Mantenerse sano
Seguridad con el casco
Independientemente de tu edad o nivel de experiencia, siempre que montes en bicicleta o patinete, practiques patinaje en línea, monopatín o esquí, o realices cualquier otra actividad en la que tu cabeza esté expuesta a sufrir lesiones, debes llevar siempre casco. De hecho, muchos estados cuentan con leyes que obligan a llevar casco.
Los niños menores de 12 años también deben llevar casco cuando vayan en trineo.
Por qué hay que llevar casco
Según elConsejo Nacional de Seguridad (NSC), el número de muertes evitables por accidentes de tráfico relacionados con el uso de la bicicleta aumentó un 53 % entre 2014 y 2023 (el último año del que se dispone de datos).
Los cortes, los moratones e incluso las fracturas se curan, pero el daño cerebral puede ser permanente. Incluso una caída a baja velocidad puede provocar un traumatismo craneal grave. Muchas de estas lesiones incapacitantes pueden evitarse llevando casco. Según un importante estudio de 2016 sobre el uso del casco de bicicleta en todo el mundo, llevar casco al montar en bicicleta reduce el riesgo de sufrir un traumatismo craneal grave en casi un 70 % y el de sufrir un traumatismo craneal mortal en un 65 %.
Hay que llevar casco en cada salida en bicicleta, por muy corta que sea. Muchos accidentes ocurren cerca de casa.
Cómo te protegen los cascos
Cuando llevas puesto el casco durante una caída o un accidente, la fuerza del impacto se distribuye por toda la superficie del casco, en lugar de concentrarse en la cabeza.
Además, la espuma de plástico gruesa (poliestireno rígido) que se encuentra dentro de la carcasa exterior rígida del casco proporciona una protección que amortigua el golpe.
Siempre debes comprar un casco nuevo tras un accidente grave. Aunque el casco parezca estar en buen estado, el interior puede haber sufrido daños.
Cómo elegir un casco
Los grandes almacenes de descuento, las tiendas de artículos deportivos y las tiendas de bicicletas ofrecen numerosos modelos de cascos cuyo precio suele rondar los 20 dólares o más.
Asegúrate de elegir un casco que cumpla con las normas de la Comisión de Seguridad de Productos de Consumo o de la Fundación Snell Memorial. Estas normas se han endurecido, por lo que, si tienes un casco antiguo, quizá sea el momento de comprarte uno nuevo.
Tómate tu tiempo para probarte varios cascos y elige uno que tenga la talla y el ajuste adecuados. Según la Fundación Snell Memorial, debes probarte el casco durante entre 5 y 10 minutos para asegurarte de que se ajusta correctamente. Un casco debe:
- Se ajusta perfectamente. No se desliza ni de lado a lado ni de delante hacia atrás.
- Nivel. Se sitúa en posición perpendicular sobre la cabeza, cubriendo la parte superior de la frente. No se inclina en ninguna dirección.
- Estable. La correa de la barbilla evita que el casco se mueva en cualquier dirección. Las correas de la barbilla deben sustituirse si se rompe alguna parte de la hebilla. De lo contrario, el casco podría salirse en caso de accidente.
También es importante elegir el tipo de casco adecuado para la actividad que vayas a realizar. Cada tipo de casco está diseñado para protegerte de los impactos a los que estás más expuesto durante un deporte o actividad concretos. Llevar un casco inadecuado puede suponer que tu cabeza y tu cerebro no estén debidamente protegidos en caso de caída o choque, lo que aumenta la probabilidad de que sufras una lesión.
Muchos cascos de bicicleta son transpirables, ligeros y están disponibles en una gran variedad de colores. Elige un casco que los conductores puedan ver.
Los niños y los cascos
Los niños pequeños son especialmente vulnerables a los traumatismos craneales, ya que tienen la cabeza proporcionalmente más grande y el centro de gravedad más alto, y su coordinación aún no está completamente desarrollada. A los niños les resulta más difícil esquivar obstáculos cuando van en bicicleta, en trineo, en patines en línea, esquiando o realizando otras actividades.
Los niños de entre 5 y 14 años presentan la tasa de lesiones más elevada de entre todos los ciclistas, y los accidentes de bicicleta son una de las principales causas de muerte entre los niños.
Cuando compres un casco para tu hijo, asegúrate de elegir uno que le quede bien ahora, no uno en el que «crezca» para poder usarlo más adelante. Del mismo modo, asegúrate de comprar un casco nuevo si el que utiliza actualmente le queda demasiado pequeño a medida que tu hijo crece.
Consejos para ayudar a los niños a comprender la importancia de llevar casco:
- Da ejemplo. Los adultos siempre deben llevar casco cuando realicen actividades en las que exista riesgo de colisión.
- Ten en cuenta que tu hijo tendrá más ganas de ponerse el casco si le gusta cómo queda.
Los cascos de bicicleta salvan vidas y previenen lesiones, pero hay algunas situaciones en las que no son adecuados:
- Los niños no deben llevar casco cuando trepan a los árboles o juegan en los parques infantiles. El casco podría engancharse en un árbol o en algún elemento del parque y estrangular al niño.
- Dado que es posible que los músculos del cuello de un bebé no sean lo suficientemente fuertes como para sostener un casco, no montes en bicicleta con un niño menor de 1 año.
Cascos de esquí
Durante la práctica del esquí pueden producirse lesiones en la cabeza y, cuando ocurren, pueden tener consecuencias devastadoras. Los cascos están diseñados específicamente para cada deporte, por lo que no debes llevar un casco de bicicleta en las pistas. Es obligatorio llevar casco de esquí.
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