Enfermedades y afecciones
Dedo en martillo: guía completa
Un dedo en martillo es una deformidad del segundo, tercer o cuarto dedo del pie. En esta afección, el dedo se dobla por la articulación media, de modo que adquiere la forma de un martillo.
Al principio, los dedos en martillo son flexibles y se pueden corregir con medidas sencillas; sin embargo, si no se tratan, pueden volverse rígidos y requerir una intervención quirúrgica.
Anatomía
El antepié está formado por cinco dedos. Cada dedo tiene tres articulaciones, excepto el primer dedo (el dedo gordo), que suele tener solo dos articulaciones.
En el dedo en martillo, el dedo afectado se dobla por la articulación media, denominada articulación interfalángica proximal (AIP).
Causa
El dedo en martillo es el resultado de un desequilibrio muscular que ejerce presión sobre los tendones y las articulaciones de los dedos de los pies. Los músculos trabajan por pares para enderezar y doblar los dedos de los pies. Si el dedo permanece doblado en una misma posición durante el tiempo suficiente, los músculos y las articulaciones se tensan y no pueden estirarse.
Llevar zapatos que no se ajustan correctamente es una causa habitual de este desequilibrio. Los zapatos que se estrechan hacia la puntera empujan los dedos más pequeños hacia una posición flexionada (doblada). Los dedos rozan contra el zapato, lo que provoca la aparición de callos y durezas, que agravan aún más la afección. Los zapatos con tacón alto empujan el pie hacia abajo y presionan los dedos contra el zapato, lo que aumenta la presión y la flexión de los dedos. En otras ocasiones, algunos de los pequeños músculos del pie pueden debilitarse con el tiempo y provocar un desequilibrio. Con el tiempo, los músculos de los dedos ya no pueden enderezarlos.
Síntomas
Un dedo en martillo es doloroso, sobre todo cuando el paciente lo mueve o lleva calzado. Otros síntomas pueden ser:
- Hinchazón o enrojecimiento
- Imposibilidad de estirar el dedo del pie
- Dificultad para caminar
- Un callo o dureza en la parte superior de la articulación media del dedo del pie o en la punta del dedo
Revisión médica
examen físico
Tu médico te realizará un examen físico determinar si la articulación del dedo del pie es flexible o rígida. Esta información le ayudará a decidir cuál es el tratamiento adecuado.
Pruebas
Radiografías. Las radiografías permiten obtener imágenes de estructuras densas, como los huesos. Es posible que tu médico te pida una radiografía del pie para confirmar el diagnóstico.
Otras pruebas. Los pacientes con diabetes o con disminución de la sensibilidad en los pies pueden necesitar pruebas adicionales para determinar si el desequilibrio tendinoso se debe a una afección neurológica.
Tratamiento
Tratamiento no quirúrgico
En las primeras fases del dedo en martillo —cuando la articulación aún es flexible—, el tratamiento suele consistir en medidas sencillas.
Cambios en el calzado. Tu médico te recomendará que evites llevar zapatos ajustados, estrechos o de tacón alto. Los zapatos deben ser media pulgada más largos que tu dedo más largo —que, para muchas personas, es el segundo dedo— y tener una puntera suave y espaciosa (la puntera es la parte del zapato que cubre y protege los dedos de los pies).
También puedes buscar un calzado con una puntera ancha que deje espacio para el dedo en martillo. En un taller de zapatería pueden ensanchar la puntera para que quede más holgada alrededor del dedo. Llevar sandalias puede ser de ayuda, siempre que no aprieten ni rocen otras zonas del pie.
Ejercicios. Hay ejercicios específicos que pueden ayudar a estirar y fortalecer los músculos del pie. Tu médico puede recomendarte estirar suavemente los dedos de los pies con las manos o utilizarlos para recoger objetos del suelo. También puede recomendarte hacer «curls con toalla» para fortalecer los dedos de los pies. Para realizar un curl con toalla, coloca una toalla extendida debajo del pie y utiliza los dedos para arrugarla.
Remedios de venta libre. El uso de vendajes, almohadillas o parches para callos sin medicamentos, disponibles en el mercado, puede ayudar a aliviar el dolor. Si padeces diabetes, tienes mala circulación o falta de sensibilidad en los pies, consulta a tu médico antes de intentar cualquier tratamiento por tu cuenta.
Tratamiento quirúrgico
Si la articulación del dedo del pie está rígida y ya no se puede mover, o si el tratamiento no quirúrgico no alivia los síntomas, es posible que el médico te recomiende una intervención quirúrgica.
La intervención quirúrgica suele realizarse de forma ambulatoria, con anestesia local. La técnica concreta dependerá del tipo y la gravedad de la deformidad.
Alargamiento de los tendones. En el caso de los pacientes con una articulación del dedo del pie flexible, la afección suele tratarse alargando los tendones que provocan el desequilibrio articular.
Trasplante de tendones. Algunos pacientes con una articulación del dedo del pie flexible pueden beneficiarse de un tratamiento que consiste en trasplantar tendones desde la parte inferior del dedo hasta la parte superior del mismo, con el fin de ayudar a enderezar la articulación.
Artrodesis (fusión articular). Los pacientes que presenten rigidez en la articulación de un dedo del pie pueden someterse a un alargamiento del tendón junto con una artrodesis. En esta intervención, el médico extirpará una pequeña parte del hueso de la articulación del dedo del pie para garantizar que este pueda extenderse por completo. A continuación, insertará un alambre o clavo externo y/o una placa interna para mantener los huesos en su sitio mientras se fusionan.
Recuperación
Tras la intervención quirúrgica, es posible que notes cierta rigidez, hinchazón y enrojecimiento en el dedo del pie durante un periodo de entre 4 y 6 semanas.
Aunque podrás apoyar el pie inmediatamente después de la operación, debes intentar limitar tu actividad mientras se cura el dedo del pie. Mantener el pie elevado tanto como sea posible te ayudará a acelerar la curación y a reducir el dolor.
Una vez curado, es posible que el dedo del pie te quede un poco más largo o más corto de lo que estaba antes y que no puedas doblarlo por la articulación fusionada.
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