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Guía para el paciente sobre la cirugía ortopédica segura

marca de verificación

Este artículo forma parte de una serie dedicada a temas relacionados con la seguridad del paciente, en la que se ofrecen listas de comprobación sencillas y fáciles de seguir para ayudar a los pacientes a prepararse para una intervención quirúrgica ortopédica.

Los pacientes que comprenden su diagnóstico y su plan de tratamiento sacan el máximo partido a su visita al hospital. Esto es especialmente importante cuando te sometes a una intervención quirúrgica ortopédica y confías tu atención a los médicos, el personal de enfermería y el personal del hospital.

Para garantizar que tú y tu equipo médico estéis en sintonía antes, durante y después de la intervención quirúrgica:

  • Habla con tus cuidadores, intenta comprender lo que te está pasando y no tengas nunca miedo de hacer preguntas.
  • Trae a un amigo o familiar para que te represente en cuestiones sanitarias.
  • Pide a los cuidadores nuevos o que no conozcas que se identifiquen y te expliquen cuál es su función en tu tratamiento.
  • Participa y contribuye a que tu tratamiento vaya bien.

Por último, te recomendamos que utilices las siguientes «listas de comprobación de seguridad» para la consulta preoperatoria, la preparación para la intervención, la estancia en el hospital tras la intervención y el periodo posterior al alta.

Consulta preoperatoria con tu cirujano ortopédico

Cuando acudas a tu cirujano ortopédico, utiliza la siguiente lista de verificación —o elabora una por tu cuenta— para facilitar a tu cirujano y al equipo quirúrgico la información necesaria sobre ti y tu problema ortopédico.

  • Problema ortopédico. Describe cuándo empezó, en qué medida te molesta y qué tratamientos has probado para tratarlo.
  • Historial médico. Enumera todos tus problemas de salud, tanto pasados como actuales, y cómo se han tratado.
  • Antecedentes familiares. Enumera las enfermedades o afecciones que afectan a tu familia, incluidos los problemas que hayan surgido durante una intervención quirúrgica o con la anestesia.
  • Medicamentos actuales. Enumera los medicamentos que estás tomando y sus dosis. Asegúrate de incluir cualquier medicamento sin receta o suplemento alimenticio que tomes de forma habitual. Si tomas muchos medicamentos, trae a la cita una lista impresa de tu tratamiento actual.
  • Alergias y sensibilidades. Enumera todas las alergias a medicamentos, alimentos y factores ambientales (como el polen o las picaduras de abeja) que tengas. Informa a tu cirujano si alguna vez has tenido una reacción alérgica, como una erupción cutánea, hinchazón o dificultad para respirar. Hay algunos medicamentos y alimentos a los que puedes ser sensible, aunque no seas realmente alérgico a ellos. Incluye estos medicamentos y alimentos en tu lista y describe los efectos secundarios que hayas experimentado.
  • Radiografías y otras imágenes, informes quirúrgicos y análisis de laboratorio. Traiga copias de su historial médico, informes quirúrgicos, radiografías, tomografías computarizadas, resonancias magnéticas y resultados de análisis de laboratorio, especialmente aquellos relacionados con su problema ortopédico.
  • Preguntas o dudas. Anota cualquier pregunta concreta que tengas sobre tu salud y la intervención quirúrgica prevista. Coméntalas con tu cirujano y el equipo quirúrgico. Es importante que comprendas los objetivos de la intervención, cómo se llevará a cabo, los posibles riesgos o complicaciones y el plan para tu recuperación.

Antes de tu cirugía ortopédica

  • Trae al hospital:
    • Una lista de todos los medicamentos, productos sin receta, plantas medicinales y vitaminas que toma.
    • Una lista de tus alergias e intolerancias a medicamentos y alimentos.
    • Tu tarjeta del seguro.
    • Copias de cualquier documento legal, incluidos el poder médico, la autorización médica y/o el testamento vital.
    • El nombre y el número de teléfono de tu persona de contacto principal mientras estés en el quirófano o, si te vas a someter a una intervención quirúrgica ambulatoria, el nombre y el número de teléfono de la persona que te va a recoger.
    • Una pequeña cantidad de dinero en efectivo, pero sin objetos de valor ni joyas.
    • Poco más. La mayoría de los hospitales te proporcionan todo lo que necesitas, incluso cepillos de dientes, ropa de cama y zapatillas. Quizá prefieras usar tu propia maquinilla de afeitar y puedas traer algunos productos de cosmética, pero no debes traer perfume, colonia ni desodorante en spray.
    • Si llevas gafas, un estuche para guardarlas y protegerlas.
    • Si llevas lentes de contacto, déjalas en casa o, si quieres ponértelas después de la intervención, trae un estuche y líquido para guardarlas mientras estés en el quirófano.
  • Se te entregará una pulsera de identificación. Es posible que en los hospitales haya dos pacientes con el mismo nombre, pero tu número de paciente es único. Si se te cae la pulsera, asegúrate de comunicárselo a un miembro de tu equipo de atención médica para que te la sustituyan.
  • Antes de la intervención quirúrgica, su médico y el equipo sanitario le harán muchas preguntas. Es posible que le hagan algunas preguntas —como las relacionadas con sus alergias a medicamentos y la identificación de la zona quirúrgica— varias veces. Esta repetición es intencionada, por lo que debe esperar que el equipo le haga estas preguntas. Algunas de las preguntas que le pueden hacer son:
    • ¿Tienes diabetes y tomas medicamentos para la diabetes?
    • ¿Tomas algún anticoagulante?
    • ¿Tienes tú o algún miembro de tu familia antecedentes de problemas relacionados con intervenciones quirúrgicas —como reacciones adversas (negativas) a la anestesia— o problemas con los medicamentos?
  • Tu médico revisará y te explicará el procedimiento quirúrgico previsto y, a continuación, te pedirá que firmes un formulario de consentimiento en el que se describa claramente dicho procedimiento.
  • Tu médico te confirmará la zona de la intervención y, a continuación, marcará la zona correcta en tu piel con un rotulador.
  • Entrega tu móvil, tus gafas de lectura, tus audífonos y otros objetos personales a un amigo o familiar antes de entrar en el quirófano. Si llevas lentes de contacto al hospital o al centro quirúrgico, quítatelas y entrega el estuche a tu amigo o familiar. Te devolverán estos objetos cuando estés despierto y te estés recuperando.

Después de tu cirugía ortopédica

Presta atención a la atención sanitaria que recibes. Si algo no te parece bien —como, por ejemplo, el tipo de medicación que te están recetando—, coméntaselo inmediatamente a tu médico, enfermero u otro profesional sanitario.

  • Es probable que los profesionales sanitarios se presenten ante ti. Fíjate en sus tarjetas de identificación.
  • Fíjate si tus cuidadores se han lavado las manos. Lavarse las manos es la medida más importante para prevenir la propagación de infecciones.
  • Ayuda a evitar errores en la medicación:
    • Asegúrate de que los profesionales sanitarios confirmen tu identidad comprobando tu pulsera o preguntándote tu nombre antes de administrarte cualquier medicamento o tratamiento.
    • Ten en cuenta a qué hora del día sueles tomarte cada medicamento. Informa a tu enfermera o a tu médico si te saltas una dosis de un medicamento habitual.
    • Asegúrate de reconocer tus pastillas antes de tomarlas. Es posible que tus medicamentos habituales tengan un color o una forma diferentes en el hospital.
    • No traigas pastillas de casa al hospital o al centro quirúrgico. Podrían solaparse o entrar en conflicto con los medicamentos que te están administrando en el hospital. Informa a tu médico si no estás tomando tus pastillas habituales durante tu estancia en el hospital.
  • Prevenir las caídas:
    • Una intervención quirúrgica y los medicamentos postoperatorios pueden hacer que incluso la persona más fuerte se sienta débil y con falta de equilibrio.
    • Algunos medicamentos y el aporte adicional de líquidos por vía intravenosa pueden provocar la necesidad de orinar con frecuencia. No te avergüences de pedir ayuda. Hazlo con antelación, antes de que la necesidad sea urgente. Da tiempo al personal, que suele estar muy ocupado, para que pueda acudir.
    • Las caídas graves se producen cuando los pacientes intentan ser independientes y no piden ayuda.
    • Por la noche, muchas personas necesitan más ayuda que durante el día. Para garantizar tu seguridad, enciende las luces, ponte las gafas y utiliza zapatos antideslizantes, zapatillas o calcetines de hospital si te levantas de la cama.
    • Las sillas de ruedas deben bloquearse bien antes de subir y bajar de ellas.
    • El agua caliente de la ducha puede reducir la tensión arterial y provocar un desmayo.
  • Infórmate bien sobre tus planes de tratamiento. Haz preguntas para asegurarte de que entiendes los próximos pasos de tu tratamiento.
  • Anima a los visitantes a que se laven las manos antes y después de las visitas.
  • Evita que te visiten amigos y familiares que no se encuentren bien. Los niños suelen ser portadores de resfriados.
  • Si el personal mueve tu mesita de noche o tu carrito, pídeles que lo vuelvan a colocar en su sitio antes de marcharse. De lo contrario, el agua, tus objetos personales, el teléfono o incluso el botón de llamada podrían quedar fuera de tu alcance.
  • Los camareros no deben limitarse a dejar la bandeja; deben colocarla de manera que puedas alcanzarla fácilmente. Esto también puede implicar ajustar la altura del carrito o de tu cama.
  • Si algún aparato de tu habitación empieza a pitar o a zumbar, no te alarmes. Normalmente se trata de algo sencillo, como que tu gotero le indique a la enfermera que es hora de rellenarlo.

Al recibir el alta tras una intervención quirúrgica ortopédica

Normalmente, justo antes de salir del hospital o del centro quirúrgico, se te dan muchas instrucciones. La enfermera te entregará por escrito los puntos más importantes, incluida una lista de los medicamentos que tendrás que tomar. Es difícil acordarse de todo. Como siempre, no dudes en preguntar si no entiendes las instrucciones.

  • Pide a un familiar o amigo que esté presente para ayudarte a recordar lo que se ha dicho.
  • Toma notas (o pide a un familiar o amigo que las tome por ti) y, en concreto, averigua lo siguiente:
    • Cuándo volver a acudir al médico
    • Fechas y horarios en los que acudirán a tu domicilio los enfermeros o terapeutas a domicilio
    • Cuándo cambiar los vendajes
    • Cuándo está permitido bañarse
    • Cuándo está bien estar solo en casa
    • Cuándo puedes conducir
    • Instrucciones sobre cómo mantener elevada la extremidad operada (brazo o pierna) y sobre cómo apoyar el peso en una pierna tras la intervención quirúrgica
  • Infórmate bien sobre todos los medicamentos que necesitas, incluidos sus nombres, el motivo por el que los tomas y cualquier instrucción específica sobre cómo o cuándo tomarlos. Alguien tendrá que encargarse de surtirte las recetas.
  • Asegúrate de saber reconocer cualquier síntoma de complicaciones, como infecciones o coágulos sanguíneos. Infórmate de cómo ponerte en contacto rápidamente con tu médico o tu equipo sanitario si detectas algún síntoma de complicación.
  • Incluso en casa, levantarse por la noche para ir al baño puede ser peligroso. Los somníferos y los analgésicos pueden provocar problemas de equilibrio inesperados, y la pérdida de sangre tras una intervención quirúrgica puede hacer que te sientas mareado al ponerte de pie por primera vez.
    • Quédate un momento junto a la cama antes de marcharte
    • Ponte las gafas y enciende la luz
    • Asegúrate de que se hayan retirado las alfombras sueltas resbaladizas y de que no haya ningún objeto en el suelo (cajas, cables eléctricos, etc.) con el que puedas tropezar.
    • Ten en cuenta que levantarte rápidamente o vaciar la vejiga puede hacer que te baje la tensión arterial y provocar un desmayo. Aunque normalmente orines de pie, es mucho más seguro que lo hagas sentado mientras te recuperas de la operación.

Conclusión

Los pacientes que plantean preguntas, comprenden su tratamiento y siguen las instrucciones de su médico tienen más probabilidades de obtener mejores resultados de la cirugía ortopédica y de sentirse más satisfechos con la atención recibida. El uso de listas de comprobación de seguridad —ya sean los ejemplos anteriores o listas que elabores tú mismo— puede contribuir a garantizar un proceso de recuperación más fluido y seguro. 

Aportado y/o actualizado por

MD Nina R. Lightdale-Miric, FAAOS

Revisado por pares por

Thomas Ward Throckmorton, MD, miembro de FAAOS

La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en el presente documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.

 

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