A muchos niños (y a quienes siguen siendo niños de corazón) les encanta Halloween. Las calabazas, las decoraciones espeluznantes, los disfraces y el «truco o trato» son divertidos para los niños de todas las edades. Por desgracia, las actividades de Halloween tienen un inconveniente: los niños suelen sufrir lesiones.
Llevar máscaras y disfraces, así como caminar por zonas desconocidas en la oscuridad, puede provocar tropiezos y caídas. Los golpes, los moratones e incluso los esguinces o las fracturas pueden desanimar rápidamente a los niños. Además, tallar calabazas puede provocar cortes graves en las manos y los dedos, así como lesiones en los huesos y los tendones.
Por supuesto, hay muchas precauciones que puedes tomar para que tu Halloween transcurra sin lesiones, como los consejos de seguridad que se ofrecen a continuación.
Disfraces
- Los disfraces deben quedar bien ajustados. Los disfraces que sean demasiado largos pueden hacer que los niños tropiecen y se caigan, así que recórtalos o hazles un dobladillo si es necesario.
- Los disfraces de colores vivos hacen que los niños se vean mejor al atardecer o en la oscuridad. Añade cinta reflectante a los disfraces y a las bolsas de golosinas para aumentar la visibilidad.
- Lleva calzado resistente, cómodo, de la talla adecuada y antideslizante para evitar caídas. Evita los tacones altos, las chanclas y los zuecos.
- Las máscaras de Halloween que cubren todo el rostro pueden obstaculizar la visión del niño y deben evitarse, al igual que los sombreros que le tapen los ojos. El maquillaje apto para niños es una buena opción.
- Busca disfraces y accesorios ignífugos.
- Evita los disfraces que pesen demasiado en la parte superior o delantera, ya que pueden afectar al equilibrio y aumentar el riesgo de caídas.
- Asegúrate de que el disfraz del niño sea adecuado para las condiciones meteorológicas, para que no pase frío ni tenga demasiado calor.
- No lleves espadas, lanzas u otros accesorios de imitación que puedan causar lesiones si un niño se cae sobre ellos o entra en contacto con ellos.
Tallado de calabazas
- Los niños pequeños no deben tallar calabazas. Pueden dar rienda suelta a su creatividad con pintura, rotuladores u otros kits de decoración que no requieran tallar.
- Utiliza un kit para tallar calabazas o cuchillos diseñados específicamente para este fin. Así es menos probable que se atasquen en la gruesa piel de la calabaza. Algunos utensilios para tallar de Halloween, diseñados especialmente para niños mayores, pueden ser seguros si se utilizan bajo la supervisión de los padres.
- Talla siempre las calabazas en un lugar limpio, seco y bien iluminado, y asegúrate de que no haya humedad en los utensilios de tallado, en la calabaza ni en tus manos.
- Si te haces un corte, aplica presión con un paño limpio y eleva la zona lesionada por encima del nivel del corazón. Si la hemorragia no se detiene en un plazo de 10 a 15 minutos o si el corte es profundo, es posible que tengas que ponerte en contacto con tu médico. Asegúrate de limpiar bien los cortes con agua y jabón y de cubrirlos con vendajes limpios.
- Evita utilizar velas en las calabazas de Halloween y en otros adornos. En su lugar, utiliza fuentes de luz no inflamables, como barritas luminosas o luces artificiales para calabazas.
«Truco o trato»
- Los niños menores de 12 años deben ir acompañados de un adulto. Los padres de los niños mayores deben planificar juntos una ruta segura para ir a pedir caramelos y fijar horas concretas en las que los niños deban avisar de dónde se encuentran y volver a casa.
- Hay que recordar a los niños mayores que salgan a pedir caramelos sin sus padres que permanezcan siempre juntos.
- Si hace calor o hay mucha humedad, llévate una botella de agua. Es importante mantenerse hidratado para evitar los golpes de calor.
- Camina, no corras, entre una casa y otra para reducir el riesgo de tropiezos, resbalones y caídas.
- Camina por las aceras y nunca atravieses jardines ni entradas de garaje.
- Cruza las calles por los pasos de peatones señalizados y respeta todas las señales de tráfico.
- Tanto los niños como los padres deberían llevar linternas para poder ver y ser vistos.
- Acércate solo a las casas que estén bien iluminadas. Recuerda a los niños que nunca deben entrar en una casa para pedir golosinas.
- Ten cuidado tanto con los perros del barrio como con los que se pasean con correa. Recuerda que estas mascotas pueden asustarse o sentirse amenazadas cuando te acerques a su casa o intentes acariciarlas, y pueden reaccionar lanzándose sobre ti o mordiéndote. Algunos perros también son muy nerviosos y pueden saltar y tirarte al suelo sin querer. Nunca te acerques ni intentes acariciar al perro de un desconocido a menos que te hayan dado permiso para hacerlo.
- Si es posible, los niños mayores que no estén bajo la supervisión de un adulto deberían llevar un móvil cuando salgan a pedir caramelos, por si surge alguna emergencia.
- Asegúrate de tirar cualquier golosina que esté sin envolver o en mal estado.