Mantenerse sano
Prevención de lesiones en las artes marciales
Las artes marciales mixtas, las artes marciales tradicionales y las prácticas de defensa personal difieren en cuanto a técnicas, normas, equipamiento e intensidad. Por ello, la práctica de las artes marciales provoca una amplia variedad de lesiones que pueden variar de leves a graves.
Las lesiones más habituales en las artes marciales son los esguinces, las distensiones, los cortes y los hematomas. También se producen fracturas óseas. Estas lesiones suelen afectar a la rodilla, el tobillo, el hombro y el codo. Las manos son especialmente vulnerables a las lesiones en las artes marciales que implican golpes.
Las artes marciales en las que se realizan golpes también provocan más lesiones en la cabeza, la cara, la nariz y la boca. También se producen conmociones cerebrales. Algunos tipos de artes marciales incluyen movimientos y llaves que pueden provocar lesiones en el cuello.
Existen varias estrategias que pueden ayudar a prevenir las lesiones en las artes marciales, como el uso de un equipo de protección adecuado y una formación y supervisión exhaustivas a la hora de aprender nuevas técnicas.
Una preparación adecuada
- Hazte un examen físico. Es importante que acudas al médico antes de practicar cualquier deporte. En casi todos los deportes de instituto y universidad es necesario presentar el historial clínico y un reconocimiento médico; sin embargo, los deportes comunitarios y las artes marciales no suelen exigir dicha documentación. Los problemas cardiovasculares, neurológicos y musculoesqueléticos deben ser evaluados minuciosamente por un profesional sanitario, como un médico de atención primaria, antes de comenzar cualquier entrenamiento.
- Mantén tu forma física. Asegúrate de estar en buena forma física cuando comiences el entrenamiento de artes marciales. La fatiga durante el entrenamiento y la competición suele provocar una técnica deficiente y lesiones. No realices ninguna actividad si estás demasiado cansado para hacerlo de forma segura.
Si no estás en forma al inicio de tu entrenamiento, aumenta gradualmente tu nivel de actividad y ve mejorando poco a poco hasta alcanzar un mayor nivel de forma física. Es fundamental desarrollar tu fuerza y resistencia antes de intentar técnicas complejas de artes marciales. Correr, saltar a la comba, montar en bicicleta y nadar son buenas actividades cardiovasculares que te ayudarán a mejorar tu forma física. El ejercicio anaeróbico, como el entrenamiento de fuerza y los ejercicios pliométricos, también mejorará tu rendimiento. - Calienta. Dedica siempre un tiempo a calentar. Los estudios demuestran que los músculos fríos son más propensos a sufrir lesiones. Calienta haciendo saltos de tijera, corriendo o caminando sin moverte del sitio durante 3 a 5 minutos.
- Haz un ejercicio de enfriamiento y estírate. A menudo se descuida el estiramiento al final del ejercicio debido a las apretadas agendas. El estiramiento puede ayudar a reducir el dolor muscular y a mantener los músculos elásticos y flexibles. Asegúrate de estirarte después de cada sesión de entrenamiento para reducir el riesgo de lesiones.
- Hidrátate. Incluso unos niveles leves de deshidratación pueden afectar al rendimiento deportivo. Si no has ingerido suficientes líquidos, tu cuerpo no podrá enfriarse eficazmente a través del sudor y la evaporación. Una recomendación general es beber 24 onzas de líquido sin cafeína dos horas antes de hacer ejercicio. También es recomendable beber 8 onzas adicionales de agua o bebida deportiva justo antes de hacer ejercicio. Mientras haces ejercicio, haz una pausa cada 20 minutos para beber un vaso de 8 onzas de agua.
Asegúrate de disponer del equipo adecuado
- El casco es imprescindible durante los combates de entrenamiento.
- Las coquillas y los cinturones protectores refuerzan la protección de la zona de la ingle.
- Utiliza un protector bucal para protegerte los dientes, la boca y la lengua.
- Si llevas gafas, utiliza gafas de seguridad o protectores oculares para protegerte los ojos.
- Envuelve las manos con las vendas del tamaño adecuado y utilizando la técnica correcta. Las manos bien vendadas te darán sensación de seguridad. También se recomienda llevar guantes cuando sea necesario.
- Es importante llevar un calzado adecuado. En suelos con moqueta, evita los calcetines o el calzado que pueda hacerte resbalar. En muchos casos, ir descalzo ofrece mayor estabilidad. Consulta con tu entrenador o supervisor qué tipo de calzado sería el más adecuado para tu actividad y tu nivel de habilidad.
Enfoque en la técnica
- La supervisión (observación y control) es fundamental. Un entrenador o supervisor debe supervisar a los participantes durante todas las sesiones, especialmente cuando se realizan movimientos complejos o exigentes.
- Protegerse durante una caída debería ser una de las primeras técnicas que aprendas y perfecciones. Ser lanzado por un rival a gran velocidad o caer sobre el cuello o la cabeza puede provocar lesiones graves.
- Practica las nuevas técnicas a media velocidad. También es útil hablar con tu entrenador o supervisor antes de intentar un nuevo movimiento, para asegurarte de que entiendes cómo ejecutarlo de forma segura.
- Comprende los peligros que conlleva realizar las llaves de sumisión de forma incorrecta.
- Hay que saber cuánta fuerza puede provocar lesiones.
- Infórmate del nivel de experiencia de tu oponente. Es posible que los participantes más noveles no se den cuenta de cuándo corren el riesgo de sufrir una lesión.
- Cuando te sujeten, debes saber reconocer cuándo debes rendirte por tu propia seguridad.
- Comprende qué parte o partes de tu cuerpo corren peligro con cada movimiento concreto.
- Llave de brazo: codo, antebrazo, hombro
- Estrangulamiento triangular: garganta, cuello
- Americana: hombro, codo
- Kimura: hombro, codo
- Gancho de talón (una de las técnicas más peligrosas): rodilla, tobillo, pie
- Guillotina: cuello y garganta
- En los deportes de combate en los que se utilizan categorías de peso, bajar de peso puede ser una práctica habitual. Si estás pensando en bajar de peso, consulta con tu médico o con un dietista cualificado para determinar una forma saludable de adelgazar de manera segura.
Garantizar un entorno seguro
- Practica en una zona bien acolchada.
- Presta atención a lo que te rodea mientras los demás participantes están practicando para evitar choques.
Prepárate para las lesiones
- Los entrenadores, preparadores físicos y demás personal deben tener conocimientos de primeros auxilios y ser capaces de prestarlos en caso de lesiones leves, como cortes en la cara, contusiones o distensiones y esguinces leves.
- Prepárate para las emergencias. Todos los entrenadores, preparadores físicos y demás personal deben contar con un plan para ponerse en contacto con el personal médico y solicitar ayuda en caso de lesiones graves, como conmociones cerebrales, luxaciones, contusiones, esguinces, abrasiones y fracturas.
Reincorporación segura a la actividad
Los síntomas de un jugador lesionado deben haber desaparecido por completo antes de que pueda reincorporarse a la actividad. Por ejemplo:
- En caso de tener algún problema articular, el participante no debe presentar dolor ni hinchazón, debe tener amplitud de movimiento completa y una fuerza normal.
- En caso de conmoción cerebral, el participante no debe presentar síntomas ni en reposo ni al realizar ejercicio, y debe recibir el visto bueno de un profesional médico cualificado.
Aportado y/o actualizado por
Revisado por pares por
La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en el presente documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.
El contenido de este sitio web puede haber sido traducido del inglés a otros idiomas mediante herramientas de inteligencia artificial. Las traducciones se ofrecen para comodidad de los lectores y es posible que no hayan sido revisadas ni verificadas por profesionales sanitarios. La AAOS no ofrece ninguna garantía respecto a la exactitud, fiabilidad o exhaustividad de la información traducida y declina toda responsabilidad por cualquier problema que pueda derivarse de su uso. Se recomienda encarecidamente a los usuarios que consulten el contenido original en inglés y que acudan a profesionales sanitarios cualificados antes de tomar cualquier decisión médica. Al utilizar el contenido traducido, usted reconoce y acepta estas limitaciones y asume toda la responsabilidad por cualquier confianza depositada en la información proporcionada.