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Desgarros de los meniscus (Meniscus Tears)

En muchas áreas, los procedimientos ortopédicos no esenciales que se pospusieron debido a la COVID-19 se han reanudado. Para obtener más información: Preguntas y respuestas para pacientes sobre cirugía electiva y COVID-19. Para los pacientes cuyos procedimientos aún no se reprogramaron: Qué hacer si se pospuso la cirugía ortopédica.

Los desgarros de meniscos se encuentran entre las lesiones de rodilla más frecuentes. Los atletas, en especial quienes juegan deportes de contacto, corren riesgo de tener desgarros de meniscos. Sin embargo, cualquier persona de cualquier edad puede desgarrarse los meniscos. Cuando las personas hablan sobre cartílagos desgarrados en la rodilla, generalmente se refieren a los desgarros de meniscos.

Anatomía

Dos huesos se juntan y forman la articulación de la rodilla: el fémur y la tibia. La rótula (patela) se apoya frente a la articulación y brinda protección.

Dos partes en forma de cuña de fibrocartílago funcionan como amortiguadores entre el hueso del muslo y la espinilla. Estos son los meniscos. Los meniscos ayudan a transmitir el peso de un hueso a otro, y tienen un papel importante en la estabilidad de la rodilla.

Anatomía de la rodilla normal

Descripción

Los meniscos se pueden desgarrar por un traumatismo agudo o como resultado de cambios degenerativos que ocurren con el tiempo.  Los desgarros se clasifican por su aspecto y por el lugar del menisco en el que ocurre el desgarro. Los desgarros frecuentes son: asa de cubo, colgajo y radial.

Las lesiones de meniscos relacionadas con los deportes suelen ocurrir junto con otras lesiones de rodillas, como el desgarro del ligamento cruzado anterior (LCA).

Tipos comunes de desgarros

Causa

Los desgarros de meniscos agudos suelen ocurrir durante los deportes. Pueden suceder por una lesión de contacto o sin contacto, por ejemplo, un giro o una lesión de corte.

A medida que las personas envejecen, es más probable que tengan desgarros degenerativos de meniscos. El tejido gastado viejo es más susceptible a los desgarros. Un giro extraño al levantarse de una silla podría ser suficiente para provocar un desgarro en un menisco viejo.

Síntomas

Cuando se desgarra un menisco, es posible que se experimente una sensación de explosión. La mayoría de las personas pueden seguir caminando con la rodilla lesionada, y muchos atletas pueden seguir jugando con un desgarro. Pero, después de 2 o 3 días, gradualmente la rodilla se volverá más rígida y se inflamará más.

Los síntomas más frecuentes de un desgarro de menisco son los siguientes:

  • Dolor
  • Rigidez e inflamación
  • Fijación o bloqueo de la rodilla
  • Sensación de que la rodilla se desprende
  • Incapacidad de mover la rodilla en todo su rango de movimiento

Examen médico

Examen físico 

Después de analizar los síntomas y los antecedentes médicos, el médico le examinará la rodilla. Verificará si tiene sensibilidad a lo largo de la línea de la articulación donde se apoya el menisco. Esto suele indicar un desgarro.

Una de las pruebas principales para los desgarros de meniscos es la prueba McMurray. El médico le doblará la rodilla, y luego la estirará y girará. De este modo, aplica presión al menisco desgarrado. Si tiene un desgarro de menisco, este movimiento provocará dolor, un ruido de clic o una sensación de chasquido dentro de la articulación.

Pruebas de imágenes

Como otras lesiones de rodilla pueden provocar síntomas similares, el médico puede solicitar pruebas de imágenes para confirmar el diagnóstico.

Radiografías. Las radiografías brindan imágenes de las estructuras densas, como los huesos. Aunque una radiografía no mostrará el desgarro de menisco, el médico podría pedir una para buscar otras causas del dolor de rodilla, como osteoartritis.

Exploraciones de imágenes por resonancia magnética (IRM).  Una resonancia magnética evalúa los tejidos blandos de la articulación de la rodilla, incluidos los meniscos, cartílagos, tendones y ligamentos.

Tratamiento

El tratamiento que recomendará el médico dependerá de varios factores, incluidos la edad, los síntomas y el nivel de actividad. También considerará el tipo, el tamaño y la ubicación de la lesión.

El tercio exterior del menisco tiene una gran irrigación sanguínea. Un desgarro en esta zona «roja» podría curarse por su cuenta, o a menudo puede repararse con cirugía. Un desgarro longitudinal es un ejemplo de ese tipo de desgarro.

En contraste, los dos tercios internos del menisco no tienen un flujo sanguíneo importante. Sin los nutrientes de la sangre, los desgarros en esta zona «blanca» con un flujo sanguíneo limitado no se pueden curar. Como las partes no pueden volver a crecer juntas, por lo general los desgarros sintomáticos en esta zona que no responden a los tratamientos conservativos se recortan quirúrgicamente.

Tratamiento no quirúrgico

Muchos desgarros de meniscos no necesitan cirugía de inmediato. Si los síntomas no continúan y no presenta inflamación o fijación de la rodilla, el médico podría recomendarle un tratamiento no quirúrgico.

RICE. El método RICE es más eficaz para la mayor parte de las lesiones relacionadas con los deportes. RICE es la sigla en inglés de «descanso, hielo, compresión y elevación.

  • Descanso. Suspenda la actividad que causó la lesión. El médico podría recomendar que use muletas para evitar ejercer peso en la rodilla.
  • Hielo. Use compresas frías durante 20 minutos por vez, varias veces al día. No aplique hielo directamente sobre la piel.
  • Compresión. Para prevenir una mayor inflamación y pérdida de sangre, use una venda de compresión elástica.
  • Elevación. Para reducir la inflamación, reclínese al acostarse y coloque la pierna más arriba que el corazón.

Medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE)Los medicamentos antiinflamatorios, como la aspirina, el ibuprofeno y el naproxeno, ayudan a aliviar el dolor y la inflamación.

Inyección de esteroides. El médico puede inyectar un medicamento con corticosteroides en la articulación de la rodilla para eliminar el dolor y la inflamación.

Otros tratamientos no quirúrgicos. Las inyecciones biológicas, como el plasma rico en plaquetas (PRP), se están estudiando actualmente y podrían ser prometedoras en el futuro para el tratamiento de meniscos desgarrados.

Tratamiento quirúrgico

Si los síntomas continúan con un tratamiento no quirúrgico, el médico podría sugerir una cirugía artroscópica.

Procedimiento.  La artroscopia de rodilla es uno de los procedimientos quirúrgicos que se hacen con mayor frecuencia. En este procedimiento, el cirujano inserta una cámara en miniatura por una incisión (portal) pequeña en la rodilla. De esta manera se puede ver claramente la parte interna de la rodilla. El cirujano luego coloca instrumentos quirúrgicos a través de otros dos o tres portales pequeños para cortar o reparar el desgarro.

Artroscopia de rodilla

Primer plano de reparación de un menisco

  • Meniscectomía parcial. En este procedimiento, se corta el tejido del menisco desgarrado. Por lo general, este procedimiento permite el apoyo inmediato del peso y un rango de movimiento total después de la cirugía.
  • Reparación de menisco. Algunos desgarros de meniscos se pueden reparar suturando (cosiendo) las partes desgarradas. La reparación satisfactoria de un desgarro dependerá del tipo de desgarro, así como del estado general del menisco lesionado. Como el menisco debe unirse para sanar, el tiempo de recuperación de una reparación es más largo que el de una meniscectomía.

Una vez que termina la curación inicial, el médico le recetará ejercicios de rehabilitación. Es necesario realizar ejercicios regulares para restaurar la movilidad y la fuerza de la rodilla. Comenzará con ejercicios para mejorar el rango de movimiento. Gradualmente, se incluirán ejercicios de fuerza en el plan de rehabilitación.

En muchos casos, la rehabilitación puede hacerse en casa, aunque el médico podría recomendar trabajar con un fisioterapeuta. El período de rehabilitación para una reparación de menisco es alrededor de 3 a 6 meses. Una meniscectomía tiene menos tiempo de curación, aproximadamente de 3 a 6 semanas.

Recuperación

Los desgarros de meniscos son lesiones de rodilla muy frecuentes. Con el diagnóstico, el tratamiento y la rehabilitación correctos, los pacientes suelen recuperar sus habilidades previas a la lesión.

Last Reviewed

marzo 2022

Peer-Reviewed by

Alberto Bolanos, MD, FAAOS

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