Enfermedades y afecciones
Hombro congelado
Este artículo ha sido redactado y/o revisado por un miembro de la Asociación Americana de Cirujanos de Hombro y Codo (ASES).
El hombro congelado, también conocido como capsulitis adhesiva, provoca dolor y rigidez en el hombro. Con el tiempo, resulta muy difícil mover el hombro.
Tras un periodo de empeoramiento de los síntomas, el hombro congelado suele mejorar, aunque la recuperación total puede tardar hasta tres años. La fisioterapia, centrada en la flexibilidad del hombro, es el tratamiento principal recomendado para el hombro congelado.
El hombro congelado afecta con mayor frecuencia a personas de entre 40 y 60 años, y es más habitual en mujeres que en hombres.
Además, las personas con diabetes y trastornos tiroideos tienen un mayor riesgo de desarrollar un hombro congelado. Sin embargo, el hombro congelado puede afectar a cualquier persona en cualquier momento. A veces puede aparecer tras una lesión o una intervención quirúrgica.
Anatomía
El hombro es una articulación esférica formada por tres huesos:
- El húmero (hueso del brazo)
- La escápula (omóplato)
- La clavícula
La cabeza del húmero encaja en una cavidad poco profunda del omóplato. La articulación está rodeada por un tejido conjuntivo resistente, denominado cápsula articular del hombro.
Para facilitar el movimiento del hombro, líquido sinovial la cápsula articular y la articulación.
Descripción
En el hombro congelado, la cápsula articular se engrosa y se vuelve rígida y tensa. Se forman bandas gruesas de tejido, denominadas adherencias. En muchos casos, hay menos líquido sinovial la articulación.
Los síntomas característicos de esta afección son un dolor intenso y la imposibilidad de mover el hombro, ya sea por uno mismo o con la ayuda de otra persona. Se desarrolla en tres fases:
Fase 1: Congelación
En la fase de «congelación», el dolor va aumentando poco a poco. A medida que el dolor se agrava, el hombro pierde amplitud de movimiento. La fase de congelación suele durar entre 6 semanas y 9 meses.
Fase 2: Congelado
Es posible que los síntomas dolorosos mejoren durante esta fase, pero la rigidez persiste. Durante los 4 a 6 meses que dura la fase «congelada», las actividades cotidianas pueden resultar muy difíciles.
Fase 3: Descongelación
La movilidad del hombro mejora poco a poco durante la fase de «descongelación». La recuperación completa de la fuerza y la movilidad normales, o casi normales, suele tardar entre 6 meses y 2 años.
Causa
Las causas del hombro congelado no se conocen del todo. No existe una relación clara con el brazo dominante (el brazo dominante es aquel que prefieres utilizar para la mayoría de las tareas) ni con la profesión. Hay algunos factores que pueden aumentar el riesgo de padecer hombro congelado.
Diabetes. El hombro congelado es mucho más frecuente en personas con diabetes. Se desconoce la razón de ello. Además, los pacientes diabéticos con hombro congelado suelen presentar un mayor grado de rigidez que se prolonga durante más tiempo antes de que se produzca la «descongelación».
Otras enfermedades. Entre los problemas médicos adicionales asociados al hombro congelado se encuentran el hipotiroidismo, el hipertiroidismo, la enfermedad de Parkinson y las cardiopatías.
Inmovilización. El hombro congelado puede aparecer después de que el hombro haya estado inmovilizado (mantenido en una misma posición sin moverse) durante un tiempo debido a una intervención quirúrgica, una fractura u otra lesión. Hacer que los pacientes muevan los hombros poco después de la lesión o la intervención quirúrgica es una de las medidas recomendadas para prevenir el hombro congelado.
Síntomas
Dolor causado por el hombro congelado:
- Suele ser un dolor sordo o sordo
- Suele ser más intenso al principio de la enfermedad y al mover el brazo
- Suele situarse en la zona exterior del hombro y, en ocasiones, en la parte superior del brazo
Revisión médica
examen físico
Tras hablar sobre tus síntomas y tu historial médico, el médico te examinará el hombro.
- Tu médico moverá tu hombro con cuidado en todas las direcciones para comprobar si el movimiento está limitado y si sientes dolor al moverlo. La amplitud de movimiento otra persona te mueve el hombro se denomina amplitud de movimiento pasiva».
- Tu médico comparará este dato con la amplitud de movimiento presentas cuando mueves el hombro por tu cuenta (« amplitud de movimiento activa»). Las personas con hombro congelado presentan amplitud de movimiento limitada amplitud de movimiento de forma activa como pasiva.
pruebas de imagen
Otras pruebas que pueden ayudar a tu médico a descartar otras causas de rigidez y dolor son, entre otras:
Radiografías. Las estructuras densas, como los huesos, se ven claramente en las radiografías. Además, las radiografías pueden revelar otros problemas en el hombro, como la artritis.
Resonancia magnética (RM) y ecografía.Estas pruebas de imagen obtener imágenes de los tejidos blandos de mayor calidad que las radiografías. No son necesarias para diagnosticar el hombro congelado; sin embargo, pueden ayudar a identificar otras lesiones de los tejidos blandos del hombro, como un desgarro del manguito rotador.
Tratamiento
El hombro congelado suele mejorar con el tiempo sin necesidad de cirugía, aunque el proceso puede prolongarse hasta tres años. El objetivo del tratamiento es controlar el dolor y recuperar la movilidad y la fuerza mediante fisioterapia.
Tratamiento no quirúrgico
La mayoría de las personas con hombro congelado mejoran con tratamientos relativamente sencillos para controlar el dolor y recuperar la movilidad.
Una de las cosas más importantes que puedes hacer es tratar de controlar las demás afecciones de salud que puedan estar contribuyendo a la capsulitis adhesiva. Por ejemplo, si eres diabético y tu hemoglobina A1C está elevada, elaborar un plan junto con tu médico de cabecera y/o tu endocrinólogo para ajustar tu medicación para la diabetes y mejorar el control de la glucosa puede, de hecho, ayudar a acelerar la recuperación de tu capsulitis adhesiva.
Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Los medicamentos antiinflamatorios, como la aspirina y el ibuprofeno, reducen el dolor y la inflamación.
Inyecciones de esteroides. La cortisona es un potente medicamento antiinflamatorio que se inyecta directamente en la articulación del hombro.
Hidrodilatación. Si los demás métodos no quirúrgicos no alivian tus síntomas, tu médico podría recomendarte una hidrodilatación. Este procedimiento consiste en inyectar suavemente un gran volumen de líquido estéril en la articulación del hombro para expandir y estirar la cápsula articular. La hidrodilatación puede llevarla a cabo un radiólogo, un médico especialista en medicina deportiva o un cirujano ortopédico, utilizando técnicas de imagen para guiar la inyección del líquido.
Fisioterapia.Los ejercicios específicos te ayudarán a recuperar la movilidad. Se pueden realizar bajo la supervisión de un fisioterapeuta o mediante un programa en casa. La fisioterapia incluye amplitud de movimiento de estiramiento o amplitud de movimiento para el hombro. A veces se aplica calor para ayudar a relajar el hombro antes de los estiramientos. A continuación se muestran ejemplos de algunos de los ejercicios que podrían recomendarse. Nota:Consulta con tu médico o fisioterapeuta sobre el número de repeticiones y series que debes realizar de cada ejercicio en cada sesión.
- Rotación externa — estiramiento pasivo. Colócate en el umbral de una puerta y dobla el codo del brazo afectado hasta formar un ángulo de 90° para alcanzar el marco de la puerta. Mantén la mano en esa posición y gira el cuerpo tal y como se muestra en la ilustración. Mantén la posición durante 30 segundos. Relájate y repite el ejercicio.
- Flexión hacia delante — posición supina. Túmbate boca arriba con las piernas estiradas. Utiliza el brazo sano para levantar el brazo afectado por encima de la cabeza hasta que sientas un ligero estiramiento. Mantén la posición durante 15 segundos y baja lentamente hasta la posición inicial. Relájate y repite el ejercicio.
- Estiramiento cruzado del brazo. Lleva suavemente un brazo cruzado por delante del pecho, justo por debajo de la barbilla, lo más lejos que puedas sin que te duela. Mantén la posición durante 30 segundos. Relájate y repite el ejercicio.
Tratamiento quirúrgico
Si los síntomas no mejoran con el tratamiento y otros métodos conservadores, puedes plantearte la cirugía con tu médico. Es importante que hables con tu médico sobre las posibilidades de recuperación con tratamientos sencillos y sobre los riesgos que conlleva la cirugía.
La cirugía para el hombro congelado suele indicarse durante la «Fase 2: Congelado». El objetivo de la intervención es estirar y liberar la cápsula articular rígida. Los métodos más habituales son la manipulación bajo anestesia y la artroscopia de hombro.
Manipulación bajo anestesia. Durante esta intervención, se le administrará anestesia general. Su médico forzará el movimiento del hombro, lo que provocará que la cápsula y el tejido cicatricial se estiren o se desgarren. De este modo, se alivia la rigidez y se aumenta amplitud de movimiento.
Artroscopia de hombro. En una artroscopia de hombro, el médico puede realizar incisiones en las partes más tensas de la cápsula articular. Para ello, se utilizan instrumentos del tamaño de un lápiz que se introducen a través de pequeñas incisiones alrededor del hombro.
En muchos casos, la manipulación y la artroscopia se utilizan de forma combinada para obtener los mejores resultados. La mayoría de los pacientes obtienen buenos resultados con estas intervenciones.
Recuperación. Tras la intervención quirúrgica, es necesario realizar fisioterapia para mantener la movilidad conseguida con la cirugía. El tiempo de recuperación oscila entre 6 semanas y 3 meses. Aunque se trata de un proceso lento, tu compromiso con la fisioterapia es el factor más importante para volver a realizar todas las actividades que te gustan.
- Los resultados a largo plazo tras la intervención quirúrgica suelen ser buenos: la mayoría de los pacientes experimentan una reducción del dolor o su desaparición, así como una mejora amplitud de movimiento.
- Sin embargo, en algunos casos, incluso tras varios años, la movilidad no se recupera por completo y persiste cierto grado de rigidez.
- Los pacientes diabéticos suelen presentar cierto grado de rigidez persistente en el hombro tras la intervención quirúrgica.
Aunque es poco frecuente, el hombro congelado puede reaparecer, sobre todo si sigue existiendo un factor que lo favorezca, como la diabetes.
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