Enfermedades y afecciones
Osteosarcoma
El osteosarcoma es un tipo de cáncer óseo poco frecuente.
El cáncer se produce cuando un tipo de célula crece sin control y, en algunos casos, se extiende a otras partes del cuerpo. Un sarcoma es un tipo específico de cáncer que se origina en el hueso (osteosarcoma) o en los músculos, la grasa, los nervios, los tendones o los vasos sanguíneos (sarcoma de tejidos blandos). Este artículo trata únicamente de los osteosarcomas. Los sarcomas de tejidos blandos se tratan en otro artículo.
Los osteosarcomas se dan con mayor frecuencia en los huesos de los niños en fase de crecimiento, de entre 10 y 30 años, aunque pueden afectar a personas de todas las edades. Aunque es poco frecuente —solo se diagnostican unos 1.000 casos al año en EE. UU.—, es el cáncer óseo más común en la infancia.
La mayoría de los osteosarcomas se desarrollan en la zona de la rodilla o el hombro, aunque pueden afectar a cualquier hueso. La mayoría de los pacientes con osteosarcoma acuden al médico debido a un dolor persistente (constante), hinchazón o un crecimiento anormal de un hueso.
Es importante encontrar un equipo de médicos especializados en el tratamiento del osteosarcoma. Este equipo suele estar formado por un oncólogo ortopédico (un cirujano especializado en cáncer óseo), un oncólogo médico (un experto en quimioterapia) y radiólogos, patólogos, fisioterapeutas, psicólogos, enfermeros y profesionales sanitarios de práctica avanzada especializados.
Los osteosarcomas suelen tratarse con quimioterapia (medicamentos para destruir las células cancerosas) y cirugía para extirpar el cáncer del hueso.
Descripción
El osteosarcoma es un cáncer óseo agresivo. Este tipo de cáncer se produce cuando una célula formadora de hueso comienza a crecer de forma descontrolada, dando lugar a un tumor maligno (canceroso) en el hueso. Los cánceres que se originan en otras partes del cuerpo y luego hacen metástasis (se extienden) al hueso son mucho más frecuentes que los tumores que se originan directamente en el hueso.
Aunque el osteosarcoma es poco frecuente, es el cáncer óseo más común en la infancia. De los 1.000 nuevos casos de osteosarcoma que se diagnostican cada año en EE. UU., aproximadamente la mitad se dan en niños y adolescentes.
La mayoría de los osteosarcomas se desarrollan en la zona de la rodilla, el hombro o la cadera de los niños en fase de crecimiento. Las localizaciones más frecuentes son el fémur (hueso del muslo), la tibia (hueso de la espinilla) o el húmero (hueso del brazo). Sin embargo, el osteosarcoma también puede afectar a otras partes del cuerpo e incluso puede aparecer fuera de los huesos, en los tejidos blandos, especialmente en pacientes de más edad.
En algunos casos, el osteosarcoma puedemetastatizar, es decir, extenderse a otras partes del cuerpo. Esto significa que las células cancerosas se desplazan por todo el cuerpo y comienzan a crecer en otra zona. Cuando los osteosarcomas metastatizan, suelen extenderse a los pulmones. Más información: Enfermedad ósea metastásica
Causa
Se desconoce la causa del osteosarcoma, pero los médicos han identificado varios factores que pueden aumentar el riesgo de padecer esta enfermedad.
Grupos más afectados:
- Niños en edad de crecimiento, de entre 10 y 30 años
- Personas mayores de entre 60 y 80 años
- Hombres (el osteosarcoma es más frecuente en hombres que en mujeres)
Factores de riesgo
Entre los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer osteosarcoma se incluyen:
- Tratamiento previo con radioterapia
- Ciertos trastornos óseos. Entre ellos se encuentran:
- Ciertos síndromes oncológicos hereditarios (genéticos). Entre ellos se encuentran:
- Retinoblastoma familiar
- Síndrome de Li-Fraumeni
- Infarto óseo.En esta afección, una interrupción del riego sanguíneo en una parte del hueso provoca la muerte celular.
Síntomas
- El dolor es el síntoma más frecuente del osteosarcoma. Al principio, este dolor puede aparecer y desaparecer, pero, poco a poco, se vuelve constante.
- Algunas personas pueden presentar hinchazón o notar un bulto o protuberancia que va aumentando de tamaño en la zona donde crece el tumor.
- Si el tumor se encuentra en la pierna, el paciente también puede empezar a cojear.
- El osteosarcoma debilita el hueso y lo hace más frágil que un hueso sano. A veces, las personas pueden sufrir una fractura debido al cáncer de hueso. Esto se denomina fractura patológica.
Revisión médica
examen físico
El médico:
- Hablar contigo sobre tu estado de salud general y tu historial médico, o los de tu hijo
- Pregunta por tus síntomas o los de tu hijo.
- Examina la zona dolorida y presta atención a lo siguiente:
- Sensibilidad al palpar el hueso
- Hinchazón en una extremidad (brazo o pierna)
- Un bulto, tumor o masa firme y dolorosa
- amplitud de movimiento limitada amplitud de movimiento la articulación adyacente
Para diagnosticar el osteosarcoma se recurre a pruebas de imagen y otras pruebas.
pruebas de imagen
Radiografías.Las radiografías proporcionan imágenes de estructuras densas, como los huesos, y resultan muy útiles para diagnosticar el osteosarcoma. El osteosarcoma puede presentarse de diferentes formas en una radiografía, pero entre los hallazgos típicos se incluyen:
- Formación de hueso nuevo con un patrón en forma de «rayos de sol»
- «Piel de cebolla»: disposición en capas del tejido que recubre el hueso
- Triángulo de Codman: estratificación del tejido en la superficie ósea y destrucción ósea
- Aspecto de «nube cúmulo»: una lesión blanca con forma de nube
Aunque muchos osteosarcomas se observan como osteoblásticos (es decir, que forman hueso nuevo) en las radiografías, entre los hallazgos menos frecuentes se incluyen lesiones que se observan como osteolíticas (es decir, que destruyen el hueso) o mixtas (osteolíticas y osteoblásticas). Las lesiones osteoblásticas aparecen blancas en las radiografías, mientras que las lesiones osteolíticas aparecen oscuras o negras.
Resonancia magnética (RM). Las resonanciasmagnéticas ofrecen imágenes detalladas de la médula ósea y otros tejidos blandos. Una resonancia magnética ayudará a tu médico a determinar la extensión (tamaño) del tumor y a comprobar si el cáncer se ha extendido a otras partes de tu cuerpo o del de tu hijo.
Tomografía computarizada (TC). Las tomografíascomputarizadas proporcionan imágenes transversales que pueden ayudar a los médicos a evaluar mejor el tumor. Aunque, por lo general, se considera que las resonancias magnéticas son más útiles que las tomografías computarizadas para diagnosticar los osteosarcomas, una tomografía computarizada puede resultar útil para planificar futuras intervenciones quirúrgicas.
Pruebas
Pruebas de laboratorio. No existen análisis de sangre que permitan diagnosticar el osteosarcoma. El médico puede solicitar pruebas de laboratorio para recabar toda la información necesaria y facilitar el diagnóstico, así como para preparar al paciente para el tratamiento.
Biopsia. Es necesaria una biopsia para confirmar el diagnóstico de osteosarcoma. En una biopsia, se extrae una pequeña muestra del tumor y se examina bajo el microscopio. La intervención puede realizarse bajo anestesia local (se utiliza un medicamento para adormecer una zona concreta del cuerpo), ya sea con una aguja o mediante una pequeña intervención quirúrgica con incisión. La biopsia puede llevarla a cabo un cirujano ortopédico o un radiólogo intervencionista.
Un patólogo analizará la muestra de tejido para establecer un diagnóstico. A veces, este proceso puede tardar entre 7 y 10 días, ya que es posible que el patólogo tenga que realizar pruebas especiales en el tejido para obtener los resultados.
Grado.El tumor se clasificará en grados durante la biopsia. En general, cuanto mayor sea el grado, más agresivo se sospecha que es el tumor.
- De bajo grado, o grado 1 = (menos agresivo). Estos tumores suelen parecerse más a las células normales que los tumores de grado intermedio o alto.
- De alto grado, o grado 2 o 3 = (más agresivos). Estos tumores no se parecen en casi nada al tejido circundante y suelen ir asociados a un pronóstico más desfavorable.
Estadificación. Una vez quese ha identificado el tumor como osteosarcoma, los médicos utilizarán técnicas de diagnóstico por imagen y otras pruebas para determinar si el cáncer se ha extendido. Este proceso se conoce como estadificación. Determinar el estadio del tumor ayudará al médico a decidir cuál es la estrategia de tratamiento más eficaz.
Las opciones para la estadificación del osteosarcoma incluyen:
- TC torácica
- Tomografía por emisión de positrones (PET) con TAC de cuerpo entero
- Gammagrafía ósea de todo el cuerpo
- PET-RM de cuerpo completo
Tratamiento
El tratamiento del osteosarcoma depende de muchos factores, entre ellos:
- La edad del paciente
- El estado de salud general del paciente
- La presencia de otras afecciones médicas
- La localización del tumor
- Si el cáncer ha hecho metástasis (se ha extendido)
- El subtipo específico de osteosarcoma
En el tratamiento del osteosarcoma, el equipo médico colaborará estrechamente con el paciente y su familia para elaborar el mejor plan de tratamiento posible.
Aunque el tratamiento es individualizado, muchos osteosarcomas se tratan con una combinación de quimioterapia y cirugía.
Quimioterapia
La quimioterapia consiste en el uso de medicamentos para tratar el cáncer. La mayor parte de la quimioterapia se administra a los pacientes en el hospital por vía intravenosa. En los pacientes con osteosarcoma, la quimioterapia se administra:
- Antes de la intervención quirúrgica, para ayudar a reducir el tamaño del tumor y evitar la propagación del cáncer
- Tras la intervención quirúrgica, para eliminar cualquier célula cancerosa que pueda quedar y reducir el riesgo de que el cáncer reaparezca.
Entre los fármacos más habituales utilizados para tratar el osteosarcoma se encuentran:
- Doxorrubicina (DOX) o Adriamicina
- Metotrexato (MTX)
- Cisplatino (CDDP)
La mayoría de los pacientes reciben dos o más de estos fármacos a la vez, lo que se conoce como quimioterapia combinada.
- La quimioterapia es eficaz para los osteosarcomas de alto grado. La mayoría de los pacientes completan unas 10 semanas de quimioterapia antes de someterse a la intervención quirúrgica.
- Los osteosarcomas de bajo grado no suelen requerir quimioterapia y se tratan únicamente con cirugía.
Preparación para el tratamiento
- Se le colocará un catéter, un catéter intravenoso especial, debajo de la piel, justo debajo de la clavícula, para facilitarle a usted o a su hijo la administración de la quimioterapia.
- A usted o a su hijo se le realizará una ecografía del corazón, denominada ecocardiograma o «eco», para evaluar su función basal (cómo funciona el corazón) antes de la quimioterapia.
- A usted o a su hijo se le realizará una prueba de audición para evaluar el estado inicial antes de la quimioterapia; la pérdida auditiva puede ser un efecto secundario de la quimioterapia, por lo que es importante que sus médicos puedan comparar la audición antes y después del tratamiento.
Cirugía de control local
Para que el tratamiento del osteosarcoma sea eficaz, es necesario extirpar quirúrgicamente todo el tumor. En la mayoría de los casos, los oncólogos ortopédicos (cirujanos oncológicos) pueden realizar una cirugía de preservación de la extremidad. Esto significa que el cirujano puede extirpar el hueso afectado por las células cancerosas y, a continuación, reconstruir la extremidad mediante diversas técnicas.
En ocasiones, sigue siendo necesaria una amputación para extirpar todo el cáncer.
Cirugía de preservación de extremidades y reconstrucción
- En la cirugía de preservación de la extremidad, el médico extirpa el tumor y una parte del tejido sano que lo rodea, conservando al mismo tiempo la mayor parte posible de los tendones, nervios y vasos sanguíneos adyacentes.
- La parte de hueso que se extirpa se sustituye por un injerto óseo (hueso extraído de un donante o de otra parte del propio cuerpo del paciente) o por una prótesis fabricada con metal y otros materiales. En ocasiones, se utilizan conjuntamente un injerto óseo y una prótesis.
Amputación
- Existen muchos tipos de amputaciones. El nivel de amputación (la parte de la extremidad que se extirpa) viene determinado por el tumor. Por lo general, no es posible salvar una extremidad si el tumor envuelve los vasos sanguíneos principales.
- Una técnica de amputación única en la cirugía del sarcoma es la denominada «rotoplastia». Consiste en extirpar el segmento (porción) de hueso afectado por el osteosarcoma y volver a unir los huesos de la pierna «girados», es decir, hacia atrás, para que el tobillo pueda funcionar como una rodilla en la prótesis.
Una vez extirpado el tumor, se analizará al microscopio para comprobar que se ha extirpado por completo y para determinar la respuesta de los tejidos a la quimioterapia preoperatoria.
- Si se comprueba que el tumor no se ha extirpado por completo, podría ser necesaria otra intervención quirúrgica para extirpar el resto.
- Si la respuesta tisular a la quimioterapia preoperatoria ha sido deficiente (lo que significa que no se han destruido suficientes células tumorales), el oncólogo médico podría recomendar otros fármacos quimioterapéuticos tras la cirugía.
- Si la respuesta del tejido a la quimioterapia preoperatoria ha sido buena, el oncólogo médico suele recomendar continuar con el mismo régimen de quimioterapia que antes.
Radioterapia
La radioterapia utiliza rayos X en dosis elevadas para destruir las células cancerosas y reducir el tamaño de los tumores. Aunque la radioterapia no se suele utilizar para tratar el osteosarcoma, puede recomendarse en determinados pacientes.
Recuperación
La recuperación tras una cirugía de preservación de la extremidad requiere una fisioterapia intensiva, rehabilitación y cuidados de seguimiento. Durante este periodo, es importante que los pacientes cuenten con el ánimo y el apoyo de sus familiares y amigos. Puede resultar complicado participar en la rehabilitación mientras se sigue en tratamiento con quimioterapia, debido a la disminución de los niveles de energía y a la falta de motivación para hacer ejercicio.
El plan de rehabilitación variará en función del tipo de intervención quirúrgica a la que se haya sometido el paciente. La mayoría de los pacientes notan una mejora en la fuerza, la función y la movilidad durante un periodo de entre 1 y 2 años tras la intervención; transcurridos 2 años, no habrá mucha mejora adicional, si es que la hay.
Tras el tratamiento, será necesario acudir a visitas de seguimiento periódicas para detectar posibles complicaciones derivadas del tratamiento, así como la reaparición o la diseminación del cáncer. Estas visitas pueden incluir análisis de sangre o pruebas de imagen, como radiografías o tomografías computarizadas.
Vigilancia
Tras el tratamiento del osteosarcoma, será necesario acudir a visitas de seguimiento periódicas.
- Tanto usted como su hijo deberán someterse periódicamente a pruebas de imagen y reconocimientos médicos para asegurarse de que el cáncer no reaparezca ni se extienda a otras partes del cuerpo.
- Tu equipo también hará un seguimiento minucioso de los resultados de tus tratamientos.
- Las visitas de seguimiento pueden incluir análisis de sangre o pruebas de diagnóstico por imagen, como radiografías, tomografías computarizadas y/o resonancias magnéticas.
Resultado
El pronóstico del paciente tras el tratamiento dependerá de muchos factores, entre ellos:
- Edad
- Salud general
- La presencia de otras afecciones médicas
- El estadio y el grado del tumor
- Si el cáncer ha hecho metástasis (se ha extendido a otras partes del cuerpo)
- El subtipo específico de osteosarcoma
- Respuesta a la quimioterapia
En la mayoría de los casos, la respuesta del tumor a la quimioterapia preoperatoria es el mejor indicador del pronóstico. En el momento de la extirpación del tumor, el médico lo examinará al microscopio para determinar el grado de necrosis (qué parte del tumor ha muerto). En general, cuanto mayor sea el porcentaje de necrosis, mejor será el pronóstico.
El objetivo del tratamiento del osteosarcoma es curar el cáncer. El tratamiento tiene éxito en muchos pacientes con osteosarcoma. Sin embargo, dado que cada caso es único, lo mejor es hablar con el equipo médico sobre el pronóstico específico para usted o su hijo.
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