Son muchas las causas que pueden provocar dolor en la mano o la muñeca, desde el desgaste asociado al envejecimiento hasta lesiones traumáticas como esguinces y fracturas. Sea cual sea la causa, el dolor y la pérdida de funcionalidad resultantes pueden afectar a tu capacidad para trabajar, practicar deporte y realizar actividades cotidianas como cocinar, limpiar y vestirte.
En esta página se explican algunas de las afecciones más comunes que afectan a los dedos, el pulgar, la mano y la muñeca, así como algunas opciones generales de tratamiento. Tu médico puede ofrecerte información más detallada sobre tu dolor y elaborar un plan para ayudarte a tratar tus síntomas.
Anatomía
La muñeca es una articulación compleja que une la mano con el antebrazo. Está formada por el radio, el e ulna o y ocho pequeños huesos carpianos dispuestos en dos filas en la base de la mano. Hay cuatro huesos carpianos en cada fila.
Los huesos de la mano son los siguientes:
- Falanges. Son los huesos pequeños que forman el pulgar y los dedos de la mano. El pulgar tiene dos falanges y cada uno de los demás dedos, tres.
- Metacarpianos. Son los cinco huesos situados en la palma de la mano. Los metacarpianos unen los dedos a la mano y a la muñeca.
Las articulaciones interfalángicas son las articulaciones situadas en la parte media y en la punta de los dedos, así como en la parte media del pulgar. Permiten que los dedos y el pulgar se estiren (por ejemplo, para señalar) y se flexionen (por ejemplo, para agarrar un objeto).
Cada dedo (excepto el pulgar) tiene tres huesos, unidos entre sí por articulaciones.
- La falange distal es el último hueso del dedo, situado en la punta. Se une a la falange media, el hueso del medio del dedo, a través de la articulación DIP.
- La falange media se une a la falange proximal —el hueso del dedo más cercano a la mano— a través de la articulación interfalángica proximal (PIP).
- La falange proximal une el dedo a la mano (metacarpiano) a través de la articulación metacarpofalángica.
La superficie articular de cada hueso está recubierta de cartílago articular, una sustancia lisa y resbaladiza que protege y amortigua los huesos al mover el antebrazo, la muñeca y la mano.
Otras estructuras importantes son:
- Los ligamentos ayudan a mantener los huesos en su posición correcta y a estabilizar las articulaciones, al tiempo que permiten el movimiento.
- Los tendones son cordones resistentes que conectan los músculos con los huesos. Cuando los músculos se contraen, sus tendones tiran de los puntos de inserción en los huesos y provocan que la articulación se doble y se flexione.
- Los nervios, entre ellos el cubital y el mediano, proporcionan sensibilidad y funcionalidad a la mano y la muñeca.
Causas habituales del dolor en las manos y las muñecas
Artritis
La mano y la muñeca cuentan con múltiples articulaciones pequeñas que trabajan conjuntamente para generar movimiento, incluidos los movimientos precisos necesarios para enhebrar una aguja o atarse los cordones de los zapatos. Cuando las articulaciones se ven afectadas por la artritis, las actividades de la vida diaria pueden resultar difíciles. Con el tiempo, las articulaciones artríticas pueden perder su forma normal. Esto provoca más dolor y limita aún más el movimiento. Algunas actividades pueden llegar a ser imposibles de realizar.
La artritis puede afectar a muchas zonas de la mano y la muñeca, y puede tener más de una causa. Más información:
Problemas de los tejidos blandos (incluidas las lesiones nerviosas)
El síndrome del túnel carpiano es una afección frecuente que provoca entumecimiento, hormigueo y dolor en la mano y el antebrazo. En la mayoría de los pacientes, el síndrome del túnel carpiano empeora con el tiempo. Si no se trata durante demasiado tiempo, puede provocar una disfunción permanente de la mano, incluida la pérdida de sensibilidad en los dedos y debilidad.
Más información: Síndrome del túnel carpiano
La tenosinovitis de De Quervain es una inflamación de los tendones que discurren por la cara del pulgar de la muñeca y se insertan en la base del pulgar. Esta afección puede provocar dolor y sensibilidad en la cara del pulgar de la muñeca al realizar determinados movimientos.
Más información: Tenosinovitis de De Quervain
La contractura de Dupuytren se produce cuando la fascia palmar se engrosa y se acorta con el paso del tiempo, lo que dificulta o impide estirar completamente los dedos. En algunas personas, el empeoramiento de la contractura de Dupuytren puede afectar a la función de la mano. Cuando esto ocurre, existen tratamientos quirúrgicos y no quirúrgicos que ayudan a frenar la progresión de la enfermedad y a mejorar la movilidad de los dedos.
Más información: Enfermedad de Dupuytren - Contractura de Dupuytren
Los quistes ganglionares son la masa o bulto más frecuente en la mano; suelen aparecer, sobre todo, en el dorso de la muñeca. No son cancerosos y, en la mayoría de los casos, son inofensivos. Aunque los quistes ganglionares no requieren tratamiento, si afectan a la funcionalidad o si no te gusta su aspecto, existen varias opciones de tratamiento disponibles.
Más información: Quiste ganglionar de la muñeca y la mano
Un esguince de dedo se produce cuando los ligamentos que sostienen la articulación o articulaciones del dedo se estiran, por ejemplo, cuando una fuerza intensa dobla el dedo hacia atrás, alejándolo de la palma de la mano. Los esguinces leves suelen tratarse de forma no quirúrgica. En el caso de los esguinces más graves, puede ser necesaria una intervención quirúrgica para restablecer la estabilidad de la articulación.
Más información: Esguinces de dedos
Los esguinces del pulgar suelen afectar al ligamento colateral cubital (UCL) del pulgar. Las lesiones del UCL pueden ser dolorosas, provocar una sensación de holgura o inestabilidad en el pulgar y mermar la capacidad para pellizcar o sujetar objetos entre el pulgar y el índice. El tratamiento puede consistir en el uso de una férula o un yeso, o en una intervención quirúrgica para restablecer la estabilidad de la articulación.
Más información: Esguince de pulgar
El dedo en gatillo es una afección que afecta a los tendones que flexionan los dedos y el pulgar, y que suele provocar una sensación de bloqueo o atascamiento al doblar y estirar los dedos. Otros síntomas pueden incluir dolor y rigidez en los dedos y el pulgar.
Más información: Dedo en gatillo - Pulgar en gatillo
El síndrome del túnel cubital se produce cuando el nervio cubital sufre una compresión a la altura de la muñeca, lo que puede provocar entumecimiento y hormigueo en el meñique y en la parte exterior del dedo anular. Además, es posible que notes debilidad al pellizcar o agarrar objetos con la mano.
Más información: Síndrome del túnel cubital de la muñeca
Los esguinces de muñeca son lesiones frecuentes que se producen cuando la muñeca se dobla o se tuerce con fuerza, lo que provoca que los fuertes ligamentos que la sostienen se estiren más allá de su límite o se rompan. El tratamiento varía desde remedios caseros para los esguinces leves hasta la cirugía reparadora para los esguinces graves.
Más información: Esguinces de muñeca
Fracturas y luxaciones
Una fractura distal del radio se produce cuando el radio —uno de los dos huesos largos del antebrazo— se rompe cerca de la muñeca. Las fracturas distales del radio son muy frecuentes. De hecho, el radio es el hueso del brazo que se fractura con mayor frecuencia.
Más información: Fracturas del radio distal (fractura de muñeca)
Una fractura en un dedo no es una lesión leve. Cuando se fractura un hueso del dedo, puede provocar una disfunción que afecte a toda la mano. Sin el tratamiento adecuado, el dedo fracturado puede acabar desalineado, rígido o dolorido.
Más información: Fracturas de dedos - OrthoInfo - AAOS
Una fractura de mano puede deberse a una caída, a una lesión por aplastamiento o por torsión, o bien a un contacto directo durante la práctica deportiva. A menudo, una fractura de mano se cura bien con tratamiento no quirúrgico. Puede ser necesaria la cirugía en el caso de fracturas más graves o de aquellas que no se alinean correctamente.
Más información: Fracturas de mano
Una fractura del escafoides (navicular), es decir, una rotura de uno de los huesos del carpo de la muñeca, suele producirse tras una caída sobre la mano extendida. Los síntomas suelen incluir hinchazón y dolor en la muñeca, justo debajo de la base del pulgar. Los movimientos como pellizcar, agarrar, empujar y tirar suelen agravar el dolor.
Más información: Fractura del escafoides de la muñeca
Una fractura del pulgar puede suponer un problema grave. La pérdida de la función del pulgar debido a una fractura puede afectar a tu capacidad para agarrar objetos, y ciertos tipos de fracturas del pulgar pueden aumentar el riesgo de padecer artritis en el futuro. Con un tratamiento adecuado, que en algunos casos incluye cirugía, muchas fracturas del pulgar tienen buenos resultados.
Más información: Fracturas del pulgar
Tratamientos para el dolor de manos y muñecas
Muchos pacientes con dolor en la mano y la muñeca responden a métodos de tratamiento sencillos, como modificar las actividades, el reposo, la fisioterapia y la medicación. Sin embargo, en algunos casos puede ser necesaria una intervención quirúrgica para resolver ciertos problemas de la mano y la muñeca.
Estos son algunos de los tratamientos quirúrgicos y no quirúrgicos que se utilizan habitualmente para tratar el dolor de mano y muñeca. En los artículos sobre afecciones mencionados anteriormente se tratan otros tratamientos.
- Ejercicios terapéuticos para el síndrome del túnel carpiano
- Inyección de cortisona (inyección de esteroides)
- Fusión de un dedo (articulación interfalángica)
- Artroplastia carpometacarpiana (CMC) del pulgar
- ¿Qué son los AINE?
- Artroscopia de muñeca
- Prótesis de muñeca (artroplastia de muñeca)
Dado que cada paciente es único, tu médico elaborará un plan de tratamiento que se adapte mejor a tu afección y a tu estado de salud general, y que se ajuste a tus objetivos.