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Desgarros SLAP (SLAP Tears)

Un desgarro SLAP es una lesión en el rodete articular del hombro, que es el anillo cartilaginoso que rodea la cavidad de la articulación del hombro.

Anatomía

El hombro es una articulación esferoidea que se compone de tres huesos: el hueso de la parte superior del brazo (húmero), el omóplato (escápula) y la clavícula.

La cabeza del hueso de la parte superior del brazo se acopla a una cavidad redondeada dentro del omóplato, que se denomina “cavidad glenoidea”. Alrededor de la parte externa de la cavidad glenoidea se encuentra un reborde de tejido fibroso resistente llamado “rodete articular”. El rodete articular ayuda a expandir la cavidad y a estabilizar la articulación del hombro. También funciona como punto de unión para muchos de los ligamentos del hombro, así como para uno de los tendones del músculo bíceps en el brazo.

El rodete articular expande la cavidad de la articulación del hombro para que encaje mejor la cabeza del húmero.

Descripción

El término SLAP significa “Superior Labrum Anterior and Posterior” (rodete articular superior, anterior y posterior). En una lesión SLAP, se ve afectada la parte superior del rodete articular. Esta área superior también es el lugar donde el tendón del bíceps se une al rodete articular. Los desgarros SLAP se producen tanto en la parte frontal (anterior) como en la parte trasera (posterior) de este punto de unión. El tendón del bíceps también puede estar involucrado en la lesión.

Esta vista transversal de la cavidad del hombro muestra un desgarro SLAP común.

Causa

Las lesiones en el rodete articular superior pueden originarse a raíz de traumatismos agudos o de movimientos repetitivos del hombro. Una lesión SLAP aguda puede producirse por lo siguiente:

  • Un accidente automovilístico
  • Una caída sobre el brazo extendido
  • Tirones del brazo con fuerza, como al intentar atrapar un objeto pesado
  • Movimientos rápidos o fuertes del brazo cuando está por encima del nivel del hombro
  • Luxación de hombro

Las personas que practican deportes en los que se hacen movimientos repetitivos sobre la cabeza, como hacer lanzamientos o levantar pesas, pueden sufrir desgarros del rodete articular a causa de la repetición de los movimientos del hombro.

Sin embargo, muchas lesiones SLAP surgen por el desgaste del rodete articular que ocurre lentamente con el paso del tiempo. En los pacientes de más de 30 a 40 años, el desgarro o desgaste del rodete articular superior puede presentarse como un proceso normal del envejecimiento. Esto es distinto a una lesión aguda en una persona joven.

Síntomas

Los síntomas habituales de un desgarro SLAP son similares a muchos otros problemas del hombro, entre ellos, los siguientes:

  • Sensación de bloqueo, descolocación, retención o fricción.
  • Dolor al mover el hombro o al mantener el hombro en posiciones específicas.
  • Dolor al levantar objetos, especialmente por sobre la altura de la cabeza.
  • Disminución de la fuerza del hombro.
  • Sensación de que el hombro está "por salirse de la articulación".
  • Disminución de la rango de movimiento.
  • Los lanzadores pueden notar una disminución en la velocidad de sus lanzamientos o una sensación de parálisis en el brazo después de lanzar.

Examen médico

Antecedentes médicos

El médico hablará con usted sobre los síntomas y sobre cuándo comenzó a sentirlos. Si puede recordar una lesión o actividad específica que haya causado el dolor en el hombro, esto puede ayudar al médico a diagnosticar su problema. Sin embargo, muchos pacientes no recuerdan un evento específico. Es importante mencionar cualquier actividad deportiva o laboral que empeore el estado del hombro, así como la ubicación del dolor y qué tratamiento ha recibido, si fuera el caso.

Su médico probará la amplitud de movimiento del hombro moviendo el brazo en distintas direcciones.

Reproducido con autorización de JF Sarwark, ed: Essentials of Musculoskeletal Care, ed 4. Rosemont, IL, American Academy of Orthopaedic Surgeon, 2010.

Examen físico

En el examen físico, el médico observará la amplitud de movimiento, la fuerza y la estabilidad del hombro.

Puede que también realice algunas pruebas específicas colocando el brazo afectado en distintas posiciones para intentar reproducir los síntomas. También es posible que el médico le examine el cuello y la cabeza para asegurarse de que el dolor no provenga de un “nervio pinzado”.

Los resultados de estas pruebas ayudarán al médico a decidir si es necesario realizar otras pruebas o estudios de diagnóstico por imágenes en el hombro.

Pruebas de diagnóstico por imágenes

Radiografías. Este estudio de diagnóstico por imágenes ofrece capturas claras de las estructuras densas, como los huesos. El rodete articular del hombro está compuesto por tejidos blandos y no aparece en una radiografía. Sin embargo, puede que su médico le indique realizarse una radiografía para asegurarse de que no haya otros problemas en el hombro, como artritis o fracturas.

Imágenes por resonancia magnética (magnetic resonance imaging, MRI). Este estudio puede mostrar mejor los tejidos blandos, como el rodete articular. Para que los desgarros en el rodete articular se puedan visualizar mejor en la MRI, puede que se le inyecte un tinte en el hombro antes de la resonancia.

(Izquierda) MRI de un hombro sano. (Derecha) Esta MRI muestra un desgarro en el rodete articular.

Tratamiento

Tratamiento no quirúrgico

En la mayoría de los casos, el tratamiento inicial para una lesión SLAP no es quirúrgico. 

Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos. Los medicamentos, como el ibuprofeno y el naproxeno, reducen el dolor y la hinchazón.

Fisioterapia. Hay ejercicios específicos que ayudan a recuperar el movimiento y la fuerza del hombro. Los ejercicios de flexibilidad y de amplitud de movimiento pueden incluir el estiramiento de la cápsula del hombro, que es el tejido conjuntivo resistente que rodea a la articulación. Los ejercicios para fortalecer los músculos que soportan el hombro pueden aliviar el dolor y prevenir más lesiones. Este programa de ejercicios puede mantenerse por 3 a 6 meses, y suele implicar el trabajo con un fisioterapeuta idóneo.

Tratamiento quirúrgico

Puede ser que el médico le recomiende una cirugía si el dolor no mejora con los métodos no quirúrgicos.

Artroscopia. La artroscopia es la técnica quirúrgica que se usa con mayor frecuencia para tratar una lesión SLAP. Durante una artroscopia, el cirujano introduce una cámara pequeña, denominada “artroscopio”, en la articulación del hombro. La cámara muestra imágenes en un monitor, y el cirujano usa estas imágenes para guiar los instrumentos quirúrgicos pequeños.

Durante una artroscopia, el cirujano introduce el artroscopio e instrumentos pequeños en la articulación del hombro.

Debido a que el artroscopio y los instrumentos quirúrgicos son delgados, el cirujano puede usar incisiones muy pequeñas (cortes) en lugar de una incisión de mayor tamaño, como sería el caso de una cirugía abierta tradicional.

(Izquierda) Vista de un rodete articular sano desde un artroscopio. (Centro) En esta imagen, el cirujano usa un pequeño instrumento para evaluar un extenso desgarro SLAP. (Derecha) El rodete articular se volvió a unir mediante suturas.

Opciones de tratamiento. Existen muchos tipos distintos de desgarros SLAP. El cirujano determinará el mejor método para tratar la lesión SLAP una vez que haga un examen completo en una cirugía artroscópica. Esto puede requerir simplemente que se elimine la parte desgarrada del rodete articular o volver a unir la parte desgarrada mediante suturas. Algunas lesiones SLAP no requieren la reparación con suturas. En lugar de esto, se libera la unión del tendón del bíceps para aliviar los síntomas de dolor.

El cirujano determinará la mejor opción de tratamiento según el tipo de desgarro que tenga, además de otros aspectos como la edad, el nivel de actividad y la presencia de otras lesiones detectadas en la cirugía.

Complicaciones. La mayoría de los pacientes no presentan complicaciones después de una artroscopia de hombro. Sin embargo, como sucede con cualquier cirugía, existen algunos riesgos, que suelen ser leves y se pueden tratar. Algunos posibles problemas tras una artroscopia pueden incluir infecciones, sangrado excesivo, coágulos sanguíneos, rigidez del hombro y daño en los vasos sanguíneos o los nervios.

El cirujano le comentará las posibles complicaciones antes de la operación.

Rehabilitación. Al principio, se debe proteger el hombro hasta que las estructuras reparadas se hayan recuperado. Para evitar que el brazo se mueva, probablemente deba usar un cabestrillo durante 2 a 6 semanas después de la cirugía. El tiempo de uso del cabestrillo dependerá de la gravedad de la lesión y de la complejidad de la cirugía.

El uso de un cabestrillo protegerá el hombro después de la cirugía.

Una vez que se hayan disminuido el dolor y la hinchazón, el médico le indicará que comience un programa de fisioterapia diseñado específicamente para usted y su lesión.

En general, un programa de terapia se enfoca en la flexibilidad como primer paso. Con estiramientos suaves, se mejorará la amplitud de movimiento y se evitará la rigidez del hombro. A medida que la recuperación avance, se agregarán gradualmente al programa ejercicios para fortalecer los músculos del hombro y el manguito de los rotadores. Esto se suele ocurrir entre 6 y 10 semanas después de la cirugía.

El médico hablará con usted sobre cuándo será seguro retomar su actividad deportiva. En general, los deportistas que hacen lanzamiento pueden volver a lanzar con intervalos graduales, entre 3 y 4 meses después de la cirugía.

Resultados

La mayoría de los pacientes informan que, después de someterse a una cirugía para tratar un desgarro SLAP, mejora la fuerza del hombro y sienten menos dolor.

Debido a que las afecciones de los pacientes varían, el tiempo de recuperación completa es distinto para cada persona.

En el caso de lesiones y reparaciones complicadas, la recuperación total puede tardar varios meses. A pesar de que pueda ser un proceso lento, seguir las recomendaciones del cirujano y el plan de rehabilitación es fundamental para que el resultado sea satisfactorio.

Last Reviewed

abril 2021

Contributed and/or Updated by

George S. Athwal, MDMatthew D. Budge, MD, FAAOS

Peer-Reviewed by

Alberto A. Bolanos, MD, FAAOSStuart J. Fischer, MD, FAAOSJ. Michael Wiater, MD, FAAOS

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