Enfermedades y afecciones
Lesiones causadas por cortacéspedes en los niños
Muchos propietarios tienen cortacéspedes de gasolina o eléctricos. Como los cortacéspedes son fáciles de usar, a menudo se encarga a los niños y adolescentes la tarea de cortar el césped.
Aunque cortar el césped pueda parecer una tarea rutinaria, tanto los cortacéspedes manuales como los autopropulsados son máquinas potentes que pueden provocar lesiones graves, e incluso mortales. El contacto con las cuchillas en movimiento o con el motor puede provocar una amplia variedad de lesiones, entre las que se incluyen quemaduras, fracturas e incluso amputaciones.
La American Academy of Orthopaedic Surgeons los niños tengan al menos 12 años antes de manejar un cortacésped manual y 16 años antes de utilizar un cortacésped autopropulsado.
Riesgo de lesiones
En 2019, más de 77 000 adultos y 3 000 niños de EE. UU. fueron atendidos en servicios de urgencias por lesiones relacionadas con cortacéspedes, según la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo de EE. UU. Los niños varones sufren la gran mayoría de las lesiones causadas por cortacéspedes, que suelen producirse en los brazos o las manos.
Los cortacéspedes autopropulsados provocan más lesiones cada año que los cortacéspedes manuales, ya que pueden volcarse e incluso dar vueltas de campana, lo que expone a los niños al riesgo de ser atropellados y sufrir lesiones graves.
Tipos de lesiones
Recortes
Las afiladas cuchillas de un cortacésped pueden causar lesiones en la piel o penetrar más profundamente en los músculos, ligamentos, tendones y huesos. Los cortes provocados por los cortacéspedes pueden producirse en cualquier parte del cuerpo, pero suelen darse con mayor frecuencia en las manos y los pies, que son las partes que con mayor facilidad pueden traspasar los protectores de las cuchillas.
Quemaduras
El motor caliente o el depósito de gasolina de un cortacésped, así como los gases de escape de un cortacésped de gasolina, pueden provocar quemaduras. Las quemaduras pueden producirse en cualquier parte del cuerpo. Pueden dañar la piel o penetrar más profundamente en los tejidos, lesionando músculos, ligamentos, tendones y huesos.
Huesos rotos (fracturas)
Las cuchillas afiladas y giratorias de un cortacésped pueden provocar fracturas óseas.
Las fracturas abiertas —en las que la piel que recubre el hueso fracturado presenta un corte o desgarro— son muy frecuentes en las lesiones causadas por cortacéspedes. Además de la fractura ósea, las fracturas abiertas pueden provocar lesiones graves en los músculos, tendones y ligamentos circundantes, y aumentan el riesgo de infección y otras complicaciones tanto en la herida como en el hueso. Por ello, el tratamiento y el tiempo de recuperación son mayores en el caso de una fractura abierta que en el de una fractura cerrada, en la que la piel no presenta cortes.
Amputación
Además de provocar cortes y desgarros, las cuchillas afiladas de un cortacésped pueden amputar parte de un brazo, una pierna, una mano o un pie. Las quemaduras, los cortes y las fracturas pueden ser tan graves que la parte lesionada del cuerpo requiera una amputación para evitar infecciones y complicaciones posteriores.
Primeros auxilios
Inmediatamente después de un accidente con un cortacésped, asegúrate de que el niño esté a salvo de sufrir más daños. A continuación, llama a los servicios médicos de urgencia (al 911 en la mayoría de las zonas de Norteamérica) o lleva al niño al médico o al servicio de urgencias.
Antes de trasladar al niño a un hospital o centro médico, intenta identificar y estabilizar la lesión.
Heridas
- Una herida abierta se puede cubrir sin apretar con una venda o un paño limpio y seco.
- Si hay sangrado, aplica una presión suave y directa sobre la herida.
- Levantar el brazo del niño por encima del nivel del corazón ayudará a reducir al mínimo la hemorragia.
Fractura
- Si crees que puede haber una fractura, lo mejor es no mover la extremidad hasta que llegue ayuda o hasta que puedas hacer una férula para inmovilizar el hueso.
- Si un hueso roto sobresale de la piel (fractura abierta), no lo vuelvas a colocar en su sitio.
Amputación
- Si se ha producido una amputación, debes llevar contigo al hospital la parte del cuerpo que se ha desprendido. En algunos casos, es posible que el médico pueda reimplantarla.
- Envuelve la parte amputada en una venda limpia y húmeda, y métela en una bolsa de plástico. Coloca la bolsa de plástico en un recipiente con agua y un poco de hielo. Ten cuidado de que la parte no se congele; basta con mantenerla bien fría.
Revisión médica y pruebas
En urgencias o en la consulta del médico, el médico realizará un examen exhaustivo de la lesión y evaluará los daños en los tejidos blandos, los nervios y los vasos sanguíneos. También comprobará si hay otras lesiones.
Dependiendo de la gravedad de la lesión, el médico puede iniciar un tratamiento con antibióticos para prevenir infecciones. También puede ser necesario ponerse la vacuna contra el tétanos.
Si el médico sospecha que hay un hueso roto, será necesario realizar radiografías. Las radiografías proporcionan imágenes de estructuras densas como los huesos; permiten al médico determinar si hay una fractura y, en caso afirmativo, cuál es su gravedad.
Los resultados de la exploración y de las pruebas que se realicen ayudarán al médico a establecer un plan de tratamiento que favorezca la recuperación y la funcionalidad futura.
Tratamiento
Algunas lesiones pueden tratarse en el servicio de urgencias y el niño puede volver a casa ese mismo día. Las lesiones más graves pueden requerir el ingreso en un hospital durante días, semanas o incluso meses. Las lesiones graves pueden requerir una o varias intervenciones quirúrgicas.
Recortes
- Los cortes leves pueden requerir únicamente una limpieza y un vendaje.
- Las heridas más graves, que son más profundas o afectan a músculos, tendones o ligamentos, pueden requerir una limpieza. Esto consiste en utilizar suero fisiológico u otra solución para eliminar los restos y las bacterias, con el fin de prevenir infecciones. Este procedimiento puede realizarse tanto en el servicio de urgencias como en el quirófano.
- Dependiendo de la cantidad de piel y tejido que se haya perdido, una herida puede requerir una intervención quirúrgica para garantizar su cicatrización. Durante la intervención, se pueden reparar las estructuras desgarradas y, en ocasiones, se puede extraer un trozo de piel (injerto cutáneo) de otra zona del cuerpo para cubrir la lesión.
Quemaduras
- Las quemaduras graves pueden requerir una intervención quirúrgica y el tratamiento de un cirujano especialista en quemaduras.
- Si una herida está contaminada con hierba, ropa u otros materiales, puede ser necesario realizar más de una intervención quirúrgica para evitar una infección y garantizar que la herida esté lo suficientemente limpia como para curarse.
Fracturas
En ocasiones, las fracturas óseas pueden tratarse simplemente con un yeso o una férula. Si los huesos están mal colocados y no están correctamente alineados para que se curen, es posible que el médico tenga que moverlos o realinearlos antes de colocar un yeso o una férula sobre la zona lesionada.
Fracturas abiertas
- Si la piel está abierta sobre un hueso roto y este queda al descubierto, es necesario limpiar e irrigar la herida antes de la intervención quirúrgica para tratar la fractura.
- Durante la intervención quirúrgica, los huesos fracturados se recolocan en su sitio y, a continuación, se fijan mediante dispositivos como alambres, tornillos, placas o varillas. Este tipo de procedimiento se denomina fijación interna.
- En ocasiones se utiliza un fijador externo para inmovilizar los huesos cuando las lesiones en la piel y los tejidos blandos impiden realizar una fijación interna. Un fijador externo es una estructura metálica que mantiene los huesos fracturados en su sitio mediante pequeños clavos que atraviesan la piel y se introducen en el hueso por encima y por debajo de la fractura.
placa de crecimiento
Cuando un niño se rompe un hueso, puede producirse una lesión en la placa de crecimiento fisis). Las placas de crecimiento son zonas de tejido cartilaginoso en desarrollo situadas cerca de los extremos de los huesos largos. Estas placas regulan y ayudan a determinar la longitud y la forma del hueso maduro.
Cuando una placa de crecimiento una lesión grave, puede ralentizar o detener el crecimiento óseo. Esto puede provocar diferencias en la longitud o el tamaño de las extremidades. Las placas de crecimiento dañadas también pueden hacer que las extremidades crezcan torcidas.
- Muchas placa de crecimiento pueden tratarse con inmovilización mediante yeso, aunque en algunos casos puede ser necesario recurrir a la cirugía.
- placa de crecimiento requieren visitas periódicas de seguimiento con el médico para garantizar unos resultados adecuados a largo plazo.
Amputación
- Si se amputa o casi se amputa una parte de una extremidad, el cirujano decidirá si es posible reimplantar la parte lesionada.
- Si la parte del cuerpo lleva demasiado tiempo separada del resto del cuerpo, o si la lesión es demasiado grave, es posible que no se pueda reimplantar.
Lesiones graves
Las lesiones graves pueden requerir cirugía reconstructiva.
- En estas intervenciones, es posible que el cirujano tenga que desplazar huesos, músculos, tendones o piel sanos a nuevas posiciones en las que puedan compensar la falta o el mal funcionamiento de determinadas partes del cuerpo.
- Dependiendo del tipo de lesión, las intervenciones reconstructivas pueden realizarse a los pocos días o semanas del tratamiento inicial, o bien pueden pasar meses antes de que se recomiende la cirugía reconstructiva.
La cirugía reconstructiva puede mejorar tanto el funcionamiento del cuerpo como su aspecto. Por lo general, requiere un enfoque de equipo en el que los cirujanos ortopédicos colaboran con los cirujanos plásticos y los cirujanos vasculares para garantizar el mejor resultado posible.
Complicaciones
Debido a la gravedad de las lesiones causadas por las cortadoras de césped, su curación puede llevar más tiempo que la de otras lesiones. Además, el cuerpo puede presentar cambios tanto en su aspecto como en su funcionamiento tras sufrir estas lesiones. Pueden producirse numerosas complicaciones, entre ellas:
- Infección de la herida
- Pérdida de sensibilidad (sensación en la piel) o de fuerza
- Adherencias (fusión de piel, músculos, tendones o ligamentos)
- Disminución del movimiento
- Cicatrización lenta de la fractura (consolidación tardía)
- Falta de consolidación de la fractura (pseudoartrosis)
- Curación con los huesos mal colocados (malunión)
Rehabilitación
Dependiendo de la gravedad de la lesión, la recuperación tras un accidente con un cortacésped puede llevar días, semanas, meses o incluso años. La rehabilitación física contribuye al proceso de recuperación, aunque la mayoría de las extremidades lesionadas necesitan un periodo de reposo antes de iniciar un programa de rehabilitación constante. Un programa de rehabilitación integral abarca muchos aspectos.
Fisioterapia
Algunos niños necesitan realizar ejercicios especiales para mejorar la fuerza, la movilidad articular y la flexibilidad. Estos ejercicios suelen realizarse con un fisioterapeuta.
Estrategias para convivir con la lesión
Algunas lesiones pueden dificultar las actividades escolares y domésticas. En estos casos, los niños suelen aprender a realizar las actividades cotidianas de otras formas, a menudo con la ayuda de un terapeuta ocupacional.
Prótesis
Los niños que han sufrido una amputación pueden necesitar una prótesis, que es un sustituto artificial de la parte del cuerpo que les falta (brazo, pierna, mano o pie). Estos dispositivos los fabrica a medida un protésico.
Dispositivos de apoyo
Es posible que se necesiten yesos, férulas, cabestrillos, muletas, andadores o sillas de ruedas para proteger la zona lesionada mientras se cura.
Más información: Acerca de los yesos (vídeo)
Más información: Cómo utilizar muletas, bastones y andadores
Revisiones periódicas
Una vez que las lesiones se hayan curado, es posible que tu médico siga realizándote revisiones periódicas cada pocos meses o años. El objetivo es asegurarse de que la función, el aspecto y el crecimiento mejoran y se mantienen.
Resultados
El buen funcionamiento del cuerpo y cómo se sienten el niño y su familia respecto al aspecto de la parte del cuerpo lesionada dependen de la gravedad de la lesión. Algunos niños se recuperarán sin dejar cicatrices, mientras que otros pueden sufrir una discapacidad permanente. La mejor solución a este devastador problema es ser consciente del peligro que suponen las cortadoras de césped y evitar que se produzcan estas lesiones.
Prevención
Afortunadamente, la mayoría de las lesiones causadas por cortacéspedes se pueden prevenir. La siguiente lista ofrece algunas pautas útiles para garantizar la seguridad al manejar cortacéspedes. Lo más importante es que tanto los adultos como los niños sean conscientes de los peligros inherentes a los cortacéspedes.
- Utiliza únicamente un cortacésped que cuente con protecciones en las partes calientes y afiladas.
- Los cortacéspedes autopropulsados deben tener el interruptor de marcha atrás situado detrás del conductor, lo que obliga a este a mirar hacia atrás al poner la máquina en marcha atrás.
- Los cortacéspedes manuales deben disponer de un dispositivo que detenga el avance cuando se suelta el mango.
- Si los niños tienen que estar en el jardín mientras se corta el césped, deben permanecer en todo momento a una distancia mínima de 20 pies del cortacésped en marcha. Lo ideal es que no se permita a los niños salir al jardín mientras se corta el césped.
- Los niños deben tener al menos 12 años para poder utilizar un cortacésped manual y 16 años para utilizar un cortacésped autopropulsado.
- Los niños nunca deben ir de pasajeros en los cortacéspedes autopropulsados.
- Lleva siempre calzado resistente y cerrado cuando cortes el césped; no uses sandalias.
- Retira las piedras, los juguetes y los residuos del césped antes de cortarlo para evitar lesiones causadas por objetos que salgan disparados.
- Utiliza siempre protección ocular y auditiva.
- Asegúrate de que el cortacésped esté apagado y se haya enfriado antes de intentar realizar cualquier reparación o ajuste.
La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en el presente documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.
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