Enfermedades y afecciones
Dedo en martillo
El «dedo en mazo» es una lesión del tendón delgado que endereza la articulación terminal de un dedo o del pulgar. Esta articulación se denomina articulación interfalángica distal (DIP) en los dedos y articulación interfalángica (IP) en el pulgar.
La lesión puede producirse cuando un objeto duro (rígido o sólido), como una pelota de béisbol, golpea la punta de un dedo o del pulgar y lo obliga a doblarse más allá de su rango de movimiento natural. Como consecuencia de la lesión, no puedes enderezar la punta del dedo o del pulgar por ti mismo, lo que da lugar a que la punta del dedo permanezca doblada.
Anatomía
Los tendones son tejidos que conectan los músculos con los huesos. Los músculos que mueven los dedos y el pulgar se encuentran en el antebrazo y la mano. Los tendones se extienden desde estos músculos a través de la muñeca y se insertan en los pequeños huesos de los dedos y el pulgar, lo que permite moverlos.
- Los tendones extensores de la parte superior de la mano estiran los dedos.
- Los tendones flexores situados en la cara palmar de la mano flexionan los dedos.
Descripción
En una lesión de «dedo de mazo», cuando un objeto golpea la punta del dedo o el pulgar, la fuerza del impacto provoca un desgarro cerca de la inserción (fijación) del tendón extensor en la última articulación del dedo. Aunque la fuerza necesaria para provocar esta lesión suele ser considerable, en ocasiones una fuerza menor, como meter la sábana por debajo de la colcha, puede provocar un «dedo de mazo».
La lesión puede consistir en una rotura en la parte central del tendón o en el desprendimiento del tendón del punto en el que se inserta en el hueso del dedo (falange distal). En algunos casos, se desprende un pequeño fragmento de hueso junto con el tendón. A esto se le denomina lesión por avulsión. En ocasiones, la fractura por avulsión puede ser bastante extensa y provocar inestabilidad en la articulación afectada. En esos casos, puede ser necesaria una intervención quirúrgica.
Los dedos índice, anular y meñique de la mano dominante son los que tienen más probabilidades de sufrir lesiones. Sin embargo, cualquier dedo puede desarrollar un «dedo de mazo».
Síntomas
- El dedo suele estar dolorido, hinchado y con moratones.
- La yema del dedo se inclinará de forma notable.
- La yema del dedo solo se enderezará si la empujas hacia arriba con la otra mano.
Riesgo de infección
Es muy importante acudir inmediatamente al médico si hay sangre debajo de la uña o si esta se ha desprendido. Esto puede ser un signo de un corte en el lecho ungueal, o de que el hueso del dedo esté roto y la herida penetre (se extienda) hasta el hueso (fractura abierta). Este tipo de lesiones te exponen a un riesgo de infección.
Primeros auxilios
- Para aliviar el dolor y reducir la hinchazón, aplícate hielo en el dedo inmediatamente y mantén la mano elevada por encima del corazón.
- El paracetamol o los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno y el naproxeno, pueden ayudar a aliviar el dolor.
- Puedes crear una férula bien acolchada para la punta del dedo, pero asegúrate de que no sea tan larga que impida el movimiento de las articulaciones sanas.
- Acude a una consulta con un cirujano de la mano lo antes posible, a ser posible en el plazo de una semana desde la lesión.
Revisión médica
Una lesión de dedo en martillo requiere tratamiento médico para garantizar que el dedo recupere la mayor funcionalidad posible. La mayoría de los médicos recomiendan acudir al médico en el plazo de una semana tras la lesión. Sin embargo, se han dado casos en los que el tratamiento se retrasó hasta un mes después de la lesión y, aun así, el dedo se curó por completo.
examen físico
Tras analizar tu historial médico y tus síntomas, el médico te examinará el dedo o el pulgar. Durante la exploración, el médico te sujetará el dedo afectado y te pedirá que lo estires por tu cuenta. A esto se le denomina «prueba del dedo de mazo».
Radiografías
Lo más probable es que tu médico te pida que te hagas unas radiografías de la lesión.
Si al romperse el tendón se desprendió un fragmento de la falange distal, o si hay alguna otra fractura más grave del hueso, se apreciará en una radiografía.
Una radiografía también permitirá determinar si la lesión ha provocado una desalineación de los huesos de la articulación, lo que podría requerir una intervención quirúrgica para corregirla.
Tratamiento
Las lesiones de dedo de mazo que no se tratan adecuadamente suelen provocar rigidez y deformidad en la yema del dedo lesionado. En el peor de los casos, un dedo de mazo no tratado puede provocar una deformidad significativa y una función deficiente (deformidad en cuello de cisne).
Sin embargo, si se tratan a tiempo, la mayoría de las lesiones de «dedo de mazo» pueden tratarse sin cirugía, con una férula.
En los niños, las lesiones de dedo en martillo pueden afectar al cartílago que controla el crecimiento óseo. El médico debe evaluar y tratar cuidadosamente esta lesión en los niños, para que el dedo no sufra un retraso en el crecimiento (no se desarrolle correctamente) ni se deforme.
Tratamiento no quirúrgico
La mayoría de las lesiones de «dedo de mazo» se tratan con una férula. La férula mantiene la punta del dedo recta (en extensión) hasta que se cura.
Para recuperar la funcionalidad del dedo, la férula debe llevarse puesta en todo momento durante un periodo de entre 6 y 8 semanas. Esto significa que debe llevarse puesta mientras se toma el baño y cambiarse con cuidado después. No obstante, la férula se puede quitar para bañarse si se mantiene la articulación DIP (dedo) o la articulación IP (pulgar) estirada con la otra mano durante todo el tiempo que la férula esté retirada. Si la yema del dedo se dobla aunque sea ligeramente, se interrumpe la cicatrización y será necesario llevar la férula durante más tiempo.
Dado que llevar una férula durante un periodo prolongado puede irritar la piel, es posible que tu médico te explique cómo revisar cuidadosamente tu piel para detectar posibles problemas. También es posible que tu médico programe visitas adicionales a lo largo de las 8 semanas para supervisar tu evolución.
Durante las 3 o 4 semanas siguientes al periodo inicial de inmovilización con férula, irás reduciendo poco a poco la frecuencia con la que la uses, hasta que quizá solo la lleves puesta por la noche. El tratamiento con férula suele dar como resultado una función y un aspecto aceptables; sin embargo, muchos pacientes no recuperan la extensión completa de las yemas de los dedos.
Para algunos pacientes, el tratamiento con férula resulta muy difícil. En estos casos, el médico puede decidir colocar un clavo temporal a través de la articulación de la yema del dedo para mantenerla recta durante 8 semanas.
Tratamiento quirúrgico
Tu médico podría plantearse una intervención quirúrgica si hay un fragmento grande de fractura por avulsión o si la articulación está desalineada (subluxada). En estos casos, la cirugía se realiza para reparar la fractura y realinear la articulación utilizando clavos que mantengan unidos los fragmentos óseos mientras se cura la lesión.
Como se ha mencionado anteriormente, también se puede considerar la cirugía si no puedes o no quieres llevar una férula durante 8 semanas. La fijación de la articulación en posición recta actúa como una férula interna; sin embargo, esto conlleva un mayor riesgo de complicaciones asociadas a la cirugía.
Si no hay fractura y la articulación está bien alineada, no es habitual tratar el dedo en martillo con cirugía. El tendón es muy delgado, y las reparaciones con sutura resultan difíciles, si no imposibles. Los injertos de tendón —que consisten en extraer tendón de otra parte del cuerpo y aplicarlo al dedo lesionado— son complicados y no siempre eficaces. Por lo tanto, la inmovilización con férula suele ser el tratamiento de elección.
En un «dedo de mazo» crónico (la lesión se remonta a varios meses o años), se puede plantearse la fusión de la articulación. La fusión articular elimina el movimiento de la articulación y la fija en una posición permanente y funcional. En el caso de las articulaciones DIP e IP, la fusión suele realizarse de forma bastante recta para mejorar tanto el aspecto como la función.
Resultados
Independientemente del tratamiento, la mayoría de los pacientes con dedo en martillo obtienen buenos resultados cuando reciben un tratamiento adecuado y oportuno.
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