Enfermedades y afecciones
Bursitis prepatelar (depatela)
Las bursas son pequeñas bolsas gelatinosas que se encuentran repartidas por todo el cuerpo, entre otras zonas, alrededor del hombro, el codo, la cadera, la rodilla y el talón. Contienen una pequeña cantidad de líquido y están situadas entre los huesos y los tejidos blandos, actuando como amortiguadores para ayudar a reducir la fricción.
La bursitis prepatelar es una inflamación de la bursa la parte anterior de patela. Se produce cuando la bursa irrita y genera un exceso de líquido, lo que provoca que se hinche y ejerza presión sobre las estructuras adyacentes de la rodilla.
Causa
La bursitis prepatelar suele estar provocada por la presión que ejerce el hecho de estar constantemente de rodillas. Los fontaneros, los techadores, los instaladores de moquetas, los mineros del carbón y los jardineros tienen un mayor riesgo de padecer esta afección.
Un golpe directo en la parte delantera de la rodilla también puede provocar bursitis prepatelar. Los deportistas que practican disciplinas en las que son frecuentes los golpes directos o las caídas sobre la rodilla, como el fútbol, la lucha libre o el baloncesto, tienen un mayor riesgo de padecer esta afección.
Otras personas con mayor riesgo de padecer esta afección son aquellas que padecenartritis reumatoide o gota.
La bursitis prepatelar también puede estar provocada por una infección bacteriana. Si una lesión en la rodilla —como una picadura de insecto, un rasguño o una herida punzante— rompe la piel, las bacterias pueden penetrar en la bursa y provocar una infección. A esto se le denomina bursitis infecciosa. La bursitis infecciosa es menos frecuente, pero más grave y debe tratarse con mayor urgencia, aunque no siempre requiere cirugía.
Síntomas
- Dolor al realizar actividades, pero no suele aparecer por la noche
- Hinchazón repentina en la parte delantera de la patela
- Suavidad y calidez al tacto
- La bursitis provocada por una infección puede provocar acumulación de líquido y enrojecimiento, así como fiebre y escalofríos
Revisión médica
Historia clínica y examen físico
Tu médico te preguntará por tus síntomas, como la intensidad del dolor, cuánto tiempo llevas con ellos y cuáles son tus factores de riesgo de desarrollar bursitis prepatelar.
Es probable que tu médico te pregunte si has tenido algún signo o síntoma de infección, como fiebre o escalofríos. La bursitis prepatelar causada por una infección requiere un plan de tratamiento diferente.
Durante la examen físico, tu médico examinará la rodilla afectada y la comparará con la rodilla sana. Te examinará la rodilla para comprobar si presenta sensibilidad y también evaluará la amplitud de movimiento la misma y si el dolor te impide doblarla.
Pruebas
- Radiografías. Las radiografías ofrecen imágenes nítidas de estructuras densas, como los huesos. Es posible que tu médico te pida unas radiografías para asegurarse de que no hay ninguna fractura u otro problema óseo que esté provocando tus síntomas.
- Otras pruebas de imagen. El diagnóstico de bursitis suele basarse en examen físico, pero es posible que tu médico te pida una tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM) para descartar otras lesiones de los tejidos blandos.
- Aspiración. Si tu médico sospecha que puede haber una infección, es posible que utilice una aguja para extraer líquido de la bursa enviar esta muestra al laboratorio para su análisis.
Tratamiento
El tratamiento no quirúrgico suele ser eficaz siempre que la bursa solo bursa inflamada y no infectada:
- Modificación de la actividad.Evita las actividades que agraven los síntomas. Sustitúyelas por otras hasta que la bursitis remita. El ejercicio de bajo impacto, como montar en bicicleta o utilizar la máquina elíptica, es una buena opción.
- Hielo. Aplica hielo a intervalos regulares, 3 o 4 veces al día, durante 20 minutos cada vez. Cada sesión debería reducir considerablemente la hinchazón si, además, mantienes la rodilla en reposo.
- Elevación. Mantén elevada la pierna afectada, salvo cuando tengas que caminar.
- antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Medicamentos como el naproxeno y el ibuprofeno pueden aliviar el dolor y controlar la inflamación. El paracetamol puede utilizarse como alternativa si no puedes tomar AINE (por ejemplo, si tienes alergia o estás tomando otros medicamentos que puedan interactuar con los AINE).
Si la hinchazón y el dolor no mejoran con estas medidas, es posible que tu médico drene (aspire) la bursa una aguja y, a continuación, bursa inyecte un corticosteroide (inyección de cortisona) bursa la bursa . El corticosteroide es un fármaco antiinflamatorio más potente que los medicamentos que se toman por vía oral.
La bursitis infecciosa se trata inicialmente con antibióticos. Si la infección no responde al tratamiento con antibióticos solos, es necesario realizar un drenaje quirúrgico.
El drenaje de bursa también bursa tratar la inflamación crónica que provoca discapacidad, pero si la inflamación persiste, tu cirujano ortopédico podría recomendarte la extirpación quirúrgica de la bursa. Tras la intervención, la rodilla debería recuperar su flexibilidad en unos días, y podrás retomar tus actividades habituales en unas semanas.
Prevención
Puedes ayudar a prevenir la bursitis siguiendo estas sencillas recomendaciones:
- Utiliza rodilleras si trabajas de rodillas o practicas deportes de contacto, como el fútbol, el baloncesto o la lucha libre.
- Descansa las rodillas con frecuencia parándote para estirar las piernas. También puedes plantearte alternar las actividades de forma regular para evitar una tensión prolongada en las rodillas.
- Aplícate hielo y mantén las rodillas elevadas después de hacer ejercicio.
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