Tratamiento
Cirugía de juanetes
Este artículo ofrece información sobre la cirugía de los juanetes. Para obtener información más general: Juanetes.
La mayoría de las personas con juanetes logran aliviar el dolor con tratamientos sencillos que reducen la presión sobre el dedo gordo del pie, como llevar zapatos más anchos o utilizar almohadillas en el calzado. Sin embargo, si estas medidas no alivian los síntomas, es posible que el médico te recomiende una intervención quirúrgica para tratar el juanete.
Existen diferentes tipos de intervenciones quirúrgicas para corregir un juanete. Para devolver el dedo gordo del pie a su posición correcta, normalmente es necesario realinear los huesos de dicho dedo.
¿Eres candidato para someterte a una intervención quirúrgica?
En general, si el juanete no te duele, no es necesario operarte. Aunque los juanetes suelen agrandarse con el tiempo, los médicos no recomiendan la cirugía para evitar que empeoren. Muchas personas pueden frenar la progresión (el empeoramiento) de un juanete con un calzado adecuado y otros cuidados preventivos, y el juanete nunca les causa dolor ni otros problemas.
También es importante señalar que la cirugía de juanetes no debe realizarse por motivos estéticos. Tras la intervención, es posible que aparezca un dolor persistente en el dedo afectado, aunque antes de la cirugía no se sintiera dolor debido al juanete.
Los buenos candidatos para la cirugía de juanetes suelen presentar:
- Un dolor intenso en los pies que limita sus actividades cotidianas, como caminar y llevar calzado adecuado. Es posible que les resulte difícil caminar más de unas pocas manzanas (incluso con zapatillas deportivas) sin sentir un dolor intenso.
- Inflamación y hinchazón crónicas del dedo gordo del pie que no mejoran con el reposo ni con la medicación
- Deformidad de los dedos del pie: desviación del dedo gordo hacia los dedos más pequeños, lo que puede provocar que los dedos se crucen entre sí.
- Rigidez del dedo gordo del pie: la incapacidad para doblar y estirar el dedo gordo del pie
- No se ha conseguido aliviar el dolor con los cambios en el calzado
- La falta de alivio del dolor con antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno y el naproxeno. La eficacia de los AINE para controlar el dolor en los dedos de los pies varía mucho de una persona a otra.
La decisión de someterse a una operación de juanete
Tras la cirugía de juanete, la mayoría de los pacientes experimentan menos dolor en el pie y pueden realizar mejor sus actividades cotidianas.
A la hora de informarte sobre la cirugía del juanete, ten en cuenta que las intervenciones quirúrgicas denominadas «simples» o «mínimas» suelen ser soluciones rápidas que pueden hacer más daño que bien. Aunque muchas intervenciones de juanete se realizan en régimen ambulatorio, sin necesidad de ingreso hospitalario, es habitual que el periodo de recuperación sea largo. A menudo se tarda hasta seis meses en recuperarse por completo y, en ocasiones, es necesario acudir a visitas de seguimiento con el médico durante un periodo de hasta un año.
Es muy importante tener expectativas realistas respecto a la cirugía de juanetes. Por ejemplo, es posible que la cirugía de juanetes no te permita llevar un número de zapato más pequeño ni zapatos estrechos o puntiagudos. De hecho, es posible que tengas que limitar los tipos de calzado que uses durante el resto de tu vida.
Si estás pensando en someterte a una operación de juanete, no dudes en preguntarle a tu médico cualquier duda que tengas sobre la intervención y la recuperación. A continuación te ofrecemos algunos ejemplos de preguntas útiles que puedes plantearle:
- ¿Cuáles son los beneficios y los riesgos de esta intervención quirúrgica?
- ¿Cuáles son las posibles complicaciones y qué probabilidad hay de que se produzcan?
- ¿Cuánto dolor habrá y cómo se tratará?
- ¿Qué restricciones de actividad tendré probablemente después de la operación y durante cuánto tiempo? ¿Cuándo podré volver a conducir?
Asegúrate de anotar las respuestas de tu médico para poder recordarlas más adelante. Es importante comprender tanto los posibles beneficios como las limitaciones de la cirugía de juanetes.
Procedimientos quirúrgicos
En general, los objetivos comunes de la mayoría de las intervenciones quirúrgicas de juanete son los siguientes:
- Realineación de la articulación metatarsofalángica (MTP) situada en la base del dedo gordo del pie
- Aliviar el dolor
- Corrección de la deformidad de los huesos que forman el dedo del pie y el pie
Dado que los juanetes varían en forma y tamaño, existen diferentes procedimientos quirúrgicos para corregirlos. En la mayoría de los casos, la cirugía de juanetes consiste en corregir la alineación ósea mediante el corte y el desplazamiento de los huesos. Es muy probable que esto requiera la colocación de material quirúrgico (placas y tornillos), así como la reparación de los tejidos blandos que rodean el dedo gordo del pie.
Tu médico te explicará cuál es el tipo de cirugía más adecuado para corregir tu juanete.
Reparación de los tendones y ligamentos que rodean el dedo gordo del pie
En algunos casos, los tejidos blandos que rodean el dedo gordo del pie pueden estar demasiado tensos por un lado y demasiado flojos por el otro. Esto genera un desequilibrio que hace que el dedo gordo se desvíe hacia los demás dedos.
La cirugía permite acortar los tejidos holgados y alargar los tensos. Rara vez se lleva a cabo sin algún tipo de alineación ósea, lo que se denomina osteotomía. En la mayoría de los casos, la corrección de los tejidos blandos es solo una parte del procedimiento completo de corrección del juanete.

Osteotomía
En una osteotomía, el médico realiza incisiones en los huesos para realinear la articulación. Tras cortar el hueso, el médico fija esta nueva fractura con clavos, tornillos o placas. De este modo, los huesos quedan más rectos y la articulación queda equilibrada.
Las osteotomías pueden realizarse en diferentes puntos a lo largo del hueso para corregir la deformidad. En algunos casos, además de cortar el hueso, se extirpa una pequeña cuña ósea para lograr la corrección necesaria que permita enderezar el dedo del pie.
Como se ha mencionado anteriormente, las osteotomías suelen realizarse junto con intervenciones en los tejidos blandos, ya que ambas suelen ser necesarias para mantener la alineación del dedo gordo del pie.

Artrodesis
En esta intervención, también conocida como «fusión», el médico extirpa las superficies articulares afectadas por la artritis y, a continuación, coloca tornillos, alambres o placas para mantenerlas unidas hasta que los huesos se curen.
La artrodesis se utiliza habitualmente en pacientes con juanetes graves y/o artritis grave, así como en aquellos que se han sometido anteriormente a una intervención quirúrgica para tratar los juanetes que no ha tenido éxito.

Exostectomía
En esta intervención, el médico extirpa la protuberancia de la articulación del dedo del pie. La exostectomía por sí sola rara vez se utiliza para tratar los juanetes, ya que no realinea la articulación. Incluso cuando se combina con intervenciones en los tejidos blandos, la exostectomía rara vez corrige la causa del juanete.
La exostectomía suele realizarse como parte de una intervención quirúrgica correctiva completa que incluye una osteotomía, así como intervenciones en los tejidos blandos. Sin embargo, si el médico realiza una exostectomía sin osteotomía, la deformidad del juanete suele reaparecer.

Cirugía mínimamente invasiva del juanete
Algunas intervenciones quirúrgicas para tratar los juanetes se denominan «mínimamente invasivas». En estas intervenciones, el cirujano realiza incisiones en el hueso a través de pequeños orificios, alinea el hueso y coloca tornillos para mantenerlo en su posición.
El objetivo de este tipo de cirugía es reducir el tiempo de recuperación y las cicatrices asociadas a la cirugía del juanete. En algunos lugares, este método ha ganado popularidad. Sin embargo, la cirugía mínimamente invasiva del juanete aún no ha sido ampliamente aceptada, y se necesitan más estudios a largo plazo antes de que la mayoría de los cirujanos especializados en pie y tobillo estén dispuestos a adoptar esta técnica.
Preparación para la intervención quirúrgica
Evaluación médica
Antes de la intervención quirúrgica, es posible que se te pida que acudas a tu médico de cabecera para que te realice un examen físico completo. Este evaluará tu estado de salud e identificará cualquier problema que pudiera interferir en la intervención.
Si padeces alguna afección cardíaca o pulmonar, o una enfermedad crónica, deberás obtener la autorización médica de tu médico de cabecera o de un especialista (por ejemplo, un cardiólogo o un neumólogo) antes de la intervención.
Medicamentos
Informa a tu médico de cualquier medicamento que estés tomando. Él te indicará cuáles puedes seguir tomando y cuáles debes dejar de tomar antes de la intervención quirúrgica.
Pruebas
Es posible que se le soliciten varias pruebas preoperatorias, como análisis de sangre, un ecocardiograma y una radiografía de tórax. También es posible que tenga que entregar una muestra de orina.
Para ayudarte a planificar la intervención, es posible que tu médico te pida unas radiografías especiales del pie. Estas radiografías deben realizarse de pie y con el peso del cuerpo apoyado en el pie, para garantizar que tu médico pueda ver claramente la deformidad del pie. Estas radiografías especiales ayudan a tu médico a decidir en qué punto del hueso realizar la osteotomía para conseguir la corrección necesaria que permita enderezar el dedo del pie.
Tu intervención quirúrgica
A la hora de planificar tu intervención quirúrgica, tu médico tendrá en cuenta varios aspectos, entre ellos:
- La gravedad de tu juanete
- Tu edad
- Tu estado de salud general
- Tu nivel de actividad
- Cualquier otro problema médico que pueda afectar a tu recuperación
Casi todas las intervenciones quirúrgicas de juanetes se realizan de forma ambulatoria (cirugía en el mismo día). Lo más probable es que se le pida que acuda al hospital o al centro quirúrgico entre 1 y 2 horas antes de la intervención.
Procedimiento
En función del tipo de juanete que tengas y de las intervenciones que necesites, tu médico realizará una incisión a lo largo de la parte interior de la articulación del dedo gordo del pie o en la parte superior de la articulación. En algunos casos, es necesario realizar más de una incisión para corregir la deformidad del juanete.
La duración de la intervención quirúrgica depende del grado de desalineación del pie. La cirugía durará más si la deformidad es mayor o si es necesario realizar más de una osteotomía. Cada corrección de juanete es ligeramente diferente, por lo que no hay motivo para preocuparse si la intervención dura más tiempo.
A continuación, te trasladarán a la sala de recuperación. Podrás volver a casa en un plazo de 1 a 2 horas. Asegúrate de que te acompañe alguien que pueda llevarte a casa.
Complicaciones
Al igual que con cualquier intervención quirúrgica, la cirugía de juanetes conlleva ciertos riesgos. Estos son poco frecuentes y, por lo general, se pueden tratar, aunque, en algunos casos, pueden limitar o retrasar tu recuperación completa. Antes de la intervención, tu médico te explicará cada uno de los riesgos y tomará medidas específicas para evitar complicaciones.
Entre los posibles riesgos y complicaciones de la cirugía del juanete se incluyen:
- Infección
- Lesión nerviosa
- No se ha logrado aliviar el dolor
- La falta de cicatrización completa del hueso
- Rigidez de la articulación del dedo gordo del pie
- Recidiva del juanete
Recuperación en casa
El éxito de la intervención dependerá en gran medida de lo bien que siga las instrucciones de su médico en casa durante las primeras semanas tras la intervención.
Tendrás que acudir al médico con regularidad durante varios meses —en algunos casos, hasta un año— para asegurarte de que el pie se cura correctamente.
Cuidados del apósito
Te darán el alta del hospital con vendajes que mantendrán el dedo del pie en su posición correcta.
Dado que mantener el dedo del pie en la posición correcta es fundamental para que la curación sea satisfactoria, es muy importante que sigas las instrucciones de tu médico sobre el cuidado del apósito. No toques ni cambies el apósito sin consultar antes con tu médico. Interferir en el proceso de curación adecuado podría provocar que el juanete vuelva a aparecer.
Asegúrate de mantener la herida y el apósito secos. Cuando te duches o te bañes, cúbrete el pie con una bolsa de plástico.
Las suturas (puntos) se retirarán aproximadamente dos semanas después de la intervención, pero el pie necesitará un apoyo continuo mediante vendajes o una ortesis durante un periodo de entre 6 y 12 semanas.
Medicamentos
Tu médico te recetará analgésicos para aliviar las molestias postoperatorias. Los analgésicos más eficaces tras una intervención quirúrgica son opioides. Sin embargo, estos medicamentos son narcóticos y pueden crear adicción. Es importante que utilices opioides según las indicaciones de tu médico y que dejes de tomarlos en cuanto el dolor empiece a remitir. Consulta a tu médico si el dolor no ha empezado a remitir a los pocos días de la intervención.
Hinchazón
Mantén el pie elevado tanto como sea posible durante los primeros días tras la intervención y aplícate hielo según las indicaciones de tu médico para aliviar la hinchazón y el dolor. Nunca te apliques hielo directamente sobre la piel. Es habitual que el pie presente cierta hinchazón entre 6 meses y 1 año después de la operación de juanete.
Con carga
Tu médico te dará instrucciones estrictas sobre si puedes apoyar el pie y cuándo puedes hacerlo. Dependiendo del tipo de intervención a la que te sometas, si apoyas el pie demasiado pronto o sin el soporte adecuado, los huesos pueden desplazarse, con lo que se perdería la corrección del juanete o los huesos podrían no soldarse correctamente.
Algunas intervenciones para tratar el juanete permiten caminar con el pie inmediatamente después de la operación. En estos casos, los pacientes deben utilizar un zapato quirúrgico especial para proteger la corrección del juanete.
Muchas intervenciones quirúrgicas de juanete requieren un periodo sin apoyar el peso para garantizar la consolidación ósea. Tu médico te colocará vendajes, una ortesis o un yeso para mantener la posición correcta del hueso. Normalmente se utilizan muletas para evitar apoyar el peso sobre el pie. Un andador de rodilla es una buena alternativa a las muletas. Tiene cuatro ruedas y funciona como un patinete. En lugar de estar de pie, colocas la rodilla del pie afectado sobre un cojín acolchado y te impulsas con el pie sano.
Es recomendable probar y evaluar tu plan de carga de peso postoperatorio antes del día de la intervención.
Además de no apoyar el pie, es posible que se te restrinja la conducción hasta que los huesos se hayan curado correctamente, sobre todo si la intervención se ha realizado en el pie derecho.
Independientemente del tipo de cirugía de juanete al que te sometas, es muy importante que sigas las instrucciones de tu médico en cuanto a la carga de peso. No apoyes el pie ni dejes de utilizar los dispositivos de apoyo hasta que tu médico te dé el visto bueno.
Fisioterapia y ejercicio
Hay ejercicios específicos que te ayudarán a recuperar la fuerza y amplitud de movimiento del pie amplitud de movimiento la operación.
Empieza siempre estos ejercicios poco a poco y sigue las instrucciones de tu médico o fisioterapeuta en cuanto al número de repeticiones.
Cómo evitar complicaciones
Aunque es poco frecuente, pueden surgir complicaciones tras una operación de juanete. Durante tu recuperación en casa, ponte en contacto con tu médico si:
- El apósito se afloja, se sale o se moja.
- El apósito está manchado de sangre o secreción.
- Sufres efectos secundarios a causa de los medicamentos postoperatorios.
Además, llama a tu médico de inmediato si observas alguno de los siguientes signos de alerta de infección:
- Fiebre persistente
- Escalofríos con temblores
- Calor o enrojecimiento persistentes alrededor del apósito
- Dolor intenso o persistente, especialmente un dolor similar al de una «quemadura solar»
- Hinchazón importante en la pantorrilla, por encima del pie tratado, sobre todo si se presenta un dolor tipo «calambre» detrás de la rodilla o si se tiene dificultad para respirar.
Resultados
La mayoría de los pacientes que se someten a una intervención quirúrgica para tratar el juanete experimentan una reducción del dolor en el pie, además de una mejora en la alineación del dedo gordo. La duración de la recuperación dependerá de las técnicas quirúrgicas que se hayan aplicado y de lo bien que siga las instrucciones de su médico tras la intervención.
Dado que una de las principales causas de la deformidad del juanete es el uso de calzado demasiado ajustado, volver a llevar ese tipo de calzado puede provocar que el juanete reaparezca. Sigue siempre las recomendaciones de tu médico sobre el calzado adecuado.
Aportado y/o actualizado por
Revisado por pares por
La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en el presente documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.
El contenido de este sitio web puede haber sido traducido del inglés a otros idiomas mediante herramientas de inteligencia artificial. Las traducciones se facilitan para comodidad de los lectores y es posible que no hayan sido revisadas ni verificadas por profesionales sanitarios. La AAOS no ofrece ninguna garantía en cuanto a la exactitud, fiabilidad o exhaustividad de la información traducida y declina toda responsabilidad por cualquier problema que pueda derivarse de su uso. Se recomienda encarecidamente a los usuarios que consulten el contenido original en inglés y que acudan a profesionales sanitarios cualificados antes de tomar cualquier decisión médica. Al utilizar el contenido traducido, usted reconoce y acepta estas limitaciones y asume toda la responsabilidad por la confianza depositada en la información facilitada.