Las bursas son pequeñas bolsas gelatinosas que se encuentran repartidas por todo el cuerpo, entre otras zonas, alrededor del hombro, el codo, la cadera, la rodilla y el talón. Contienen una pequeña cantidad de líquido y están situadas entre los huesos y los tejidos blandos, actuando como amortiguadores para ayudar a reducir la fricción durante el movimiento.
La bursitis pes anserina es una inflamación de la bursa entre la tibia (espinilla) y tres tendones del músculo isquiotibial (sartorio, grácil y semitendinoso) en la cara interna o medial de la rodilla. Esta afección se produce cuando la bursa irrita y genera un exceso de líquido, lo que provoca su hinchazón y ejerce presión sobre las estructuras adyacentes de la rodilla.
El dolor y la sensibilidad en la parte interna o medial de la rodilla, aproximadamente entre 2 y 3 pulgadas por debajo de la articulación, son síntomas habituales de la bursitis anserina.
Causa de la bursitis anserina
La bursitis suele estar provocada por un uso excesivo o por una fricción y una tensión constantes sobre la bursa.
La bursitis pes anserina es frecuente en deportistas que:
- Someten a una tensión adicional los isquiotibiales o la parte interna de la rodilla debido a movimientos repetitivos, como es el caso de los corredores, los nadadores o los ciclistas
- Practicar deportes que impliquen movimientos laterales (de un lado a otro) o cambios bruscos de dirección, como el fútbol, el tenis o el baloncesto
Las personas con osteoartritis de rodilla también corren riesgo.
Hay varios factores que pueden contribuir a la aparición de la bursitis anserina, entre ellos:
- Técnicas de entrenamiento incorrectas, como no hacer estiramientos, correr mucho en cuestas y aumentar bruscamente el kilometraje
- Músculos isquiotibiales tensos
- Obesidad
- Tener los pies en forma de pato, tener los pies planos o tener las rodillas valgas
- Artrosis de rodilla
Síntomas de la bursitis anserina
Los síntomas de la bursitis anserina incluyen:
- Dolor que se va desarrollando poco a poco en la parte interna o medial de la rodilla y/o en el centro de la espinilla, aproximadamente entre 2 y 3 pulgadas por debajo de la articulación de la rodilla.
- El dolor aumenta al hacer ejercicio o al subir escaleras
- Hinchazón o sensibilidad al tacto en esta zona
- Rigidez o dolor tras permanecer sentado con las rodillas flexionadas durante un periodo prolongado
Diagnóstico de la bursitis anserina
Los síntomas de la bursitis anserina pueden parecerse a los de una fractura por estrés, una rotura del menisco medial y/o un esguince del ligamento colateral medial.
Para determinar si padeces bursitis anserina o alguna otra afección, tu médico te examinará la rodilla y te preguntará por tus síntomas.
Tratamiento de la bursitis anserina
El tratamiento de la bursitis anserina es casi en su totalidad no quirúrgico.
Los deportistas que padezcan bursitis anserina deben tomar medidas para adaptar su programa de entrenamiento, con el fin de facilitar la recuperación y evitar que la inflamación vuelva a aparecer.
Otros tratamientos son:
- Descansa. Deja de realizar esa actividad o sustitúyela por otra hasta que la bursitis remita.
- Hielo. Aplica hielo a intervalos regulares, 3 o 4 veces al día, durante 20 minutos cada vez. No apliques el hielo directamente sobre la piel.
- Medicamentos antiinflamatorios.Los antiinflamatorios no esteroideos (como la aspirina, el ibuprofeno y el naproxeno) pueden aliviar el dolor y reducir la inflamación. También puedes utilizar AINE tópicos, como el gel de diclofenaco de venta libre.
- Inyección. Es posible que tu médico te inyecteen la bursa una solución que contenga un anestésico local y un potente antiinflamatorio esteroideo, lo que suele proporcionar un alivio inmediato.
- Fisioterapia. Es posible que tu médico te recomiende fisioterapia para realizar ejercicios específicos de estiramiento, así como tratamientos con hielo y ultrasonidos.