Lo que la mayoría de la gente llama «el hombro» es, en realidad, un conjunto de varias articulaciones que, junto con los tendones y los músculos, permiten un amplio rango de movimiento del brazo, desde rascarse la espalda hasta realizar un lanzamiento perfecto de una pelota.

Pero la movilidad tiene su precio. Puede provocar problemas cada vez más frecuentes relacionados con la inestabilidad o la compresión de los tejidos blandos o las estructuras óseas del hombro, lo que da lugar a dolor. Es posible que sienta dolor solo al mover el hombro o que lo sienta constantemente. El dolor puede ser temporal o continuo, y puede requerir diagnóstico y tratamiento médicos.

Este artículo explica algunas de las causas más comunes del dolor de hombro, así como algunas opciones generales de tratamiento. Su médico puede proporcionarle información más detallada sobre el dolor de hombro que padece.

Anatomía

El hombro está formado por tres huesos: el hueso del brazo (húmero), el hueso ancho y casi plano del hombro (omóplato o escápula) y el hueso del cuello (clavícula).

La cabeza del hueso del brazo encaja en una cavidad redondeada del omóplato. Esta cavidad se denomina cavidad glenoidea. Una combinación de músculos y tendones mantiene el hueso del brazo centrado en la cavidad del hombro. Estos tejidos se denominan «manguito rotador». Cubren la cabeza del hueso del brazo y la unen al omóplato en el hombro.

Causa

La mayoría de los problemas de hombro se clasifican en cuatro categorías principales:

  • Inflamación del tendón (bursitis o tendinitis) o rotura del tendón
  • Inestabilidad
  • Osteoartritis
  • Fractura (hueso roto)

Otras causas mucho menos frecuentes del dolor de hombro son los tumores, las infecciones y los problemas relacionados con los nervios.

Bursitis

Las bolsas (bursa) son pequeños sacos llenos de líquido situados en las articulaciones de todo el cuerpo, incluido el hombro. Actúan como almohadillas entre los huesos y los tejidos blandos superpuestos, y ayudan a reducir la fricción entre los músculos que se deslizan y el hueso.

A veces, el uso excesivo del hombro provoca inflamación e hinchazón de la bolsa situada entre el manguito rotador y parte de la escápula, hueso conocido como acromion. El resultado es una afección conocida como bursitis subacromial. La bursitis suele aparecer junto con una tendinitis del manguito rotador. Los numerosos tejidos presentes en el hombro pueden inflamarse y doler. Muchas actividades cotidianas, como peinarse o vestirse, pueden resultar difíciles.

Tendinitis

Un tendón es un cordón que une el músculo al hueso. La mayoría de las tendinitis se deben a un desgaste del tendón que se produce lentamente con el paso del tiempo, igual que ocurre con el desgaste de la suela de un zapato, que acaba partiéndose en dos por el uso excesivo.

Por lo general, la tendinitis puede ser de uno de estos dos tipos:

  • Aguda. Realizar muchos lanzamientos con la pelota u otras actividades por encima de la cabeza, ya sea en el trabajo o en la práctica deportiva, puede provocar una tendinitis aguda.
  • Crónica. Las enfermedades degenerativas, como la osteoartritis o el desgaste repetitivo debido a la edad, pueden provocar una tendinitis crónica.

Los tendones más comúnmente afectados en el hombre son los cuatro tendones del manguito rotador y uno de los tendones del bíceps. El manguito rotador está formado por cuatro músculos pequeños y sus tendones, que recubren la cabeza del hueso del brazo y la mantienen en la cavidad del hombro. El manguito rotador contribuye a proporcionar movimiento y estabilidad al hombro.

Roturas de tendones

La rotura y el desgarro de los tendones pueden ser consecuencia de lesiones agudas o de cambios degenerativos en los tendones debidos al envejecimiento, al uso excesivo prolongado, al desgaste continuo o a una lesión repentina. Estos desgarros pueden ser parciales o pueden partir completamente el tendón en dos partes. En la mayoría de los desgarros completos, se produce un desprendimiento del tendón de su unión con el hueso. Las lesiones del manguito rotador y del tendón del bíceps se encuentran entre las más comunes de este tipo.

Compresión

La compresión del cuello se produce cuando la parte superior de la escápula (el acromion) ejerce presión sobre los tejidos blandos subyacentes al levantar el brazo alejándolo del cuerpo. A medida que se levanta el brazo, el acromion roza o «comprime» los tendones del manguito rotador y la bolsa sinovial. Esto puede provocar bursitis y tendinitis, lo que causa dolor y limita el movimiento. Con el paso del tiempo, una compresión grave puede llegar incluso a provocar un desgarro del manguito rotador.

Inestabilidad

La inestabilidad del hombro se produce cuando la cabeza del húmero se sale de la cavidad del hombro. Esto puede deberse a una lesión inesperada o al uso excesivo.

Las luxaciones de hombro pueden ser parciales, es decir, cuando la cabeza del húmero solo se sale parcialmente de la cavidad. A esto se le denomina subluxación. Una luxación completa significa que la cabeza del húmero se sale totalmente de la cavidad.

Cuando los ligamentos, tendones y músculos que rodean el hombro se debilitan o se desgarran, pueden producirse luxaciones de forma repetida. Las luxaciones recurrentes, que pueden ser parciales o completas, provocan dolor e inestabilidad al levantar el brazo o al moverlo alejándolo del cuerpo. Los episodios repetidos de subluxaciones o luxaciones aumentan el riesgo de desarrollar osteoartritis en la articulación.

Osteoartritis

El dolor de hombro también puede deberse a la osteoartritis. Existen muchos tipos de osteoartritis. El tipo más común de osteoartritis en el hombro también se conoce como osteoartritis por «desgaste». Es habitual que los síntomas, como la inflamación, el dolor y la rigidez, aparezcan a partir de la mediana edad. La osteoartritis se desarrolla lentamente y el dolor que provoca empeora con el tiempo.

La osteoartritis podría estar relacionada con lesiones deportivas, lesiones laborales y el desgaste crónico. Otros tipos de osteoartritis pueden estar relacionados con desgarros del manguito rotador, infecciones o inflamación de la membrana sinovial.

A menudo, las personas evitan mover el hombro para intentar aliviar el dolor causado por la osteoartritis. Esto a veces provoca tensión o rigidez en los tejidos blandos de la articulación, lo que da lugar a una restricción dolorosa del movimiento.

Fractura

Las fracturas son huesos rotos. Las fracturas de hombro suelen afectar a la clavícula (hueso del cuello), el húmero (hueso del brazo) y el omóplato (hueso plano del hombro o escápula).

Las fracturas de hombro en pacientes de edad avanzada suelen ser consecuencia de una caída desde la propia altura (estando de pie). En pacientes más jóvenes, las fracturas de hombro suelen estar provocadas por un traumatismo de alta energía, como un accidente de tráfico o lesiones sufridas en deportes de contacto.

Las fracturas suelen provocar dolor intenso, inflamación y hematomas en la zona del hombro.

Reconocimiento médico

En caso de una lesión aguda que provoque dolor intenso, acuda al médico lo antes posible. Si el dolor es menos intenso, puede ser seguro guardar reposo durante unos días para ver si el problema se resuelve con el tiempo. Si los síntomas persisten, acuda al médico.

Su médico le realizará una evaluación completa para determinar la causa del dolor de hombro y ofrecerle opciones de tratamiento.

Historial médico

El primer paso en la evaluación es una historia clínica completa. Su médico podría preguntarle cómo y cuándo comenzó el dolor, si se había producido anteriormente y cómo se trató, así como otras preguntas que le ayuden a determinar su estado de salud general y las posibles causas de su problema en el hombro. La mayoría de las afecciones del hombro se agravan con determinadas actividades y se alivian con otras, por lo que la historia clínica puede ser una herramienta valiosa para identificar el origen de su dolor.

Examen físico

Se le realizará un examen exhaustivo para determinar las causas del dolor de hombro. Su médico buscará anomalías físicas, inflamación, deformidades o debilidad muscular, y le palpará para detectar zonas dolorosas al presionarlas. El médico evaluará la amplitud de movimiento y la fuerza de su hombro.

Exámenes

Su médico podría solicitarle pruebas específicas para ayudar a identificar la causa de su dolor y cualquier otro problema.

Radiografías (rayos X). Estas imágenes mostrarán cualquier lesión en los huesos que forman la articulación del hombro.

Resonancia magnética (RM) y ecografía. Estas pruebas proporcionan imágenes de mayor calidad de los tejidos blandos. Pueden ayudar a su médico a identificar lesiones en los ligamentos y tendones que rodean la articulación del hombro.

Tomografía computada (TC). Esta técnica combina los rayos X con la tecnología informática para obtener una imagen muy detallada de los huesos de la zona del hombro.

Pruebas eléctricas. Su médico podría solicitarle una prueba, como el EMG (electromiograma), para evaluar la función de los nervios.

Artrograma. Durante esta prueba de rayos X, se inyecta un medio de contraste en el hombro para resaltar y visualizar mejor la articulación y los músculos y tendones que la rodean.

Artroscopia. En esta intervención quirúrgica, el médico observa el interior de la articulación mediante una cámara de fibra óptica. La artroscopia puede revelar lesiones en los tejidos blandos que no se aprecian en la exploración física, las radiografías ni otras pruebas. Además de ayudar a determinar la causa del dolor, la artroscopia puede utilizarse para corregir el problema.

Tratamiento

Cambios en la actividad

El tratamiento suele consistir en reposo, cambios en sus actividades y fisioterapia para ayudarle a mejorar la fuerza y la flexibilidad del hombro. Las medidas de sentido común, como evitar el esfuerzo excesivo o no excederse en actividades que normalmente no realiza, pueden ayudar a prevenir el dolor de hombro.

Medicamentos

Su médico podría recetarle medicamentos para reducir la inflamación y el dolor. Si el medicamento se receta para aliviar el dolor, debe tomarlo únicamente según las indicaciones. Su médico también podría recomendarle inyecciones de medicamentos que adormecen la zona o de esteroides para aliviar el dolor.

Cirugía

Es posible que se necesite cirugía para resolver algunos problemas del hombro; sin embargo, el 90 por ciento de los pacientes con dolor de hombro responderán a métodos de tratamiento sencillos, como cambiar de actividades, el reposo, el ejercicio y los medicamentos.

Ciertos tipos de problemas de hombro, como las luxaciones recurrentes y algunos desgarros del manguito rotador, quizá no respondan bien al ejercicio. En estos casos, podría recomendarse la cirugía en una fase bastante temprana.

La cirugía puede consistir en una artroscopia para extirpar tejido cicatricial o reparar tejidos desgarrados, o en procedimientos abiertos tradicionales para reconstrucciones más extensas o la sustitución del hombro.