Tratamiento
Fusión intercorporal lumbar posterior y fusión intercorporal lumbar transforaminal
La fusión vertebral es una intervención quirúrgica que se utiliza para corregir problemas en los huesos pequeños de la columna vertebral (vértebras). Se trata, en esencia, de un proceso de unión. La idea básica consiste en fusionar las vértebras que causan dolor para que se unan y formen un único hueso sólido.
La fusión vertebral es una opción terapéutica cuando el movimiento es la causa del dolor; la teoría se basa en que, si las vértebras dolorosas no se mueven, no deberían doler.
Este artículo se centra en dos métodos de fusión de la columna lumbar (inferior):
- Fusión intercorporal lumbar posterior (PLIF)
- Fusión intercorporal lumbar transforaminal (TLIF)
Tu médico te explicará cuál es el método más adecuado para tu caso. Este artículo solo aborda el aspecto quirúrgico de estos dos procedimientos.
Para obtener una visión general completa de la fusión vertebral, incluyendo las técnicas quirúrgicas, los injertos óseos, las complicaciones y la rehabilitación, consulte el artículo «Fusión vertebral».
Fusión intercorporal
Una fusión intercorporal es un tipo de fusión vertebral que consiste en extirpar el disco intervertebral del espacio discal.
Una vez despejado el espacio intervertebral, el cirujano implantará un espaciador de metal, plástico u hueso entre las dos vértebras adyacentes. Este espaciador, también conocido como «jaula»:
- Favorece la cicatrización ósea
- Ayuda a que se produzca la fusión
- Aumenta el espacio del disco intervertebral colapsado
Una vez colocada la jaula en el espacio discal, el cirujano puede reforzar la estabilidad de la columna vertebral utilizando tornillos, placasy varillas metálicaspara fijar la jaula en su sitio.
Una fusión intercorporal puede realizarse mediante diversos abordajes. Dos tipos habituales son la fusión intercorporal lumbar posterior y la fusión intercorporal lumbar transforaminal.
Fusión intercorporal lumbar posterior
En la fusión intercorporal lumbar posterior (PLIF), el cirujano inserta el espaciador o la jaula desde la parte posterior de la columna vertebral. Con este abordaje, el cirujano accede a la columna retirando el hueso (lámina) y, a continuación, retrayendo (desplazando) las raíces nerviosas hacia un lado. A continuación, se puede retirar la parte posterior del disco intervertebral e insertar un espaciador.
Fusión intercorporal lumbar transforaminal
Esta técnica es una variante de la PLIF. En la fusión intercorporal lumbar transforaminal (TLIF), el cirujano accede al espacio discal desde una posición ligeramente más lateral. La ventaja de este abordaje es que requiere un menor desplazamiento de las raíces nerviosas; por lo tanto, en teoría, reduce el riesgo de lesión nerviosa.
Ventajas e inconvenientes de la fusión intercorporal lumbar posterior/transforaminal
Cada vía quirúrgica —ya sea por delante, por detrás o por un lado— presenta ventajas e inconvenientes. Entre las posibles ventajas de una fusión lumbar posterior/transforaminal se incluyen:
- El contacto directo con el hueso ejerce presión sobre los nervios
- Al realizar una intervención de revisión, permite al cirujano retirar el material quirúrgico colocado anteriormente
- Mejora de la alineación de las vértebras
Además, la fusión transforaminal puede realizarse mediante una técnica menos invasiva, lo que reduce la lesión muscular.
Estos resultados también pueden conseguirse mediante fusiones realizadas por la espalda o por delante.
Por lo general, la tasa de complicaciones de la intervención posterior/transforaminal es similar a la de la cirugía espinal tradicional. Entre las posibles desventajas se incluyen:
- Daño nervioso, que puede provocar debilidad en la pierna
- Posibilidad de que la jaula se mueva y ejerza presión sobre los nervios
- Hematoma, o hemorragia en el músculo, que puede ejercer presión sobre los nervios y provocar debilidad
Habla con tu cirujano sobre el método que mejor se adapte a tus necesidades de salud.
Recuperación
Normalmente, los pacientes vuelven a casa el mismo día o al día siguiente si solo se fusiona un nivel. Si se fusionan más de un nivel, la mayoría de los pacientes pasan la noche en el hospital.
Una vez en casa, los pacientes deben estar atentos a cualquier sensación de debilidad en las piernas que les haga perder el equilibrio y avisar al cirujano de inmediato si aparece este síntoma.
Por lo general, se necesitan analgésicos durante unos días o unas semanas. Es posible que tu cirujano también te proporcione un corsé ortopédico para facilitar la consolidación de la fusión.
Los resultados de la fusión intercorporal lumbar posterior/transforaminal son equivalentes a los de las intervenciones quirúrgicas tradicionales. En algunos casos, esta intervención puede realizarse mediante una incisión más pequeña, lo que puede reducir al mínimo el daño muscular.
Perspectivas de futuro
Entre los avances recientes se incluyen:
- El desarrollo de jaulas fabricadas con diferentes materiales, que pueden utilizarse para mejorar la tasa de fusión.
- Jaulas expandibles que pueden insertarse a través de incisiones más pequeñas y que luego se expanden para adaptarse a tu anatomía. Con este método, puede haber menos riesgo de lesiones musculares y nerviosas cuando el cirujano inserta la jaula.
- El uso de retractores tubulares. Con la ayuda de los retractores tubulares, los cirujanos pueden realizar una fusión intercorporal transforaminal de forma mínimamente invasiva, lo que permite realizar incisiones más pequeñas y reduce potencialmente el daño muscular.
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