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Artroscopia de rodilla (Artroscopia de rodilla)

En muchas zonas se han reanudado las intervenciones ortopédicas no esenciales que se pospusieron debido a la COVID-19.   Para más información: Preguntas y respuestas de los pacientes sobre la cirugía electiva y la COVID-19. Para los pacientes cuyas intervenciones aún no se han reprogramado: Qué hacer si se pospone su cirugía ortopédica.

La artroscopia es una intervención quirúrgica habitual en la que se visualiza (-scopia) una articulación (artro-) mediante una pequeña cámara. La artroscopia permite a los médicos obtener una visión clara del interior de la rodilla. Esto les ayuda a diagnosticar y tratar los problemas de rodilla.

Los avances técnicos han dado lugar a monitores de alta definición y cámaras de alta resolución. Estas y otras mejoras han convertido a la artroscopia en una herramienta muy eficaz para tratar los problemas de rodilla. Según la Sociedad Americana de Ortopedia y Medicina Deportiva, cada año se realizan más de 4 millones de artroscopias de rodilla en todo el mundo.

Descripción

La artroscopia se realiza a través de pequeñas incisiones. Durante la intervención, su cirujano ortopédico introduce el artroscopio (un instrumento con una pequeña cámara del tamaño de un lápiz) en la articulación de la rodilla. El artroscopio transmite la imagen a una pantalla de televisión. En la pantalla, su cirujano puede ver las estructuras de la rodilla con gran detalle.

Su cirujano puede utilizar la artroscopia para examinar, reparar o extirpar tejido lesionado. Para ello, se introducen pequeños instrumentos quirúrgicos a través de otras incisiones alrededor de la rodilla.

Preparación para la cirugía

Si decide someterse a una artroscopia de rodilla, es posible que necesite someterse a un reconocimiento físico completo con su médico de familia antes de la intervención. Su médico evaluará su estado de salud e identificará cualquier problema que pueda interferir en la intervención.

Antes de la intervención quirúrgica, informe a su cirujano ortopédico de cualquier medicamento o suplemento que esté tomando. El médico le indicará qué medicamentos debe dejar de tomar antes de la intervención.

Para ayudarle a planificar la intervención, su cirujano ortopédico puede solicitarle unas pruebas preoperatorias. Estas pueden incluir análisis de sangre o un ECG (electrocardiograma).

Cirugía

Casi todas las intervenciones de artroscopia de rodilla se realizan de forma ambulatoria.

Llegada

Su hospital o centro quirúrgico se pondrá en contacto con usted para facilitarle los detalles concretos de su cita. Probablemente le pedirán que acuda al hospital una o dos horas antes de la intervención. No coma ni beba nada a partir de la medianoche anterior a la intervención.

Anestesia

Cuando llegue para la intervención quirúrgica, un miembro del equipo de anestesia hablará con usted. La artroscopia puede realizarse bajo anestesia local, regional o general.

  • La anestesia local solo adormece la rodilla.
  • La anestesia regional adormece la parte del cuerpo situada por debajo de la cintura.
  • La anestesia general te hace dormir profundamente.

El anestesista le ayudará a decidir qué método sería el más adecuado para usted.

Si se le administra anestesia local o regional, es posible que pueda ver la intervención en la pantalla de un televisor.

Procedimiento

El cirujano ortopédico le practicará unas pequeñas incisiones en la rodilla. Se utilizará una solución estéril para llenar la articulación de la rodilla y extraer cualquier líquido turbio. Esto ayuda a que su cirujano ortopédico pueda ver la rodilla con claridad y con todo detalle.

La primera tarea de su cirujano es diagnosticar correctamente su problema. Insertará el artroscopio y utilizará la imagen que se proyecta en la pantalla para guiarse. Si es necesario un tratamiento quirúrgico, su cirujano introducirá instrumentos minúsculos a través de otra pequeña incisión. Estos instrumentos pueden ser tijeras, rasuradores o láseres.

Esta parte de la intervención suele durar entre 30 minutos y algo más de una hora. La duración depende de los resultados y del tratamiento necesario.

La artroscopia de rodilla se utiliza principalmente para:

  • Extirpar o reparar el cartílago de los meniscos rotos
  • Reconstrucción de un ligamento cruzado anterior roto
  • Extirpar fragmentos rotos de cartílago articular
  • Retirar fragmentos sueltos de hueso o cartílago
  • Extirpar tejido sinovial inflamado

Su cirujano puede cerrar las incisiones con una sutura o con steri-strips (pequeñas tiras adhesivas) y cubrirlas con un vendaje suave.

Le trasladarán a la sala de recuperación y podrá volver a casa en un plazo de 1 a 2 horas. Asegúrese de que haya alguien con usted que le lleve a casa.

Recuperación

La recuperación tras una artroscopia de rodilla es mucho más rápida que la de una cirugía tradicional de rodilla abierta. No obstante, es importante que siga cuidadosamente las instrucciones de su cirujano ortopédico una vez que regrese a casa. Debe pedir a alguien que le acompañe la primera noche en casa.

Inflamación

Mantenga la pierna elevada tanto como sea posible durante los primeros días tras la intervención quirúrgica. Aplique hielo siguiendo las recomendaciones de su médico para aliviar la inflamación y el dolor.

Cuidado de las compresas

Al salir del hospital, llevará un vendaje que le cubrirá la rodilla. Mantenga las incisiones limpias y secas. Su cirujano le indicará cuándo podrá ducharse o bañarse y cuándo deberá cambiarse el vendaje.

Su cirujano le atenderá en la consulta unos días después de la intervención para supervisar su evolución, revisar los resultados de la intervención y comenzar su programa de tratamiento postoperatorio.

Soportar peso

La mayoría de los pacientes necesitan muletas u otro tipo de ayuda tras la cirugía artroscópica. Su cirujano le indicará cuándo puede apoyar el peso sobre el pie y la pierna sin riesgo. Si tiene alguna duda sobre cómo apoyar el peso, llame a su cirujano.

Conducir vehículos

Su médico le explicará cuándo podrá volver a conducir. Esta decisión depende de varios factores, entre los que se incluyen:

  • La rodilla afectada
  • Si conduce un vehículo con cambio automático o manual
  • La naturaleza del procedimiento
  • Su nivel de dolor
  • Si está tomando medicamentos narcóticos para el dolor
  • Hasta qué punto puede controlar su rodilla.

Por lo general, los pacientes pueden volver a conducir entre 1 y 3 semanas después de la intervención.

Medicamentos

Su médico le recetará un analgésico para ayudarle a aliviar las molestias tras la intervención quirúrgica. También es posible que le recomiende medicamentos como la aspirina para reducir el riesgo de coágulos sanguíneos.

Ejercicios para fortalecer la rodilla

Debe ejercitar la rodilla con regularidad durante varias semanas después de la operación. Esto le permitirá recuperar la movilidad y fortalecer los músculos de la pierna y la rodilla.

El ejercicio terapéutico desempeñará un papel importante en su recuperación. Un programa de fisioterapia estructurado puede mejorar el resultado final.

Complicaciones y señales de alerta

Al igual que con cualquier intervención quirúrgica, la artroscopia de rodilla conlleva ciertos riesgos. Estos son poco frecuentes, leves y tratables.

Complicaciones

Entre los posibles problemas postoperatorios de la artroscopia de rodilla se incluyen:

  • Infección
  • Coágulos sanguíneos
  • Acumulación de sangre en la rodilla

Señales de alerta

Póngase en contacto con su cirujano ortopédico de inmediato si presenta alguno de los siguientes síntomas:

  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Zona de calor o enrojecimiento persistente alrededor de la rodilla
  • Dolor persistente o que va en aumento
  • Inflamación considerable en la rodilla
  • Aumento del dolor en el músculo de la pantorrilla

Resultado final

A menos que le realicen una reconstrucción de ligamentos, debería poder retomar la mayoría de sus actividades físicas al cabo de entre 6 y 8 semanas, o a veces incluso mucho antes. Las actividades de mayor impacto deben evitarse durante un periodo de tiempo más prolongado. Deberá consultar con su médico antes de reanudar las actividades físicas intensas.

Si su trabajo implica tareas pesadas, es posible que tenga que esperar más tiempo antes de poder reincorporarse a su puesto. Consulte con su médico cuándo es razonable y seguro que vuelva al trabajo.

El resultado final de su intervención quirúrgica dependerá probablemente del grado de daño que presente su rodilla. Por ejemplo, si el cartílago articular de su rodilla se ha desgastado por completo, es posible que no se pueda lograr una recuperación total. Es posible que tenga que cambiar su estilo de vida. Esto puede suponer limitar sus actividades y buscar alternativas de ejercicio de bajo impacto.

La AAOS no respalda ningún tratamiento, procedimiento, producto ni médico mencionado en el presente documento. Esta información se facilita con fines educativos y no pretende constituir un consejo médico. Cualquier persona que necesite asesoramiento o asistencia ortopédica específica debe consultar a su cirujano ortopédico o buscar uno en su zona a través del programa «Buscar un ortopedista» de la AAOS, disponible en este sitio web.

 

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