Enfermedades y afecciones
Fracturas del radio distal (fractura de muñeca)
Una fractura del radio distal se produce cuando el radio —uno de los dos huesos largos del antebrazo— se rompe cerca de la muñeca.
Las fracturas distales del radio son muy frecuentes. De hecho, el radio es el hueso del brazo que se fractura con mayor frecuencia.
Anatomía
Hay dos huesos largos que forman el antebrazo:
- El radio se encuentra en el lado del pulgar del antebrazo.
- El ulna del lado del dedo meñique.
En la parte proximal del antebrazo, es decir, la parte más cercana al codo, el ulna más grueso. En la parte distal del antebrazo, es decir, la parte más cercana a la muñeca, el radio es más grueso.
Descripción
Una fractura del radio distal se produce casi siempre a aproximadamente 1 pulgada del extremo del hueso. Esta fractura, muy frecuente, puede producirse de muchas formas diferentes en personas de todas las edades. En los jóvenes, estas fracturas suelen producirse en accidentes de gran impacto, como una caída desde una escalera o un accidente de tráfico. En las personas mayores, especialmente en aquellas con osteoporosis, las fracturas del radio distal pueden producirse por una simple caída sobre la muñeca.
Una de las fracturas más frecuentes del radio distal es la fractura de Colles, en la que el fragmento fracturado del radio se inclina hacia arriba. Esta fractura fue descrita por primera vez en 1814 por un cirujano y anatomista irlandés, Abraham Colles, de ahí el nombre de «fractura de Colles».
Otras formas en las que puede fracturarse el radio distal son:
- Fractura intraarticular: una fractura intraarticular es aquella que se extiende hasta la articulación de la muñeca. («Articular» significa «articulación»).
- Fractura extraarticular: una fractura que no se extiende hasta la articulación se denomina fractura extraarticular.
- Fractura abierta: cuando un hueso fracturado perfora la piel, se denomina fractura abierta. Este tipo de fracturas requieren atención médica inmediata debido al riesgo de infección.
- Fractura conminuta: cuando un hueso se rompe en más de dos fragmentos, se denomina fractura conminuta.
Es importante clasificar el tipo de fractura, ya que las fracturas intraarticulares, las fracturas abiertas, las fracturas conminutas y las fracturas desplazadas (cuando los fragmentos óseos no están alineados correctamente) son más difíciles de tratar que otros tipos de fracturas.
A veces, el otro hueso del antebrazo (el ulna) también se rompe. A esto se le denomina ulna distal ulna . Dependiendo del tipo de ulna distal ulna , es posible que necesites o no tratamiento adicional.
Causa
La causa más frecuente de una fractura del radio distal es una caída sobre el brazo extendido.
La osteoporosis (una enfermedad, frecuente en las personas mayores, en la que los huesos se vuelven muy frágiles y más propensos a romperse) puede hacer que una caída relativamente leve provoque una fractura de muñeca. Muchas fracturas del radio distal en personas mayores de 60 años se deben a una caída desde la posición de pie.
Una muñeca se puede romper incluso en personas con huesos sanos si la fuerza del traumatismo es lo suficientemente intensa. Por ejemplo, un accidente de coche o una caída de la bicicleta pueden generar la fuerza suficiente como para romper la muñeca de una persona joven y sana.
Síntomas
Una fractura de muñeca suele provocar dolor inmediato, sensibilidad, hematomas e hinchazón. En muchos casos, la muñeca queda en una posición extraña o doblada (deformidad).
En las fracturas muy graves, los nervios que van a la mano pueden verse afectados por la lesión, lo que provoca entumecimiento en los dedos. Si notas entumecimiento en los dedos tras una lesión en la muñeca, acude inmediatamente a un centro de urgencias o al servicio de urgencias. Es posible que sea necesario tratar la lesión rápidamente para evitar daños nerviosos permanentes.
Revisión médica
Si la lesión no es muy dolorosa y la muñeca no presenta deformidades, es posible que se pueda esperar hasta el día siguiente para acudir al médico. Se puede proteger la muñeca con una férula. Se puede aplicar una bolsa de hielo sobre la muñeca y mantenerla elevada hasta que un médico pueda examinarla.
Si la lesión es muy dolorosa, la muñeca presenta una deformación grave o los dedos están entumecidos o pálidos, acude inmediatamente a un centro de urgencias o al servicio de urgencias para recibir tratamiento adicional.
Para confirmar el diagnóstico, es probable que el médico solicite unas radiografías de la muñeca. Las radiografías permiten determinar si el hueso está roto y si hay desplazamiento (una separación entre los huesos fracturados). También permiten ver cuántos fragmentos hay.
En algunos casos, el médico puede solicitar una tomografía computarizada (TC), que proporciona imágenes en 3D del hueso fracturado. Esto puede ayudar a planificar la intervención quirúrgica.
Tratamiento
El tratamiento de las fracturas óseas se rige por una regla básica: hay que volver a colocar los fragmentos en su sitio y evitar que se desplacen hasta que se hayan curado.
Existen muchas opciones de tratamiento para una fractura del radio distal. La elección depende de muchos factores, como la naturaleza de la fractura, su edad y su nivel de actividad, así como del criterio del cirujano.
Tratamiento no quirúrgico
Si el hueso fracturado está bien alineado, se puede colocar un yeso hasta que se cure.
Si el hueso fracturado está desplazado y existe la posibilidad de que limite el uso futuro del brazo, puede ser necesario realinear los fragmentos óseos. «Reducción» es el término técnico que se utiliza para referirse al proceso mediante el cual el médico coloca los fragmentos en su sitio. Cuando se endereza un hueso sin necesidad de abrir la piel (incisión), se denomina «reducción cerrada».
Una vez que el hueso esté correctamente alineado, es posible que se le coloque una férula o un yeso en el brazo para mantener los huesos alineados. Normalmente se utiliza una férula durante los primeros días para permitir una ligera inflamación normal. El yeso suele colocarse unos días o una semana más tarde, una vez que la inflamación haya remitido. A menudo, el yeso se cambia al cabo de 2 o 3 semanas, ya que, a medida que la inflamación remite, el yeso se afloja.
Dependiendo de la naturaleza de la fractura, es posible que su médico realice un seguimiento exhaustivo de la evolución mediante radiografías periódicas. En los pacientes tratados sin cirugía, las radiografías suelen realizarse con una frecuencia semanal durante tres semanas y, posteriormente, una vez más a las seis semanas. Las radiografías pueden realizarse con menos frecuencia si no fue necesario reducir la fractura o si se consideró que era estable. Si en algún momento la fractura presenta una mala alineación, es posible que se recomiende una intervención quirúrgica.
En las fracturas no operadas, el yeso suele retirarse unas 6 semanas después de que se produjera la fractura. En ese momento, es probable que comiences la fisioterapia para ayudar a mejorar la movilidad y la función de la muñeca lesionada. Por lo general, llevarás una férula extraíble entre las sesiones de fisioterapia para proteger el hueso en proceso de curación.
Tratamiento quirúrgico
En ocasiones, la posición del hueso no puede corregirse únicamente mediante una reducción cerrada y/o no puede mantenerse corregida con un yeso. Estas fracturas pueden consolidarse mal alineadas, lo que puede provocar un mal funcionamiento del brazo. En tales casos, es posible que se necesite una intervención quirúrgica para corregir la fractura y mantenerla en su sitio mientras se consolida.
Procedimiento. La intervención quirúrgica suele consistir en realizar una incisión en la muñeca, sobre la fractura, para acceder a los huesos fracturados. Se identifican y protegen las estructuras importantes, como las arterias, los nervios y los tendones. El cirujano realinea los huesos fracturados directamente a través de la incisión. Este proceso también se conoce como «reducción abierta».
Dependiendo del tipo de fractura, existen varias opciones para mantener el hueso en la posición correcta mientras se cura, una vez que se ha realineado:
- Yeso — Rara vez se utilizan yesos tras una reducción abierta.
- Clavijas metálicas (normalmente de acero inoxidable o titanio): este tratamiento era habitual hace años y todavía se utiliza con frecuencia en niños cuyos huesos aún están en fase de crecimiento.
- Placa y tornillos: esta es la opción más habitual para el tratamiento quirúrgico de las fracturas del radio distal.
- Fijador externo (una estructura estabilizadora situada fuera del cuerpo que mantiene los huesos en la posición correcta para que puedan curarse): su uso se ha reducido en los últimos años, pero sigue siendo una buena opción para las fracturas graves y abiertas.
- Cualquier combinación de estas técnicas
Fracturas abiertas. En la mayoría de los casos de fracturas abiertas es necesario intervenir quirúrgicamente lo antes posible (normalmente en las primeras 24 horas tras la lesión o incluso antes).
- Se limpian a fondo (se desbridan) los tejidos blandos y los huesos expuestos y se administran antibióticos para prevenir infecciones.
- A menudo se utilizan métodos de fijación, ya sean externos o internos, para mantener los huesos en su sitio.
- Si los tejidos blandos que rodean la fractura están muy dañados, es posible que el médico le coloque un fijador externo provisional.
- La fijación interna con placas o tornillos puede realizarse en una segunda intervención, varios días después, cuando la inflamación haya remitido y los tejidos blandos que rodean la fractura estén preparados.
Recuperación
Dada la gran variedad de tipos de fracturas del radio distal y la amplia gama de opciones de tratamiento, la recuperación varía de una persona a otra. Consulta a tu médico para obtener información específica sobre tu programa de recuperación y la reincorporación a las actividades cotidianas. La mayoría de las fracturas del radio distal tardan unos tres meses en curarse antes de que puedas retomar todas tus actividades, y la recuperación completa de estas lesiones puede llevar hasta un año.
Tratamiento del dolor
La mayoría de las fracturas provocan un dolor moderado que dura desde unos días hasta un par de semanas. Muchos pacientes descubren que aplicar hielo, mantener el brazo elevado (por encima del nivel del corazón) y tomar analgésicos sin receta les ayuda a aliviar eficazmente el dolor.
Es posible que tu médico te recomiende combinar ibuprofeno y paracetamol para aliviar el dolor y la inflamación. La combinación de ambos medicamentos es mucho más eficaz que cualquiera de ellos por separado. Si el dolor es intenso, tu médico puede sugerirte un medicamento con receta, como un opioide, durante unos días.
Ten en cuenta que, aunque opioides aliviar el dolor después de una intervención quirúrgica, son narcóticos y pueden crear adicción. Es importante que utilices opioides según las indicaciones de tu médico y que dejes de tomarlos en cuanto el dolor empiece a remitir. Consulta a tu médico si el dolor no ha empezado a remitir a los pocos días de la intervención.
Yesos y cuidados de las heridas
En algunos casos, se sustituyen los yesos originales porque la hinchazón ha disminuido tanto que el yeso queda holgado. En el caso de las fracturas no operadas, el último yeso suele retirarse al cabo de unas 6 semanas.
Durante el proceso de curación, los yesos y las férulas deben mantenerse secos. Puede resultar útil cubrirse el brazo con una bolsa de plástico mientras te duchas. Si el yeso se moja, no se secará con facilidad. Puede ser útil utilizar un secador de pelo en la posición de aire frío. A menudo, es necesario cambiar el yeso si se moja.
La mayoría de las incisiones quirúrgicas deben mantenerse limpias y secas durante al menos 5 días. Tu médico te indicará cuándo puedes quitarte los vendajes después de la intervención.
Posibles complicaciones
Tras una intervención quirúrgica o la colocación de un yeso, es importante que recupere la movilidad completa de los dedos lo antes posible. Si no puede mover los dedos por completo en un plazo de 24 horas debido al dolor o a la hinchazón, póngase en contacto con su médico para que le examine.
Es posible que tu médico te afloje el yeso o el vendaje quirúrgico. En algunos casos, tendrás que trabajar con un fisioterapeuta o un terapeuta ocupacional para recuperar la movilidad completa.
El dolor persistente (constante) puede ser un síntoma del síndrome de dolor regional complejo (distrofia simpática refleja), que debe tratarse de forma intensiva con medicación o bloqueos nerviosos. Informa a tu médico si sufres un dolor intenso que no remite con la medicación.
Rehabilitación y reincorporación a la actividad
La mayoría de las personas vuelven a realizar todas sus actividades habituales tras una fractura del radio distal. La naturaleza de la lesión, el tipo de tratamiento recibido y la respuesta del organismo al tratamiento influyen en ello. En algunos casos, pueden producirse limitaciones funcionales permanentes tras este tipo de lesiones.
Casi todos los pacientes presentarán cierta rigidez en la muñeca. Por lo general, esta irá disminuyendo en el plazo de uno o dos meses tras retirarse el yeso o tras la intervención quirúrgica, y seguirá mejorando durante al menos dos años. Si tu médico lo considera necesario, comenzarás la fisioterapia entre unos días y unas semanas después de la intervención, o justo después de que te retiren el último yeso.
La mayoría de los pacientes podrán retomar actividades ligeras, como nadar o hacer ejercicio con la parte inferior del cuerpo en el gimnasio, entre 1 y 2 meses después de que se retire el yeso o entre 1 y 2 meses después de la operación. Las actividades intensas, como el esquí o el fútbol, se podrán retomar entre 3 y 6 meses después de la lesión.
Resultados a largo plazo
Cabe esperar que la recuperación dure al menos un año.
Es posible que se sienta algo de dolor al realizar actividades intensas durante el primer año. Es normal que persista cierta rigidez o molestia durante dos años o, posiblemente, de forma permanente, sobre todo en lesiones de gran impacto (como los accidentes de moto), en pacientes mayores de 50 años o en aquellos que padecen osteoartritis. Sin embargo, la rigidez suele ser leve y, por lo general, no afecta a la función general del brazo.
Por último, la osteoporosis es un factor que influye en muchas fracturas de muñeca. Se ha sugerido que a la mayoría de las personas que sufren una fractura de muñeca se les debería realizar una prueba para detectar la fragilidad ósea, especialmente si presentan otros factores de riesgo de osteoporosis (por ejemplo, la edad avanzada). Consulta a tu médico sobre las pruebas de osteoporosis.
Para obtener más información, vea: Descripción general de las fracturas del radio distal (fractura de muñeca)
Con el fin de ayudar a los médicos en el tratamiento de las fracturas del radio distal, la American Academy of Orthopaedic Surgeons llevado a cabo una investigación para ofrecer algunas pautas útiles. Se trata únicamente de recomendaciones y es posible que no sean aplicables a todos los casos. Para más información: Resumen en lenguaje sencillo - Guía de práctica clínica - Fracturas del radio distal - AAOS
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