Tratamiento
Descompresión del túnel cubital
La liberación del túnel cubital es una intervención quirúrgica que se utiliza para tratar el síndrome del túnel cubital (también conocido como compresión del nervio cubital en el codo).
Los pacientes con síndrome del túnel cubital presentan un nervio pinzado en el codo (nervio cubital) y suelen quejarse de entumecimiento en el meñique y, en ocasiones, en el anular. En los casos graves, los pacientes también presentan debilidad en los músculos de la mano, lo que da lugar a una función deficiente de la misma.
- En los casos más leves, en los que el paciente solo lleva unos meses con estos síntomas, la cirugía de liberación del túnel cubital puede mejorar e incluso revertir dichos síntomas.
- En los casos graves que han afectado al paciente durante muchos meses o años, la cirugía puede evitar que los síntomas empeoren, pero es menos probable que los revierta.
¿Cuándo se recomienda la cirugía de liberación del túnel cubital?
En muchos casos, el médico recomendará tratamientos no quirúrgicos antes de plantearse la cirugía. Esto puede incluir inmovilizar el codo en posición estirada por la noche y aprender ejercicios que ayuden a mejorar la movilidad del nervio situado detrás del codo.
Si tu médico considera que tu afección es demasiado grave como para que un tratamiento no quirúrgico resulte eficaz, o si has probado tratamientos no quirúrgicos durante un tiempo y no han dado resultado, la cirugía es el siguiente paso recomendado.
Preparación para la intervención
Antes de la intervención quirúrgica se pueden realizar diversas pruebas, entre las que se incluyen:
- Estudios de conducción nerviosa/EMG: pruebas eléctricas que pueden ayudar a confirmar la presencia del síndrome del túnel cubital y a determinar su gravedad
- Ecografía: una alternativa a los estudios de conducción nerviosa que también permite confirmar el diagnóstico
En las semanas previas a la intervención quirúrgica:
- Evita lesionar la piel de la zona del codo. Si antes de la operación hay alguna herida en la zona quirúrgica, es posible que se aplace la intervención para evitar una infección.
- Si eres diabético, a menudo te recomendarán que mantengas tus niveles de azúcar en sangre lo más controlados posible. Esto reduce el riesgo de infección postoperatoria y de problemas en la cicatrización de las heridas.
- Por lo general, se recomienda a los fumadores que dejen de fumar varias semanas antes de la intervención quirúrgica, también para reducir el riesgo de infecciones y complicaciones en la herida. Más información: Cirugía ortopédica y tabaquismo
Es normal que sientas molestias durante varios días después de la operación. Por lo tanto, deberías tomar las medidas necesarias tanto en casa como en el trabajo para tener esto en cuenta.
- Las personas con trabajos sedentarios (por ejemplo, las que trabajan delante del ordenador) pueden reincorporarse al trabajo tan solo unos días después de la intervención quirúrgica.
- Las personas que realizan trabajos o actividades físicamente exigentes (por ejemplo, deportistas, trabajadores de la construcción) probablemente necesitarán tomarse entre 2 y 4 semanas de baja tras la intervención quirúrgica para que las heridas se curen. Es recomendable tratar este tema con antelación con tu jefe, profesor, entrenador, etc.
Procedimiento
Anestesia
Para la intervención quirúrgica, a menudo se administra al paciente anestesia para que se quede dormido (anestesia general) y se adormece la zona de la intervención con un medicamento (anestesia local).
En ocasiones, el anestesista puede adormecer todo el brazo mediante una técnica conocida como «bloqueo». En muchos casos, esto permite un excelente control del dolor tanto durante como después de la intervención quirúrgica.
La mayoría de los cirujanos aplican un torniquete en el brazo para evitar hemorragias durante la intervención. Sin embargo, algunos cirujanos mantienen al paciente despierto durante la intervención y utilizan una combinación de anestésicos y medicamentos que contraen los vasos sanguíneos para controlar el dolor y prevenir hemorragias durante la intervención, lo que elimina la necesidad de utilizar un torniquete. A esta técnica se la denomina cirugía con anestesia local con el paciente completamente despierto y sin torniquete (WALANT).
Técnica quirúrgica
En una intervención abierta, que es la cirugía del túnel cubital más habitual:
- El cirujano localiza el tejido resistente (ligamento de Osborne) conocido como fascia. Se retira con cuidado todo el tejido que se encuentra sobre esta fascia para que el cirujano tenga una buena visión.
- El cirujano utiliza unas tijeras para abrir con cuidado la fascia a lo largo de la incisión.
- Una vez liberado por completo el nervio, el cirujano lo examina para comprobar si presenta daños.
- A continuación, el cirujano flexiona y extiende el codo para asegurarse de que el nervio permanece en la posición correcta. La cirugía puede provocar que el nervio se vuelva inestable y se desplace por encima del hueso del codo cuando este se mueve, lo que se conoce como subluxación del nervio cubital. Si esto ocurre, el cirujano puede desplazar el nervio por delante del hueso para que permanezca en su sitio cuando el paciente mueva el codo. La técnica para hacerlo se denomina «transposición» del nervio cubital. La transposición también puede realizarse en pacientes con una compresión muy grave del nervio o en aquellos que se hayan sometido previamente a una cirugía del túnel cubital y no hayan mejorado.
En total, esta intervención dura entre 20 y 40 minutos aproximadamente. Casi siempre se realiza de forma ambulatoria, lo que significa que el paciente puede volver a casa después de la intervención y no tiene que pasar la noche en el hospital.
Recuperación
- Después de la intervención, te sentirás aturdido por la anestesia, por lo que algún familiar o amigo deberá llevarte a casa. Necesitarás descansar un poco mientras se te pasa el efecto de la anestesia.
- Si se ha utilizado un bloqueo, tendrás el brazo entumecido y débil. Es posible que te pongan un cabestrillo en la sala de recuperación para que lo utilices hasta que recuperes la fuerza, lo cual puede tardar unas horas.
- Es posible que el dolor postoperatorio no aparezca hasta pasadas unas horas, debido a la medicación anestésica o al bloqueo anestésico administrados durante la intervención.
Medicamentos
- Es posible que te den de alta con analgésicos recetados, que puedes tomar para aliviar el dolor durante los primeros días tras la intervención. Muchos pacientes consideran que el paracetamol y el ibuprofeno son suficientes y no necesitan medicamentos narcóticos (como opioides). Si necesitas narcóticos, intenta dejar de tomarlos lo antes posible, ya que estos medicamentos son muy adictivos.
- Por lo general, no es necesario tomar antibióticos después de una intervención quirúrgica y, en la mayoría de los casos, no se recetarán.
Apósitos y cuidados de las heridas
- Normalmente, el apósito se deja puesto entre 5 y 7 días después de la intervención para mantener la herida estéril. Transcurrido este tiempo, puedes quitarte el apósito y ducharte.
- El agua limpia y corriente es segura en este momento; sin embargo, la herida no debe sumergirse en agua estancada, como el mar, un lago, una piscina o un jacuzzi, durante unos 30 días después de la intervención quirúrgica.
- Si te han colocado una férula después de la operación, debes dejártela puesta hasta que tu médico te indique lo contrario.
Volver a la actividad
Como se ha mencionado anteriormente, los pacientes con profesiones sedentarias pueden sentirse con ganas de volver al trabajo unos días después de la intervención. Aquellos con trabajos que requieren un gran esfuerzo físico pueden necesitar unas semanas de baja laboral.
Complicaciones
Las complicaciones derivadas de la cirugía pueden incluir:
- Infección
- Problemas relacionados con la cicatrización de las heridas
- Lesiones en estructuras cercanas, como nervios, vasos sanguíneos o tendones
- Ausencia de mejoría tras la intervención quirúrgica
- Empeoramiento de la afección tras la intervención quirúrgica
Muchos pacientes se quejan de entumecimiento en la punta del codo tras la intervención quirúrgica. Esto se debe a la irritación de un nervio que atraviesa la zona operada, conocido como nervio cutáneo antebraquial medial (MABC). Aunque este nervio puede cortarse accidentalmente durante la intervención, lo más habitual es que simplemente se irrite a causa de la operación, y el entumecimiento desaparecerá con el tiempo.
La subluxación del nervio cubital —que se produce cuando el nervio cubital se desplaza por encima del hueso del codo al mover este— suele detectarse y tratarse durante la intervención quirúrgica (mediante una transposición). De no ser así, puede resultar molesta y requerir una nueva intervención quirúrgica.
El propio nervio cubital puede sufrir una lesión durante la intervención quirúrgica. Se trata de un problema grave que puede provocar un empeoramiento de los síntomas, dolor y disfunción de la mano. Si se produce esta complicación poco frecuente, puede ser necesaria una nueva intervención quirúrgica.
Resultados
Dado que la lesión o compresión nerviosa se encuentra muy lejos de la zona en la que las ramificaciones del nervio controlan la mano y proporcionan sensibilidad a los dedos, puede pasar algún tiempo hasta que se aprecien los resultados de la intervención quirúrgica. Muchos cirujanos advierten a sus pacientes de que pueden pasar entre 12 y 18 meses tras la intervención hasta que se aprecien los resultados definitivos.
En general, los resultados a largo plazo de la cirugía de liberación del túnel cubital son buenos. Esto es especialmente cierto en el caso de los pacientes que han padecido una enfermedad más leve durante un periodo de tiempo más breve.
- En algunos casos realmente graves de síndrome del túnel cubital, la cirugía evitará que los síntomas empeoren, pero no supondrá una mejora de los mismos.
- El síndrome del túnel cubital recurrente —en el que los síntomas desaparecen tras la intervención quirúrgica y luego vuelven a aparecer— es poco frecuente. Cuando se da, suele ocurrir años después de la intervención. En esos casos, puede ser necesaria una nueva intervención quirúrgica.
- En los pacientes con debilidad en la mano, la cirugía puede mejorar o no la fuerza de la mano. Una vez que se pierde masa muscular, esta no suele regenerarse (volver a crecer). Por lo tanto, es importante buscar tratamiento para el síndrome del túnel cubital cuanto antes, a fin de maximizar las posibilidades de que la cirugía ofrezca un buen resultado.
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