Enfermedades y afecciones
Leucemia
La leucemia es un cáncer que se desarrolla en la médula ósea, el tejido esponjoso que se encuentra dentro de la mayoría de los huesos. En los pacientes con leucemia, la médula ósea produce glóbulos blancos anormales. Estas células anormales no funcionan igual que los glóbulos blancos sanos. En cambio, crecen y se dividen sin control, desplazando y reemplazando a las células normales. Como resultado de esta alteración en la función sanguínea, los pacientes con leucemia pueden sentirse débiles o agotados, presentar hematomas con facilidad y ser más propensos a las infecciones.
El tratamiento de la leucemia generalmente se desarrolla en tres fases; cada fase implica una combinación única de quimioterapia y medicamentos.
Descripción
En la médula ósea, los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas inmaduras se multiplican, maduran y se liberan al torrente sanguíneo. Sin embargo, en algunos casos, las mutaciones genéticas provocan cambios en estas células que pueden alterar este proceso.
En pacientes con leucemia, algunos glóbulos blancos de la médula ósea no maduran completamente, por lo que no funcionan correctamente. Estas células anormales crecen más rápido que las normales y continúan creciendo cuando deberían detenerse. Con el tiempo, comienzan a acumularse en la médula ósea, lo que dificulta el funcionamiento y el crecimiento normales de los glóbulos rojos sanos.
Clasificación de la leucemia
La leucemia se clasifica como aguda o crónica, según la rapidez con que progrese:
- Leucemia aguda. La leucemia aguda progresa rápidamente. Esta enfermedad se caracteriza por la presencia de un gran número de glóbulos blancos inmaduros que se multiplican con mucha rapidez. Los pacientes con leucemia aguda suelen presentar síntomas y requieren tratamiento inmediato para obtener el mejor resultado posible.
- Leucemia crónica. La leucemia crónica progresa muy lentamente, a lo largo de los años. Los pacientes pueden no presentar síntomas durante mucho tiempo y el diagnóstico puede ser casual, al realizarse un análisis de sangre por otro motivo. La leucemia crónica se caracteriza por la presencia de glóbulos blancos más maduros, similares a los glóbulos blancos normales. Si bien la leucemia crónica progresa lentamente, puede ser más difícil de curar que la leucemia aguda.
La leucemia se clasifica además según el tipo de glóbulo blanco al que afecta:
- Leucemia linfocítica. Este tipo de leucemia afecta a los linfocitos.
- Leucemia mielógena. Este tipo de leucemia afecta a las células mieloides.
Tipos de leucemia
Existen cuatro tipos principales de leucemia:
- Leucemia linfoblástica aguda (LLA)
- Leucemia linfoblástica crónica (LLL)
- Leucemia mieloide aguda (LMA), incluida la leucemia promielocítica aguda (LPA).
- Leucemia mieloide crónica (LMC)
La leucemia linfoblástica aguda es el tipo más común, representando aproximadamente el 80% de todos los casos. Se presenta con mayor frecuencia en niños y adolescentes.
Los otros tres tipos (LLL, LMA y LMC) se presentan con mayor frecuencia en adultos, generalmente en pacientes de entre 50 y 60 años.
Causa
Se desconoce la causa de la leucemia. Sin embargo, algunos factores pueden aumentar el riesgo de desarrollarla, como ciertas afecciones hereditarias, la exposición a ciertas toxinas o ciertos tipos de infecciones virales.
Síntomas
Los síntomas de la leucemia varían según el tipo específico; sin embargo, muchos pacientes experimentarán:
- Fatiga, intolerancia al ejercicio y dificultad para respirar, debido a la disminución de glóbulos rojos (anemia).
- Mayor susceptibilidad a las infecciones, debido a la disminución en la producción de glóbulos blancos que funcionan normalmente.
- Aparición de hematomas y sangrado con facilidad, debido a la disminución de la producción de plaquetas (trombocitopenia).
Otros signos y síntomas pueden incluir:
- Fiebre
- sudores nocturnos
- Pérdida de peso involuntaria
- Ganglios linfáticos agrandados
- Bazo agrandado
- Dolor de huesos y articulaciones
Aunque es raro, algunos pacientes pueden desarrollar fracturas óseas patológicas si un tumor debilita el hueso. Esto es más común si el tumor se desarrolla en un área de carga del esqueleto como el pelvis , columna vertebral o fémur (hueso del muslo).
Examen médico
examen físico
Su médico hablará con usted sobre su salud general y su historial médico, y le preguntará sobre sus síntomas. Luego le realizará una exploración. examen físico , Buscando:
- Ganglios linfáticos agrandados o endurecidos
- Signos de anemia
- Evidencia de agrandamiento del hígado o del bazo
Su médico utilizará análisis de sangre para ayudar a diagnosticar la leucemia.
Análisis de sangre
Se utilizarán varias pruebas diferentes para analizar su muestra de sangre. Estas pruebas incluyen:
- Hemograma completo con recuento diferencial. Esta prueba identifica y cuenta los diferentes tipos de glóbulos blancos presentes en la sangre.
- Citometría de flujo. Esta prueba busca marcadores de superficie celular que son exclusivos de los diferentes tipos de leucemia.
- Examen de frotis de sangre periférica. Esta prueba busca anomalías en la cantidad y la forma de los glóbulos blancos.
Otras anomalías que pueden detectarse mediante análisis de sangre incluyen anemia (bajo recuento de glóbulos rojos) o trombocitopenia (bajo recuento de plaquetas).
Puesta en escena
Identificar la etapa o la gravedad de su leucemia ayudará a su médico a determinar la estrategia de tratamiento más eficaz.
La estadificación se determina por una serie de factores, entre los que se incluyen:
- Resultados de los análisis de sangre
- Grado de efecto sobre otras líneas celulares normales
- Afectación tisular (en algunos tipos)
Tratamiento
El tratamiento para la leucemia generalmente se desarrolla en tres fases. Cada fase implica diferentes combinaciones de quimioterapia y medicamentos. Su médico considerará varios factores al determinar las terapias adecuadas en cada fase, entre ellos:
- Su edad
- El tipo específico de leucemia
- Si usted tiene otras afecciones de salud subyacentes
- Su preferencia por un tratamiento específico
Fases del tratamiento
Las tres fases del tratamiento para la leucemia suelen incluir:
Inducción de la remisión. Durante la primera fase del tratamiento, se utilizan varios medicamentos contra el cáncer para combatir y destruir la mayor cantidad posible de células anormales, con el objetivo de lograr la remisión del cáncer. Esta fase puede durar meses, pero generalmente finaliza en un año.
Terapia de consolidación. Una vez alcanzada la remisión, el tratamiento se centra en prevenir la propagación del cáncer a otras partes del cuerpo. Las terapias utilizadas en esta fase pueden incluir ciclos adicionales de quimioterapia, otros medicamentos específicos para la leucemia o trasplante de médula ósea con células madre. Esta fase suele completarse en menos de dos años.
Terapia de mantenimiento. La tercera fase del tratamiento se centra en mantener la remisión del cáncer mediante una combinación de medicamentos y ciclos de quimioterapia. La duración de la terapia de mantenimiento varía según la gravedad de la leucemia.
También pueden estar disponibles tratamientos innovadores a través de estudios clínicos para pacientes que cumplan con ciertos criterios de selección. Su médico le explicará el mejor tratamiento para su caso particular.
Resultado
El resultado del tratamiento dependerá de varios factores, entre ellos:
- Su edad
- El tipo específico de leucemia
- El método de tratamiento
Tras el tratamiento, se reunirá con su médico para que evalúe su respuesta a la terapia. También se programarán citas de seguimiento periódicas para que su médico pueda detectar signos de complicaciones o recurrencia del tratamiento. La leucemia puede reaparecer incluso muchos años después de haber finalizado el tratamiento. Por este motivo, la mayoría de los pacientes necesitarán un seguimiento durante varios años.
El pronóstico para los pacientes con leucemia es muy variable. Incluso dentro de un mismo tipo de leucemia, algunos pacientes responden bien a ciertos tratamientos, mientras que otros no. Su médico le explicará su pronóstico específico.
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