedentes de infecciones por estafilococos. Se pueden realizar pruebas para detectar la presencia de estafilococos antes de la intervención quirúrgica. Si se detecta la bacteria, se te recetará una pomada antibiótica especial que deberás aplicarte antes de la intervención para reducir el riesgo de infección de la herida.
Preparación de la piel en el campo quirúrgico y cirugía ortopédica
Una piel limpia y sana es fundamental para una correcta cicatrización de las heridas.
- Evita afeitarte la piel de la zona donde se realizará la incisión durante las dos semanas previas a la intervención quirúrgica.
- El día de la intervención, lávate la zona varias veces con un jabón de clorhexidina de venta libre. Este jabón también lo puedes usar cuando vuelvas a casa después de la intervención para mantener las manos limpias y proteger la incisión mientras se cura.
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