Enfermedades y afecciones
Síndrome del conducto torácico
Este artículo ha sido redactado y/o revisado por un miembro de la Asociación Americana de Cirujanos de Hombro y Codo (ASES).
El síndrome del desfiladero torácico es un término que se utiliza para referirse a varias afecciones poco frecuentes y diferentes que pueden producirse cuando los nervios y/o los vasos sanguíneos del desfiladero torácico sufren compresión (apretamiento) o irritación.
El conducto torácico es el espacio situado entreclavícula y la primera costilla. Este estrecho conducto está repleto de vasos sanguíneos, músculos y nervios. Si los músculos del hombro situados en el pecho no tienen la fuerza suficiente para mantener la clavícula en su sitio, esta puede deslizarse hacia abajo y hacia delante, ejerciendo presión sobre los nervios y los vasos sanguíneos que se encuentran debajo de ella. Esto provoca diversos síntomas que, en conjunto, se conocen como síndrome del conducto torácico.
Causa
El síndrome del desfiladero torácico puede deberse a:
- Una lesión
- Una enfermedad
- Un problema congénito (algo con lo que se nace), como una primera costilla anómala
Esta afección es más frecuente en mujeres que en hombres, y una mala postura y la obesidad pueden agravarla.
En los pacientes con síndrome del desfiladero torácico suelen observarse cambios psicológicos. No está claro si estos cambios son la causa o la consecuencia del síndrome.
Síntomas
Los pacientes con síndrome del desfiladero torácico suelen presentar diversos síntomas. Los síntomas que se manifiestan dependen, a menudo, de qué nervios o vasos sanguíneos estén comprimidos. Los síntomas derivados de la compresión nerviosa son mucho más frecuentes que los derivados de la compresión vascular; además, son más fáciles de diagnosticar.
A continuación se enumeran los síntomas más comunes del síndrome del desfiladero torácico:
- Presión sobre los nervios (plexo braquial) puede provocar:
- Un dolor difuso y sordo en el cuello, el hombro, el brazo o la mano
- Dolor, entumecimiento u hormigueo en la parte interna del antebrazo y en el cuarto y quinto dedo de la mano
- Debilidad que puede provocar torpeza en la mano
- La presión sobre los vasos sanguíneos puede reducir el flujo sanguíneo que sale del brazo, lo que provoca hinchazón, enrojecimiento u otras alteraciones en el color del brazo. Con menos frecuencia, la presión puede reducir el flujo sanguíneo que llega al brazo y a la mano, lo que hace que se noten fríos y se cansen con facilidad.
- Las actividades en las que se levantan los brazos por encima de la cabeza resultan especialmente difíciles, ya que agravan ambos tipos de compresión, al hacer que las costillas, la clavícula y/o el omóplato compriman los nervios y los vasos sanguíneos.
- amplitud de movimiento tu amplitud de movimiento esté limitada.
Revisión médica
El diagnóstico de esta afección puede resultar más complicado que el de otras afecciones del hombro más comunes, ya que puede haber muchos síntomas que explicar. La evaluación de su médico incluirá un historial médico exhaustivo, examen físico y pruebas diagnósticas.
Historia clínica y examen físico
Tu médico:
- Preguntarte por la evolución de tus síntomas
- Realizar un examen físico exhaustivo
- Intenta reproducir tus síntomas examinando el brazo y la mano en varias posiciones
Pruebas
Prueba de esfuerzo con los brazos en alto. Los médicos suelen utilizar la prueba de esfuerzo con los brazos en alto para ayudarles a identificar el síndrome del desfiladero torácico. Tu médico te pedirá que levantes los brazos por encima de la cabeza y que, a continuación, abras y cierres los puños durante aproximadamente 3 minutos. Si al realizar esta prueba se reproducen tus síntomas, es posible que padezcas el síndrome del desfiladero torácico. Sin embargo, en ocasiones las personas que no padecen este síndrome pueden dar positivo en la prueba.
pruebas de imagen. Para ver y evaluar mejor los huesos, los músculos, los tendones y los vasos sanguíneos, es posible que tu médico te pida pruebas de imagen. Entre ellas pueden figurar:
- Radiografías
- Tomografías computarizadas (TC)
- Exploraciones por resonancia magnética (RM)
- Ecografía
Pruebas adicionales. Es posible que tu médico te pida pruebas especiales de circulación sanguínea y de conducción nerviosa para ayudar a establecer el diagnóstico.
A menudo, no existe una forma clara y evidente de diagnosticar el síndrome del desfiladero torácico. En algunos casos, el médico te realizará varias pruebas para descartar otras afecciones con síntomas similares, como la compresión de nervios en el cuello o la formación de coágulos sanguíneos.
En algunas instituciones sanitarias, el síndrome del desfiladero torácico es diagnosticado y tratado por un equipo multidisciplinar formado por un cirujano ortopédico, un especialista en medicina física y rehabilitación (especialista en PM&R o fisiatra), fisioterapeutas, un cirujano especializado en nervios periféricos y/o un cirujano vascular.
Tratamiento
El tratamiento del síndrome del desfiladero torácico no suele incluir cirugía.
Tratamiento no quirúrgico
Fisioterapia.
- Los ejercicios pueden ayudar a fortalecer los músculos que rodean el hombro, de modo que puedan sostener mejor la clavícula.
- Los ejercicios posturales pueden ayudarte a mantener una postura más erguida al estar de pie y sentado, lo que reduce la presión sobre los nervios y los vasos sanguíneos.
antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Medicamentos como el naproxeno y el ibuprofeno pueden aliviar el dolor y reducir la inflamación.
Pérdida de peso. Si tienes sobrepeso, es posible que tu médico te recomiende que empieces un programa para adelgazar. El sobrepeso puede ejercer presión sobre los músculos del hombro que sostienen la clavícula.
Cambios en el estilo de vida. Es posible que tengas que:
- Cambia la disposición de tu puesto de trabajo
- Evita las actividades extenuantes
- Modifica las actividades cotidianas que agravan tus síntomas
Tratamiento quirúrgico
Si el tratamiento no quirúrgico no alivia tus síntomas, es posible que tu médico te proponga una intervención quirúrgica.
La cirugía para tratar el síndrome del desfiladero torácico puede consistir en:
- Extirpación de una parte de la primera costilla anómala
- Relajar un músculo que une el cuello y el pecho
- A veces, ambas cosas
Prevención
Si tienes síntomas del síndrome del desfiladero torácico, evita llevar bolsas pesadas colgadas del hombro, ya que esto oprime (ejerce presión hacia abajo) sobre la clavícula y aumenta la presión sobre las estructuras importantes del desfiladero torácico.
También deberías hacer algunos ejercicios sencillos para mantener fuertes los músculos del hombro. Aquí tienes cuatro que puedes probar: haz 10 repeticiones de cada ejercicio dos veces al día:
- Estiramiento en la esquina: colócate en una esquina (a unos 1 pie de la esquina) con las manos a la altura de los hombros, una en cada pared. Inclínate hacia la esquina hasta que notes un ligero estiramiento en el pecho. Mantén la postura durante 5 segundos.
- Estiramiento del cuello: coloca la mano izquierda sobre la cabeza y la derecha detrás de la espalda. Tira de la cabeza hacia el hombro izquierdo hasta que notes un ligero estiramiento en el lado derecho del cuello. Mantén la posición durante 5 segundos. Cambia la posición de las manos y repite el ejercicio en la dirección contraria.
- Movimientos circulares con los hombros: levanta los hombros hacia arriba y hacia atrás, y luego bájalos con un movimiento circular.
- Retracción del cuello: lleva la cabeza hacia atrás, manteniendo la mandíbula recta. Mantén la posición durante 5 segundos.
Al igual que con todos los programas de ejercicio, si alguno de estos movimientos te provoca dolor, detente inmediatamente.
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