Los fármacos antiinflamatorios no esteroideos, o AINE (que se pronuncia «en-saids»), son los medicamentos más recetados para tratar afecciones como la artritis. La mayoría de la gente conoce los AINE de venta libre, que no requieren receta médica, como la aspirina, el ibuprofeno y el naproxeno.
Los AINE son algo más que simples analgésicos. También ayudan a reducir la inflamación y a bajar la fiebre. Evitan que la sangre se coagule, lo cual es positivo en algunos casos, pero no tan beneficioso en otros.
Por ejemplo, dado que reducen la coagulación, algunos AINE, especialmente la aspirina, pueden tener un efecto protector frente a las enfermedades cardíacas. Sin embargo, es posible que te salgan moratones con mayor facilidad. Los AINE pueden aumentar el riesgo de sufrir náuseas o una úlcera gástrica. También pueden afectar al funcionamiento de los riñones.
Riesgos
Informa a tu médico si:
- Están embarazadas
- Padece hipertensión, asma o tiene antecedentes de enfermedad renal o hepática
- He tenido úlceras en el pasado
Las personas mayores de 65 años deben tener especial cuidado al tomar AINE. Además, informa a tu médico sobre los demás medicamentos que estés tomando. Los AINE pueden potenciar o contrarrestar los efectos de algunos medicamentos. Tanto el riesgo como la gravedad de los efectos secundarios aumentan cuanto más tiempo se toman los AINE.
Cómo funcionan
Los AINE actúan impidiendo que una enzima (una proteína que provoca cambios en el organismo) realice su función. Esta enzima se denomina ciclooxigenasa, o COX, y presenta dos formas:
- La COX-1 protege el revestimiento del estómago de los ácidos agresivos y las sustancias químicas digestivas. Además, ayuda a mantener la función renal.
- La COX-2 se produce cuando las articulaciones sufren una lesión o se inflaman.
Los AINE tradicionales bloquean la acción tanto de la COX-1 como de la COX-2, por lo que, además de aliviar el dolor y la inflamación, pueden provocar molestias gástricas y hemorragias.
A continuación se enumeran algunos AINE tradicionales más comunes:
| Nombre genérico | Marcas comerciales |
|---|---|
| Aspirina | Fabricado por varias empresas |
| Ibuprofeno | Motrin®, Advil®, Motrin IB® |
| Naproxeno | Naprosyn®, Aleve® |
| Nabumetona | Relafen® |
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Fuente: Academia Americana de Médicos de Familia, 2008 |
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Los AINE se presentan en diferentes concentraciones y formulaciones. Es posible que algunos te resulten más eficaces que otros. Tu médico puede ayudarte a encontrar el medicamento y la dosis que mejor se adapten a tus necesidades.
Por lo general, debes tomar los AINE con comida o con un vaso de leche, y debes evitar el consumo de alcohol mientras los estés tomando.
Inhibidores de la COX-2
Los inhibidores de la COX-2, como el celecoxib (Celebrex), constituyen una categoría especial de AINE. Estos medicamentos actúan exclusivamente sobre la enzima COX-2, que estimula la respuesta inflamatoria.
Dado que no bloquean la acción de la enzima COX-1, estos medicamentos suelen:
- No provocan el tipo de molestias estomacales ni hemorragias que causan los AINE tradicionales.
- No ofrecen el mismo tipo de protección frente a las enfermedades cardíacas.
Si está tomando un inhibidor de la COX-2, no debe tomar un AINE convencional (ya sea con receta o de venta libre). Asegúrese de informar a su médico si:
- Ha sufrido un infarto, un ictus, angina de pecho (dolor en el pecho) o un coágulo sanguíneo
- Padecer hipertensión (presión arterial alta)
- Son sensibles a la aspirina, a los medicamentos con sulfa u otros AINE
Los inhibidores de la COX-2 no están exentos de efectos secundarios, entre los que pueden figurar:
- Dolor abdominal
- Náuseas
- Indigestión
En casos excepcionales, pueden producirse efectos secundarios graves, como hemorragias abdominales, sin previo aviso.
Los antiácidos o una comida rica en grasas pueden reducir la capacidad del organismo para absorber y aprovechar los inhibidores de la COX-2, por lo que no debes tomarlos a la vez.
Aplicaciones terapéuticas
Los AINE se utilizan con frecuencia para tratar afecciones inflamatorias como la artritis, la bursitis y la tendinitis. Los AINE son relativamente económicos y suelen ser la primera opción farmacológica para aliviar el dolor y reducir la inflamación.
Se pueden recetar dosis muy bajas de AINE a personas con enfermedades cardíacas.
Los inhibidores de la COX-2 son más caros que los AINE tradicionales. A menudo se recetan para enfermedades crónicas, como la artritis, ya que pueden resultar más seguros para el estómago. Sin embargo, algunos estudios no han demostrado ninguna diferencia entre la incidencia de efectos secundarios gastrointestinales provocados por los AINE tradicionales y los inhibidores de la COX-2.
Estudios recientes han indicado que tanto los AINE como los inhibidores de la COX-2 pueden retrasar la consolidación ósea, aunque aún se desconocen el alcance y la importancia de este efecto. El uso a corto plazo de los AINE tras una fractura o una intervención quirúrgica ortopédica suele ser seguro.