Enfermedades y afecciones
Síndrome del túnel carpiano (Carpal Tunnel Syndrome)
En muchas zonas se han reanudado las intervenciones ortopédicas no urgentes que se pospusieron debido a la COVID-19. Para másinformación: Preguntas y respuestas de los pacientes sobre la cirugía no urgente y la COVID-19. Para los pacientes cuyas intervenciones aún no se han reprogramado: Qué hacer si se pospone su cirugía ortopédica.
El síndrome del túnel carpiano es una afección frecuente que provoca dolor, entumecimiento y hormigueo en la mano y el brazo. Esta afección se produce cuando uno de los nervios principales de la mano, el nervio mediano, queda atrapado o comprimido al pasar por la muñeca.
En la mayoría de los pacientes, el síndrome del túnel carpiano empeora con el paso del tiempo, por lo que es importante realizar un diagnóstico y un tratamiento tempranos. En una fase temprana, los síntomas suelen aliviarse con medidas sencillas, como el uso de una férula para la muñeca o evitar determinadas actividades.
Sin embargo, si la presión sobre el nervio mediano persiste, puede provocar una lesión en el nervio y agravar los síntomas. Para evitar una lesión permanente, en algunos pacientes se puede recomendar una intervención quirúrgica para aliviar la presión sobre el nervio mediano.
Anatomía
El túnel carpiano es un conducto estrecho situado en la muñeca, de aproximadamente una pulgada (2,5 cm) de ancho. El suelo y las paredes del túnel están formados por pequeños huesos de la muñeca denominados «huesos carpianos». El techo del túnel es una banda resistente de tejido conectivo denominada «ligamento transverso del carpo». Debido a que estos límites son muy rígidos, el túnel carpiano tiene poca capacidad para «estirarse» o aumentar su tamaño.
El nervio mediano es uno de los nervios principales de la mano. Tiene su origen en un grupo de raíces nerviosas situadas en el cuello. Estas raíces se unen para formar un único nervio en el brazo. El nervio mediano recorre el brazo y el antebrazo, atraviesa el túnel carpiano en la muñeca y llega hasta la mano. Este nervio proporciona sensibilidad a los dedos pulgar, índice, medio y anular. También controla los músculos situados alrededor de la base del pulgar.
Los nueve tendones que flexionan los dedos y el pulgar también atraviesan el túnel carpiano. Estos tendones se denominan «tendones flexores».
Descripción
El síndrome del túnel carpiano se produce cuando el túnel se estrecha o cuando se inflaman los tejidos que rodean a los tendones flexores, lo que ejerce presión sobre el nervio mediano. Estos tejidos se denominan «membrana sinovial». Normalmente, la membrana sinovial lubrica los tendones, lo que facilita el movimiento de los dedos.
Cuando la membrana sinovial se inflama, ocupa espacio en el túnel carpiano y, con el paso del tiempo, ejerce presión sobre el nervio. Esta presión anómala sobre el nervio puede provocar dolor, entumecimiento, hormigueo y debilidad en la mano.
Causa
La mayoría de los casos de síndrome del túnel carpiano se deben a una combinación de factores. Los estudios demuestran que las mujeres y las personas adultas tienen más probabilidades de padecer esta afección.
Otros factores de riesgo de padecer el síndrome del túnel carpiano son los siguientes:
- Hereditario.Probablemente este sea un factor importante. El túnel carpiano puede ser más pequeño en algunas personas o puede haber diferencias anatómicas que modifiquen el espacio disponible para el nervio. Estas características pueden ser hereditarias.
- Uso repetitivo de la mano.Repetir los mismos movimientos o las mismas actividades con la mano y la muñeca durante un período prolongado puede dañar los tendones de la muñeca, lo que provoca una inflamación que ejerce presión sobre el nervio.
- Posición de la mano y la muñeca.Realizar actividades que impliquen una flexión o extensión extremas de la mano y la muñeca durante un período prolongado puede aumentar la presión sobre el nervio.
- Embarazo. Los cambios hormonales durante el embarazo pueden provocar inflamación.
- Enfermedades.La diabetes, la artritis reumatoide y los trastornos de la glándula tiroides son afecciones relacionadas con el síndrome del túnel carpiano.
Síntomas
Los síntomas del síndrome del túnel carpiano pueden incluir los siguientes:
- entumecimiento, hormigueo, ardor y dolor, principalmente en el pulgar, el índice, el medio y el anular;
- sensaciones ocasionales similares a un espasmo que se irradian hacia el pulgar, el índice, el dedo medio y el anular;
- dolor o hormigueo que se extiende por el antebrazo hasta el hombro;
- debilidad y torpeza en la mano, lo que puede dificultar los movimientos finos, como abrocharse los botones de la ropa;
- dejar caer objetos; debido a la debilidad, el entumecimiento o la pérdida de propiocepción (percepción de la posición de la mano en el espacio).
En la mayoría de los casos, los síntomas del síndrome del túnel carpiano aparecen de forma gradual, sin que haya una lesión concreta. Al principio, muchos pacientes notan que los síntomas aparecen y desaparecen. Sin embargo, a medida que la afección empeora, los síntomas pueden presentarse con mayor frecuencia o pueden persistir durante períodos más prolongados.
Los síntomas son muy frecuentes durante la noche. Dado que muchas personas duermen con la muñeca flexionada, los síntomas pueden hacer que se despierte. Durante el día, los síntomas suelen aparecer cuando se sostiene algo durante un tiempo prolongado con la muñeca flexionada hacia delante o hacia atrás, como al usar el teléfono, conducir o leer un libro.
Muchos pacientes descubren que mover o agitar las manos les ayuda a aliviar los síntomas.
Revisión médica
Examen físico
Durante la consulta, el médico hablará con usted sobre su estado de salud general y su historial médico, y le preguntará por los síntomas.
Le examinará con detenimiento la mano y la muñeca y le realizará algunas pruebas físicas. Durante estas pruebas, el médico hará lo siguiente:
- ejercerá una ligera presión o dará unos golpecitos a lo largo del nervio mediano, en la cara interna de la muñeca, para comprobar si esto provoca entumecimiento u hormigueo en los dedos (signo de Tinel);
- le doblará y mantendrá en esa posición ambas muñecas para evaluar si tiene entumecimiento o hormigueo en las manos;
- pondrá a prueba la sensibilidad de las yemas de los dedos y las manos, tocándolos suavemente con un instrumento especial, mientras tiene los ojos cerrados;
- comprobará que no haya debilidad en los músculos que rodean la base del pulgar;
- Buscarás atrofias en los músculos que rodean la base del pulgar. En los casos graves, estos músculos pueden reducirse de forma visible.
Pruebas
Pruebas electrofisiológicas.Estas pruebas ayudarán al médico a evaluar el funcionamiento del nervio mediano y a determinar si existe una presión excesiva sobre él. Las pruebas también le permitirán al médico determinar si padeces alguna otra afección del nervio, como una neuropatía, o si hay otras zonas en las que se produzca una compresión del nervio que pudiera estar provocando los síntomas.
Las pruebas electrofisiológicas pueden incluir lo siguiente:
- Estudios de conducción nerviosa.Estas pruebas miden las señales que se transmiten a través de los nervios de la mano y el brazo, y permiten detectar cuándo un nervio no transmite su señal de forma eficaz. Los estudios de conducción nerviosa pueden ayudar al médico a determinar la gravedad de su problema y a orientar el tratamiento.
- Electromiografía (EMG).Una EMG mide la actividad eléctrica de los músculos. Los resultados de una EMG pueden indicar si existe una lesión en un nervio o en un músculo.
Ecografía.Una ecografía utiliza ondas sonoras de alta frecuencia para generar imágenes de los huesos y los tejidos. El médico puede recomendarle una ecografía de la muñeca para evaluar si el nervio mediano presenta signos de compresión.
Radiografías.Las radiografías permiten obtener imágenes de estructuras densas, como los huesos. Si tiene movilidad reducida en la muñeca o dolor en la misma, el médico puede indicarle una radiografía para descartar otras causas de sus síntomas, como la artritis, una lesión en los ligamentos o una fractura.
Exploración por resonancia magnética (RM).Esta prueba ofrece mejores imágenes de los tejidos blandos del cuerpo. El médico puede indicarle una RMpara ayudar a determinar otras causas de sus síntomas o para buscar tejidos anormales que podrían estar afectando al nervio mediano. Una RM también puede ayudar al médico a determinar si hay problemas en el propio nervio, como cicatrices debidas a una lesión o un tumor.
Tratamiento
Aunque se trata de un proceso gradual, en la mayoría de los casos el síndrome del túnel carpiano empeorará con el paso del tiempo si no se trata de alguna forma. Por este motivo, es importante que un médico lo evalúe y lo diagnostique a tiempo. En las primeras fases, puede ser posible retrasar o detener la evolución de la enfermedad.
Tratamiento no quirúrgico
Si se diagnostica y se trata a tiempo, a menudo los síntomas del síndrome del túnel carpiano pueden aliviarse sin necesidad de cirugía. Si el diagnóstico no está claro o si los síntomas son moderados al principio, el médico recomendará un tratamiento no quirúrgico.
Los tratamientos no quirúrgicos pueden incluir los siguientes:
Colocación de una ortesis o férula.El uso de una ortesis o férula durante la noche evitará que la muñeca se doble mientras duerme. Mantener la muñeca en una posición recta o neutra reduce la presión sobre el nervio dentro del túnel carpiano. El uso de una férula también puede resultar útil durante el día al realizar actividades que agravan los síntomas.
Fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE).Medicamentos como el ibuprofeno y el naproxeno pueden ayudar a aliviar el dolor y a reducir la inflamación.
Cambios en la actividad.A menudo, los síntomas aparecen cuando la mano y la muñeca permanecen en la misma posición durante demasiado tiempo, sobre todo cuando la muñeca está flexionada o extendida.
Si su trabajo o sus actividades de ocio agravan los síntomas, cambiar o modificar estas actividades puede ayudar a retrasar o detener la evolución de la enfermedad. En algunos casos, esto puede implicar realizar cambios en el lugar de trabajo o en el puesto de trabajo.
Ejercicios de deslizamiento del nervio.Algunos pacientes pueden beneficiarse de ejercicios que ayudan al nervio mediano a moverse con mayor libertad dentro de los límites del túnel carpiano. El médico o el terapeuta pueden recomendarle ejercicios específicos.
Inyecciones de esteroides.Los corticoesteroides (como la cortisona) son agentes antiinflamatorios potentes que se pueden inyectar en el túnel carpiano. Aunque, a menudo, estas inyecciones alivian los síntomas dolorosos o ayudan a frenar el empeoramiento de los mismos, en ocasiones su efecto es solo temporal. El médico también puede recurrir a una inyección de cortisona para ayudar a diagnosticar el síndrome del túnel carpiano.
Tratamiento quirúrgico
Si el tratamiento no quirúrgico no alivia los síntomas al cabo de un tiempo, el médico puede recomendar una intervención quirúrgica.
La decisión de someterse a una intervención quirúrgica depende de la gravedad de los síntomas: el nivel de dolor y entumecimiento que se padece en la mano. En los casos en los que el entumecimiento ha sido constante durante muchos años y se ha producido un deterioro de los músculos del pulgar, se puede recomendar la cirugía para evitar daños irreversibles.
Procedimiento quirúrgico
La intervención quirúrgica que se realiza para tratar el síndrome del túnel carpiano se denomina «liberación del túnel carpiano». Existen dos técnicas quirúrgicas distintas para llevarla a cabo, pero el objetivo de ambas es aliviar la presión sobre el nervio mediano, cortando el ligamento que forma el techo del túnel. De este modo, se aumenta el tamaño del túnel y se reduce la presión sobre el nervio mediano.
En la mayoría de los casos, la cirugía del túnel carpiano se realiza de forma ambulatoria. La intervención puede llevarse a cabo bajo anestesia general, en la que usted estará completamente dormido, o bajo anestesia local, en la que solo se le adormecerán la mano y el brazo. En algunos casos, también se le puede administrar un sedante suave a través de una vía intravenosa (IV), que se inserta en una vena del brazo.
Cirugía abierta de liberación del túnel carpiano.En la cirugía abierta, el médico realiza una pequeña incisión en la palma de la mano y observa el interior de la mano y la muñeca a través de dicha incisión. Durante la intervención, el médico dividirá el ligamento transverso del carpo (el techo del túnel carpiano). Esto aumenta el tamaño del túnel y reduce la presión sobre el nervio mediano.
Tras la intervención quirúrgica, el ligamento puede volver a crecer de forma gradual, pero habrá más espacio en el túnel carpiano y se aliviará la presión sobre el nervio mediano.
Liberación endoscópica del túnel carpiano. En la cirugía endoscópica, el médico realiza una o dos incisiones más pequeñas en la piel, denominadas «portales», y utiliza una cámara en miniatura, un «endoscopio», para ver el interior de la mano y la muñeca. Se utiliza un bisturí especial para seccionar el ligamento transverso del carpo, de forma similar a la intervención abierta de liberación del túnel carpiano.
Los resultados de la cirugía abierta y la cirugía endoscópica son similares. Ambas técnicas conllevan beneficios y riesgos potenciales. El médico le explicará cuál es la técnica quirúrgica más adecuada para su caso.
Recuperación
Inmediatamente después de la intervención quirúrgica, se le recomendará que mantenga la mano por encima del nivel del corazón y que mueva los dedos para reducir la inflamación y evitar la rigidez.
Seguramente notará algo de dolor, hinchazón y rigidez tras la intervención. Un dolor leve en la palma de la mano puede durar entre varias semanas y varios meses.
Por lo general, la fuerza de prensión y pinzamiento se recupera en unos 2 o 3 meses tras la cirugía. Sin embargo, si el estado del nervio mediano era deficiente antes de la cirugía, es posible que la fuerza de prensión y pinzamiento no mejore tras un periodo de entre 6 y 12 meses.
Es posible que tenga que utilizar una férula o una ortesis de muñeca durante varias semanas. No obstante, podrá utilizar la mano para realizar actividades ligeras, procurando evitar molestias importantes. Poco después de la intervención, es posible que se le permita conducir, realizar las actividades de higiene personal y levantar y coger objetos ligeros.
El médico le informará sobre cuándo podrá volver al trabajo y si tendrá alguna restricción en sus actividades laborales.
Complicaciones
Aunque existe la posibilidad de que surjan complicaciones en cualquier intervención quirúrgica, el médico tomará las medidas necesarias para minimizar los riesgos. Las complicaciones más frecuentes de la cirugía de liberación del túnel carpiano son las siguientes:
- sangrado;
- infección;
- empeoramiento o lesión del nervio.
Resultados
En la mayoría de los pacientes, la cirugía aliviará los síntomas del síndrome del túnel carpiano. Sin embargo, la recuperación puede ser gradual y la recuperación total puede tardar hasta un año.
Si padece dolor y debilidad importantes durante más de dos meses, el médico puede derivarle a un terapeuta especializado en manos, que podrá ayudarle a acelerar la recuperación.
Si padece alguna otra afección que le provoque dolor o rigidez en la mano o la muñeca, como artritis o tendinitis, esto puede retrasar su recuperación en general. En los casos de síndrome del túnel carpiano de larga duración con pérdida grave de sensibilidad o atrofia muscular alrededor de la base del pulgar, la recuperación también será más lenta. Para estos pacientes, es posible que la recuperación total no sea posible.
En ocasiones, el síndrome del túnel carpiano puede reaparecer, aunque esto es muy poco frecuente. Si esto ocurre, es posible que necesite tratamiento o cirugía adicionales.
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