Mantenerse sano
Técnicas de levantamiento para cuidadores domésticos
Según el Departamento de Salud y Servicios Sociales de Estados Unidos, más de 53 millones de estadounidenses ejercen de cuidadores en el ámbito doméstico, realizando diversas tareas para velar por la salud y el bienestar de personas mayores o con discapacidad.
Aunque ser cuidador puede resultar gratificante, cuidar de un cónyuge, otro familiar o un amigo en casa también puede suponer un reto tanto emocional como físico. Este artículo se centra específicamente en levantar, girar y trasladar al paciente, acciones físicamente exigentes que pueden suponer un riesgo de lesión tanto para el paciente como para el cuidador.
Descripción
Las zonas del cuerpo que suelen sufrir lesiones con mayor frecuencia entre los cuidadores son la espalda, el cuello y los hombros. Estas lesiones suelen deberse al uso excesivo, es decir, a repetir una y otra vez los mismos movimientos de levantar peso o tirar de objetos.
Los cuidadores corren mayor riesgo de sufrir lesiones cuando:
- Ayudar a una persona que está tumbada en la cama a incorporarse hasta quedar sentada.
- Cómo trasladar a una persona de la cama a una silla de ruedas.
- Inclinarse sobre una persona durante largos periodos de tiempo, por ejemplo, al bañarla o darle de comer.
El uso de técnicas adecuadas de levantamiento puede ayudar a prevenir lesiones. Las siguientes pautas generales pueden ayudarte a levantar y trasladar a los pacientes de forma segura. Muchas comunidades y hospitales locales también ofrecen formación para ayudar a las personas sin formación profesional a cuidar adecuadamente de un familiar en casa.
Técnicas de levantamiento
Estos son algunos consejos generales que debes seguir a la hora de levantar o mover a una persona:
- Mantén la cabeza y el cuello correctamente alineados con la columna vertebral antes y durante el levantamiento; la cabeza, el cuello y la espalda deben estar lo más rectos posible.
- Contrae los músculos del tronco y de la espalda para proporcionar mayor soporte y estabilidad.
- Asegúrate de que tus pies estén bien apoyados en el suelo.
- Cuando tengas que hacer sentadillas, mantén la curvatura natural de la columna; flexiona las caderas y las rodillas, en lugar de la espalda, asegurándote de que las rodillas no sobresalgan más allá de los pies.
- Evita girar el cuerpo cuando transportes a una persona.
- Mantén siempre a la persona a la que estás trasladando cerca de tu cuerpo para evitar lesiones en la espalda al inclinarte hacia delante.
- Coloca uno de tus pies entre los pies de la persona a la que estás levantando y el otro pie fuera de los pies de esa persona, manteniendo los pies separados a la anchura de los hombros para mantener el equilibrio.
- Utiliza los músculos de las piernas para levantar objetos pesados; evita forzar la espalda. Utiliza los brazos únicamente para sujetar a la persona que vas a levantar.
- Evita los movimientos bruscos o espasmódicos.
- Si la persona no colabora, pesa demasiado o se encuentra en una posición incómoda, pide ayuda. No levantes más peso del que puedas soportar cómodamente.
- Asegúrate de planificar siempre el movimiento con antelación y, si es posible, de comunicarte con la persona con la que te vas a mover.
Sentarse en la cama
Para trasladar a una persona que está tumbada en la cama a una silla de ruedas, primero acerca la silla a la cama y bloquea las ruedas.
- Si la persona no es capaz físicamente de impulsarse con las manos para incorporarse hasta quedar sentada: coloca un brazo debajo de las piernas de la persona y el otro debajo de su espalda. Pide a la persona a la que vas a levantar que junte las manos cerca del pecho.
- Si la persona es capaz físicamente de impulsarse con las manos hasta ponerse sentada: asegúrate de que sepa que debe empujar para ayudarse a incorporarse, en lugar de tirar de ti o de las barandillas de la cama.
- Desliza las piernas de la persona por el borde de la cama mientras giras su cuerpo, de modo que quede sentada en el borde de la cama.
- Mantén los pies separados a la anchura de los hombros, las rodillas flexionadas y la espalda en una posición recta y natural. Si tienes que girar, hazlo sobre un pie en lugar de girar el cuerpo.
Levantarse
Asegúrate de que la silla de ruedas esté bloqueada antes de realizar cualquier movimiento. Para ayudar a la persona a sentarse en la silla de ruedas:
- Coloca los pies de la persona en el suelo, ligeramente separados.
- Colócate frente a la persona y haz que ponga las manos sobre la cama o sobre tus hombros. Evita que la persona ponga las manos cerca de tu cuello o alrededor de él.
- Los pies deben estar separados a la anchura de los hombros y las rodillas flexionadas. Rodea con los brazos la espalda de la persona y junta las manos.
- Sujeta a la persona cerca de ti, inclínate hacia atrás y desplaza tu peso.
El personal de enfermería, los fisioterapeutas y otros profesionales de los hospitales suelen utilizar cinturones de elevación que se ajustan alrededor de la cintura del paciente para facilitar este tipo de movimientos. A continuación, el cuidador sujeta el cinturón al levantar al paciente.
Sentarse
Asegúrate de que la silla de ruedas esté bloqueada y estable antes de sentar a la persona en ella.
- Gírate hacia la silla de ruedas, flexiona las rodillas y ayuda a la persona a sentarse en ella.
- Asegúrate de que la persona tenga ambas manos en los reposabrazos de la silla antes de bajarla.
Si sufres alguna lesión al levantar a la persona a la que cuidas, acude al médico.
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