Enfermedades y afecciones
Andar de puntillas
Caminar de puntillas es una forma de andar en la que el niño camina apoyándose en la parte anterior del pie, sin que los talones toquen el suelo. Es habitual en los niños que están aprendiendo a andar. Sin embargo, a partir de los 2 años, la mayoría de los niños dejan de caminar de puntillas y comienzan a andar con un patrón normal, desde el talón hasta la punta del pie.
En casos muy excepcionales, seguir caminando de puntillas después de los 2 años puede ser un síntoma de una afección médica subyacente. Sin embargo, en la gran mayoría de los casos, el hábito persistente de caminar de puntillas es idiopático, lo que significa que se desconoce la causa exacta. Los niños mayores que siguen caminando de puntillas pueden hacerlo simplemente por costumbre o porque los músculos y tendones de las pantorrillas se han tensado con el paso del tiempo.
El tratamiento para la costumbre persistente de caminar de puntillas suele consistir en un periodo de escayola o ortesis para ayudar a estirar los músculos y tendones de las pantorrillas y favorecer una marcha normal.
Anatomía
La pantorrilla está formada por dos músculos principales:
- Músculo gastrocnemio. Esel músculo más grande de la pantorrilla. Sus dos partes forman el bulto que se aprecia bajo la piel.
- Músculo sóleo. Estemúsculo, más pequeño y plano, se encuentra debajo del músculo gastrocnemio.
Ambos músculos se unen en la base de la pantorrilla, donde se transforman en el tendón de Aquiles. A continuación, el tendón de Aquiles se inserta en el calcáneo (hueso del talón). Cuando contraes los músculos de la pantorrilla, el tendón de Aquiles tira del talón.
En algunos niños que caminan de puntillas, esta combinación de músculos y tendones puede ser más corta al nacer, o puede acortarse con el tiempo, lo que impide que el niño apoye los talones en el suelo y camine con los pies planos.
Sin embargo, en la mayoría de los niños que caminan de puntillas, la combinación músculo-tendinosa es lo suficientemente larga como para que el niño sea capaz de caminar con los talones apoyados si se le recuerda que lo haga.
Causa
En la gran mayoría de los niños, el hábito de caminar de puntillas es idiopático, lo que significa que se desconoce la causa exacta. Cuando estos niños son evaluados por un médico, los resultados de sus exploraciones físicas y pruebas neurológicas son normales.
Causas médicas
En un número menor de casos, caminar persistentemente de puntillas puede ser un síntoma de una afección médica subyacente, como por ejemplo:
- Parálisis cerebral
- Distrofia muscular
- Una anomalía de la médula espinal
- Enfermedades neurológicas
Aunque los niños con trastornos relacionados con el autismo caminan de puntillas con más frecuencia que los niños con un desarrollo normal, no existe una relación directa entre ambas condiciones, y es posible que su costumbre de caminar de puntillas tenga un origen sensorial.
Síntomas
La mayoría de los niños pequeños que caminan de puntillas son capaces de caminar con los pies planos cuando se les pide que lo hagan. Sin embargo, muchos niños mayores que siguen caminando de puntillas (normalmente los mayores de 5 años) no son capaces de caminar con los talones apoyados. Estos niños pueden quejarse de problemas a la hora de llevar zapatos o de participar en actividades deportivas o recreativas.
Algunos niños que caminan de puntillas no presentan molestias concretas, pero sus padres siguen preocupados por el impacto que su forma de caminar pueda tener en su desarrollo futuro como adolescentes y adultos.
Revisión médica
El médico de su hijo empezará por hacerle una serie de preguntas sobre él, entre ellas:
- ¿Hubo alguna complicación durante el embarazo o tu hijo nació prematuro?
- ¿Qué edad tenía tu hijo cuando alcanzó hitos del desarrollo como sonreír, sentarse y caminar?
- ¿Cuándo empezó a andar de puntillas? (Por ejemplo, ¿empezó cuando tu hijo comenzó a andar por sí solo o a una edad más avanzada?)
- ¿Camina de puntillas con ambos pies o solo con uno? (Caminar de puntillas solo con un pie puede ser motivo de mayor preocupación para el médico de tu hijo, ya que a veces puede indicar un problema neurológico.)
- ¿Hay antecedentes familiares de caminar de puntillas?
- ¿Hay antecedentes familiares de trastornos neurológicos o musculares?
- ¿Qué porcentaje del tiempo se pasa caminando de puntillas?
- Si se lo pidieran, ¿tu hijo sería capaz de caminar con los pies planos?
- ¿Se queja tu hijo de dolor en los pies o las piernas, de debilidad en las piernas o de dificultad para seguir el ritmo de otros niños de su misma edad?
examen físico
La exploración física suele comenzar con el médico observando a su hijo mientras camina. Para evitar el «caminar de médico» (el paciente se esfuerza por caminar correctamente cuando el médico le está observando), es posible que esto se haga incluso antes de que su hijo se dé cuenta de que está siendo observado.
A continuación, el médico le pedirá que le muestre cómo camina habitualmente su hijo (de puntillas), y después cómo camina «lo mejor posible» (con los pies lo más planos posible). Además de observar la forma de caminar de puntillas durante este tiempo, el médico también evaluará la fluidez de la marcha como parte de una evaluación neurológica.
Durante la exploración física, el médico de su hijo también:
- Comprueba si los pies de tu hijo presentan alguna anomalía, incluidas las diferencias entre el pie izquierdo y el derecho.
- Fíjate en las diferencias en la longitud de las piernas y en el tamaño de los muslos y las pantorrillas.
- Comprueba si uno o ambos músculos de la pantorrilla están tensos pidiendo a tu hijo que mueva los pies y los tobillos de diferentes maneras.
- Comprueba amplitud de movimiento las caderas y las rodillas.
- Fíjate si hay alguna anomalía cutánea o de otro tipo en las extremidades inferiores y la espalda.
Pruebas
Examen neurológico.Algunas pruebas neurológicas sencillas ayudarán a determinar si las anomalías en el sistema nervioso de su hijo podrían estar contribuyendo a que camine de puntillas. El examen se adaptará a la edad de su hijo, a su nivel de desarrollo y a su capacidad para colaborar.
Durante la consulta, el médico de su hijo:
- Evalúa si hay alguna contractura o tensión excesiva en los músculos de los brazos o las piernas.
- Comprueba la fuerza de los músculos principales.
- Comprueba los reflejos de tu hijo golpeando suavemente con un martillo de goma pequeño o con la yema del dedo en diferentes puntos del cuerpo.
- Comprueba la sensibilidad o la sensación en los brazos y las piernas.
Otras pruebas.La marcha de puntillas idiopática es un diagnóstico de exclusión, lo que significa que no se han podido identificar otros problemas a partir del historial médico y la exploración física de tu hijo. Por este motivo, no suele indicarse la realización de pruebas específicas, como radiografías, tomografías computarizadas (TC) y resonancias magnéticas (RM), ni pruebas nerviosas y musculares con parches de electrodos o agujas.
Tratamiento
El tratamiento para caminar de puntillas depende de varios factores, entre los que se incluyen:
- La edad del niño
- Si el niño es capaz de caminar con los pies planos
Tratamiento no quirúrgico
En el caso de los niños de entre 2 y 5 años que pueden caminar con los pies planos, el tratamiento inicial es siempre no quirúrgico.
El tratamiento no quirúrgico puede incluir:
- Observación.Es posible que el médico de su hijo le recomiende simplemente vigilarlo mediante visitas periódicas a la consulta durante un tiempo. Si su hijo camina de puntillas por costumbre, es posible que deje de hacerlo por sí solo.
- Yesos en serie.El médico de su hijo puede colocarle una serie de yesos cortos para caminar que le ayuden a estirar y alargar progresivamente los músculos y tendones de la pantorrilla y a corregir el hábito de caminar de puntillas. Los yesos en serie suelen aplicarse durante un periodo de varias semanas.
- Ortesis.El uso de una ortesis de tobillo y pie (AFO) puede ayudar a estirar y alargar los músculos y los tendones. Una AFO es una ortesis de plástico que se extiende por la parte posterior de la pantorrilla y mantiene el pie en un ángulo de 90°. Por lo general, el tratamiento con ortesis se prolonga durante más tiempo que el tratamiento con yeso (meses en lugar de semanas).
- Tratamiento con Botox.En el caso de determinados pacientes —normalmente aquellos que presentan una anomalía neurológica que provoca un aumento del tono muscular—, también se puede administrar una inyección de toxina botulínica tipo A (Botox®) para relajar temporalmente los músculos de la pantorrilla. Esto permitirá que los músculos se estiren con mayor facilidad durante el tratamiento con yesos sucesivos o con ortesis.
Tratamiento quirúrgico
En los niños mayores de 5 años que caminan de puntillas, los músculos de la pantorrilla y los tendones de Aquiles pueden estar tan tensos que les resulte imposible caminar con los pies planos. En estos pacientes, el médico puede recomendar una intervención quirúrgica para alargar los tendones de Aquiles. El alargamiento de los tendones mejorará amplitud de movimiento permitirá un mejor funcionamiento del pie y el tobillo.
La parte del tendón que se alarga depende de si es posible colocar el pie del paciente en posición plana a la altura del tobillo con la rodilla flexionada. Existen varias técnicas para alargar diferentes zonas del tendón. El médico te explicará cuál es la técnica más adecuada para tu hijo.
La intervención suele realizarse de forma ambulatoria (sin necesidad de pasar la noche en el hospital). Una vez alargados los tendones, mientras su hijo aún está dormido, el médico le colocará unas escayolas cortas para caminar en las piernas. Estas escayolas suelen llevarse entre 4 y 6 semanas.
Recuperación
Por lo general, se recomienda la fisioterapia tanto tras un tratamiento quirúrgico como tras uno no quirúrgico, para ayudar al paciente a aprender a caminar con los pies planos de forma más constante. La fisioterapia tras la cirugía no suele comenzar hasta que se hayan retirado los yesos de marcha.
Resultado
La mayoría de los pacientes mejoran con el tiempo y pueden realizar actividades normales y practicar deporte. Sin embargo, los estudios demuestran que algunos niños seguirán caminando de puntillas, incluso después de someterse a varias series de yesos o a una intervención quirúrgica.
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