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Guía de seguridad para conductores mayores

Si llevas ya bastantes años conduciendo, aportas una gran experiencia y conocimientos a esta tarea. Sin embargo, ciertos cambios que pueden producirse con la edad podrían afectar a tus habilidades al volante.

Afortunadamente, existen técnicas que te ayudan a sacar el máximo partido a tu capacidad al volante y a reducir al mínimo el riesgo de sufrir lesiones. Si has notado que ahora tardas más en reaccionar ante las situaciones mientras conduces, pide a alguien de confianza que te acompañe en un viaje en coche y que observe cómo conduces.

Las situaciones de tráfico en las autopistas, carreteras y calles de hoy en día plantean numerosos retos, pero los accidentes de tráfico se pueden evitar.

Conoce tus medicamentos

  • Infórmate de cómo los medicamentos afectan a tu capacidad para conducir. Algunos medicamentos ralentizan el tiempo de reacción, reducen la concentración, provocan visión borrosa o dificultan la movilidad.
  • Pregunta a tu médico o farmacéutico si algún medicamento, ya sea con receta o de venta libre, que estés tomando podría afectar a tu capacidad para conducir.

Conducir con seguridad requiere toda tu atención

Reducir el ruido

  • Limita la conversación a lo estrictamente necesario.
  • Mantén la radio apagada o con el volumen bajo.

Reducir las distracciones

  • Presta atención al tráfico que tienes delante, detrás y a tu lado. No dejes que el paisaje te distraiga de la carretera.
  • Evita conducir un coche que tenga los parabrisas tintados.
  • Evita utilizar el móvil, un asistente digital personal o un reproductor de MP3 mientras conduces. Según la Administración Nacional de Seguridad Vial (NHTSA), aproximadamente 600 000 conductores utilizaban el móvil sin manos libres en algún momento de su trayecto en un día cualquiera.
  • Nunca envíes mensajes de texto mientras conduces. Según la NHTSA, enviar mensajes de texto al volante aumenta considerablemente el riesgo de sufrir un accidente.

Para obtener más información sobre los peligros de conducir distraído, visita la campaña de servicio público de la AAOS: «Decide to Drive».

Consejos para una conducción segura

  • Evita las calles, carreteras y cruces con mucho tráfico.
  • Modifica tu ruta para evitar girar a la izquierda. (Los estudios demuestran que muchos accidentes en los que se ven implicadas personas mayores se producen al girar a la izquierda.)
  • Si es posible, evita conducir en hora punta.
  • Evita viajar durante fuertes tormentas o cuando haya nieve o hielo en las carreteras.
  • Conduce distancias más cortas.
  • Conduce solo durante las horas diurnas. Intenta evitar viajar en la dirección del sol cuando se pone o sale. La intensidad del sol puede resultar muy molesta para los ojos.
  • Compensa cualquier pérdida de fuerza o flexibilidad conduciendo un coche con dirección asistida, frenos asistidos, cambio automático y asientos y volante ajustables. En los casos más graves, se pueden instalar dispositivos especiales en el vehículo para facilitar muchas de las funciones de conducción.
  • No te encorves ni te inclines hacia delante mientras conduces. Los asientos de coche firmes ofrecen mayor apoyo para la espalda. Ajusta el asiento del conductor de manera que tus hombros queden paralelos a la parte superior del volante.

Respeta las normas de circulación

  • Conduce respetando el límite de velocidad indicado o mantente en el carril de la derecha si vas más lento. Si te parece que los coches van demasiado rápido, cámbiate a otra ruta.
  • Conduce con precaución y cede el paso.

La Asociación Americana de Jubilados recomienda que, en condiciones meteorológicas favorables, se mantenga una distancia suficiente con el vehículo que circula delante, de modo que se tarden tres segundos en alcanzar el punto que acaba de dejar atrás ese conductor. En caso de mal tiempo, hay que ampliar ese tiempo a cinco segundos.

Las normas de tráfico cambian a veces. Ponte en contacto con la Dirección General de Tráfico de tu estado y solicita las normas de circulación más recientes. Quizá te interese hacer un curso de «reciclaje» de conducción. En muchas ciudades hay organizaciones que ofrecen clases para que los conductores mayores se pongan al día. Ponte en contacto con tu club local de la AAA para informarte sobre el curso «Conducción segura para conductores mayores» de la AAA.

Consulta el «Programa 55 Alive/Seguridad al volante» de la Asociación Americana de Jubilados (AARP).

Llama al 1-800-621-6244 para informarte sobre el curso de conducción defensiva del Consejo Nacional de Seguridad dirigido a conductores mayores.

Mantente sano

Tu coordinación, flexibilidad y tiempo de reacción —habilidades importantes para conducir— dependen de tu estado físico y mental. Debes someterte a revisiones médicas exhaustivas cada año e informar a tus médicos si se ha producido algún cambio en tu estado de salud.

La vista te proporciona entre el 85 y el 90 por ciento de la información necesaria para conducir. Tu capacidad para conducir puede verse afectada por cataratas, glaucoma u otros cambios en la visión. Otras afecciones relacionadas con la edad o de carácter médico que podrían afectar a tu rendimiento al volante son la rigidez de tobillo, el dolor o la debilidad en la muñeca, y el dolor de rodilla o cadera o la disminución amplitud de movimiento.

Si estás en tratamiento por alguna enfermedad, consulta con tu médico si es recomendable que conduzcas.

  • No permitas que se fume en tu coche. El humo puede agravar tu congestión y afectar a tu visión nocturna.
  • No conduzcas si estás cansado.
  • Si necesitas gafas para conducir, póntelas cada vez que salgas a la carretera, aunque sea un trayecto corto.
  • Una alimentación adecuada, el ejercicio, un descanso suficiente y el control del estrés te ayudarán a mantener tus habilidades al volante. Asegúrate de beber suficiente agua.

Viajes largos

  • Prepárate con antelación para los viajes largos. Planifica tu ruta en un mapa, tomando nota de las salidas, los puntos de referencia, la distancia prevista, etc.
  • Descansa lo suficiente la noche antes de salir.
  • Tómate tu tiempo. Haz una pausa cada 1 hora y media o 2 horas de conducción. Sal del coche y estírate.
  • Lleva agua embotellada y un botiquín de primeros auxilios en el coche.
  • Limpia con regularidad los faros delanteros, las luces traseras, el parabrisas (por dentro y por fuera) y la luneta trasera de tu vehículo.
  • Mantén tu vehículo en buen estado de funcionamiento.

Fuente: Asociación Americana de Jubilados; Administración Nacional de Seguridad Vial (NHTSA); Consejo Nacional de Seguridad

La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en el presente documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.

 

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